En la misma localidad, fronteriza entre Castilla y Aragón, Lope Guerrero, en 1570, reúne a sus amigos -moriscos- para celebrar de nuevo el bautizo de su hijo. En esta ceremonia se recitan versículos del Corán, se le impone un nombre islámico y se le viste al modo musulmán: "Se hizo cierta ceremonia en la que le pusieron nombre de moro al niño poniéndole muy galano y aderezado con ámbares y corales al cuello y sortijas de plata diciendo una de las dichas personas algunas cosas y palabras en arábigo ... (ver texto completo)
(Continuación)
A los moriscos se les achacó, incluso, otra práctica horrible mediante la que burlaban el bautizo. Era ésta el destinar un niño a la misión de recibir varios bautizos, presentándolo siempre que se producía un natalicio en la iglesia para que el párroco le bautizara, dejando así a los recién nacidos lejos de la influencia eclesiástica. Cuando el niño crecía y era ya imposible hacerle pasar por recién nacido, se le daba muerte en la creencia de que tal repetición de bautismos le cristianizaba ... (ver texto completo)
A los moriscos se les achacó, incluso, otra práctica horrible mediante la que burlaban el bautizo. Era ésta el destinar un niño a la misión de recibir varios bautizos, presentándolo siempre que se producía un natalicio en la iglesia para que el párroco le bautizara, dejando así a los recién nacidos lejos de la influencia eclesiástica. Cuando el niño crecía y era ya imposible hacerle pasar por recién nacido, se le daba muerte en la creencia de que tal repetición de bautismos le cristianizaba ... (ver texto completo)