LA LLUECA
Otro de los recuerdos de mi niñez en Deza sucedía todos los años en primavera: mi abuela preparaba cuidadosamente una cesta terrera, la cubría con unos puñados de paja, la subía al granero y, después de colocar los quince huevos que previamente había elegido, según su criterio, colocaba una gallina sobre ellos dejándola tranquila en la penumbra junto a una lata de trigo y otra de agua. La gallina se acomodaba inmóvil, como en una profunda meditación, cloqueando de un modo raro; y en ... (ver texto completo)
Otro de los recuerdos de mi niñez en Deza sucedía todos los años en primavera: mi abuela preparaba cuidadosamente una cesta terrera, la cubría con unos puñados de paja, la subía al granero y, después de colocar los quince huevos que previamente había elegido, según su criterio, colocaba una gallina sobre ellos dejándola tranquila en la penumbra junto a una lata de trigo y otra de agua. La gallina se acomodaba inmóvil, como en una profunda meditación, cloqueando de un modo raro; y en ... (ver texto completo)