Me encanta La Linea, llevo muchos años aquí y jamás la he visto tan bonita y segura como ahora. Es un
rincón precioso y sí con mucha luz. Es parte de La Costa del Sol pero con una magia muy especial. Me considero muy afortunada viviendo aquí. Los Linenses son gente abierta, campechana y muy servicial. Te hacen sentirte en
casa. Recomiendo a toda
España que venga y la visite. Vale la pena.