Los peregrinos llegados a El Castillo podrían comenzar visitando el castillo de Benal explicándoles la leyenda de la tinaja con monedas de oro de los moros y se podría cobrar algo a los peregrinos que quisieran hacer una incursión en las murallas, armados de una hoz para abrirse camino entre las zarzas, a la búsqueda de la tinaja; visita a la Ermita del Cristo con meritorias tallas de los siglos XIII y XV y su colección de antiguos exvotos con los que los fieles solicitaban el milagro sanador; visita ... (ver texto completo)