Mensajes de PEDRO MARTINEZ (Granada) enviados por sensi:
LA AFILADORA DE LÁPICES
Una mujer decidió un día que su deseo más ferviente era convertirse en escritora. Salió temprano de su casa y compró 5000 lápices y un brillante sacapuntas. Desde ese momento la familia debería hablar en voz queda y andar de puntillas por la casa para no molestar a su novelista preferida. Esa misma tarde se sentó frente a su escritorio, cogió del cesto uno de los lápices, lo afiló esmeradamente con el lustroso sacapuntas y se dispuso ufana a escribir su libro. Pasaron las ... (ver texto completo)
Ser completamente honrados consigo mismo es un buen ejercicio.
Aquel hombre que pierde la honra por el negocio, pierde el negocio y la honra.
Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen.
La lectura no da al hombre sabiduría; le da conocimientos.
La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso.
Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía.
Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.
No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.
Necesitamos: De una esponja, para borrar el pasado, de una rosa, para endulzar el presente, y un beso para saludar el futuro.
La vida me ha enseñado que no debo mostrar el mar que llevo dentro a quien no sabe nadar.
Dibuja una sonrisa en la cara, es la mejor manera de dar la bienvenida a los amigos.
Hay mucha gente en el mundo, pero todavía hay más rostros, pues cada uno tiene varios.
El condenado
Un pobre hombre fue condenado a "muerte de hambre" por robar una hogaza de pan durante el reinado de Luis XIV en Francia. La mujer era su única hija y la única visitante de su celda. Se le permitió visitarlo todos los días, pero fue registrada a fondo de tal manera que no se llevaba comida.
Cuando después de 4 meses el hombre todavía sobrevivía sin perder peso, las autoridades quedaron perplejas y comenzaron a espiarla en la celda y para su total asombro la encontraron amamantando ... (ver texto completo)
Los niños son como las estrellas. Nunca hay demasiados.
He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: un niño.
La perfección se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.
Uno es para siempre responsable de lo que domestica.
La mejor forma de cumplir con la palabra empeñada es no darla jamás.
Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir.
Las muchas promesas disminuyen la confianza.
Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo.
1 vaso y como dos dedos más (300 ml.) de agua caliente,
1 de vaso de aceite de oliva de alta graduación, 1/2 kl de harina.
1 cucharadita de sal,
2 cucharaditas de azúcar,
25 gr. de levadura prensada, de panadero, lo vende como unos cuadrados
un puñado de Pasas,
una cucharada de u matalahúva
Azúcar para espolvorear, ... (ver texto completo)
La autoestima es una flor que debe ser regada todos los días.
“El contrabandista”
Cuenta la historia que ya todos sabían que él era un contrabandista. Era incluso famoso por ello. Pero nadie nunca había logrado descubrirlo y mucho menos demostrarlo. Con frecuencia, cruzaba de la India a Pakistán a lomos de su burro, y los guardias, aun sospechando que contrabandeaba, no lograban obtener ninguna prueba de ello. Pasaron los años y el contrabandista, ya mayor de edad, se retiró a vivir tranquilamente a un pueblo de la India. Un día, uno de los guardias se ... (ver texto completo)
Lo importante no es lo que esperamos de la vida, sino más bien lo que la vida espera de nosotros.
Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.
Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo.
Los niños nunca han sido muy buenos para escuchar a sus mayores, pero nunca han dejado de imitarlos.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.
El principio de la educación es predicar con el ejemplo.
Si no puedes resolver tus problemas en paz, no puedes resolverlos en guerra.
Yo no borro nada de mi vida, cada cosa me hizo lo que soy ahora, las cosas buenas me han enseñado a amar la vida, las cosas malas a saberla vivir,
¡Que barbaridad!
En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Del tiempo que pasa, me gusta la gente que se queda.
No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.
Después de los cuarenta años la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente para atrás.
El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.
Es deber aquello que exigimos de los demás.
Si haces lo que no debes, deberás sufrir lo que no mereces.
TODOS HEMOS ESCUCHADO HABLAR DE LOS GITANOS ¿Pero conoces su historia?
Desde tiempos antiguos, un grupo nómada ha cruzado continentes y naciones, llevando consigo una rica herencia cultural y un legado de historias, música y tradiciones.
Estas personas son conocidas como los gitanos, y su historia es tanto fascinante como conmovedora.
Se cree que los gitanos, también conocidos como Roma o Romani, se originaron en el norte de la India alrededor del año 1000 d. C.
Las primeras migraciones los ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, seguimos de verano y el agua no la vemos con la falta que hace... besillos.
La imaginación tiene sobre nosotros mucho más imperio que la realidad.
De nada sirve el correr; lo que conviene es partir a tiempo.
La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.
María buen inicio de semana, aquí seguimos con el veranillo de San Martin, el agua no llega... besillos.
Yo no siempre puedo ir donde me lleva el corazón... Pero llevo el corazón donde quiera que voy.
Es inútil ocultar los recuerdos, las canciones los encontrarán siempre.