Mi mundo puede ser pequeño, pero las personas que lo componen para mí son grandes, y eso hace que sea mi pequeño gran mundo. Que lindo es cuando nos mostramos como somos, cuando ni los defectos restan. La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió. No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido. Mi palmera bonita, se infectó con el bicho picudo y se está secando, que pena tenemos que cortarla después de casi 3o años...