Ruta el Mencal, PEDRO MARTINEZ

En los albores de la colonización del Oriente ecuatoriano, aguas arriba de la bocana del río Misahuallí y en un fresco claro de la selva, se asentó con su campamento un hombre de tez blanca, el cual que se dedicaba a la explotación del árbol de caucho en la cuenca del río Aguarico. Así pasaron los meses y un nuevo colono llegó al lugar acompañado de su hermosísima hija, la que inmediatamente causó estragos en el corazón del cauchero. La ribera del río, las aves y las flores, propiciaron el florecimiento...
Los verdaderos amigos duran hasta el final, el resto son etapas del pasado.
Buenasnoches Sensi, hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia. felices sueños. un brazo.
Hay veces que un hombre tiene que luchar tanto por la vida que ni tiempo tiene de vivirla.