Mensajes enviados por sensi:

Las palabras son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas.
Las palabras son como monedas, que una vale por muchas como muchas no valen por una.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Jueves
Buenas noches Antonia. dulces sueños un abrazo.
“LO QUE CAMBIÓ MI VIDA… NO FUE EL DINERO”

Durante años, me dediqué a trabajar sin descanso. Campañas, reuniones, eventos, compromisos. Siempre peinada, sonriente, perfecta ante los ojos de los demás. Me acostumbré a que me vieran así: como una mujer exitosa. Dueña de su tiempo. De su mundo. De su imagen.
Pero no siempre fue así. Lo que pocos saben —o quieren saber— es que crecí viendo a mi madre planchar camisas que no eran para mi padre. Que supe desde niña lo que era callar, acomodarse, sobrevivir.
Yo ... (ver texto completo)
Cuando las palabras no bastan o faltan, o no sirven... entonces es el momento de un abrazo.
Los abrazos dicen todo lo que uno quiere oír.
La hipocresía es el colmo de todas las maldades.
En todas las tierras el sol sale al amanecer.
La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.
BuenasnochesApntoniapfelicessu eños
Lo que no se ve... no quiere decir que no esté aquí.
A veces, basta sólo un momento para olvidarse de toda una vida, pero toda la vida no es suficiente para olvidar un momento…
Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.
La risa no tiene tiempo, la imaginación no tiene edad y los sueños son para siempre.
Buenas noches Antonia. dulces sueños un abrazo
Era una tarde cualquiera hasta que un chico, de no más de 17 años, llegó al mostrador del Oxxo con una sola rosa en la mano. Al parecer, le faltaban unas monedas para pagarla.
El cajero, con tono burlón, soltó una frase que rompió el momento:
—Si ni para una flor tienes, mejor no le regales nada. Nomás le vas a dar lástima a la muchacha.
El joven bajó la mirada y, sin decir palabra, estuvo a punto de dejar la flor sobre el mostrador. Fue entonces cuando un cliente que estaba detrás decidió intervenir. ... (ver texto completo)
Donde no te buscan, no haces falta.
Nadie nos pertenece, excepto en los recuerdos.
Nunca permitas que nadie te haga sentir, que no te mereces lo que quieres.
Buenas noches Antonia. feliz descanso. una brazo.
Si queréis formar juicio acerca de un hombre, observad quienes son sus amigos.
A veces la vida nos enseña que las cosas más preciosas son aquellas que no tienen precio.
Buenas noches Antonia. que duermas bien. un abrazo.
El abuelo Adil siempre decía que los árboles eran los mejores maestros.
—Escucha, Karim —me dijo una tarde de otoño, mientras barremos hojas en el patio—, la vida es como este árbol. Fíjate bien.
Señaló el viejo nogal del jardín. Sus ramas se extendían hacia el cielo, algunas torcidas, otras fuertes. La corteza tenía marcas como arrugas, y un par de ramas parecían rotas, pero aún sostenían hojas.
—Algunas ramas son fuertes —continuó—, otras frágiles, pero todas forman parte del mismo tronco. Así ... (ver texto completo)
Los sueños son los que hacen esta vida más divertida.
No podremos encontrar paz en el mundo hasta que no estemos en paz con nosotros mismos
Cuando le deseas el bien a los demás, las cosas buenas también llegan a ti.
Educar es más difícil que enseñar, porque para enseñar usted precisa saber, pero para educar se precisa ser.
Buena snoches Antonia. buen descanso y felices sueños. un abrazo.
La única manera de ser seguido es correr más deprisa que los demás.
Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos.
Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.
Un hombre con pereza es un reloj sin cuerda.
Buenas noches Antonia. felices sueños.
Un abrazo
Mateo tenía 60 años cuando le dijeron que su puesto de tacos debía cerrar. La calle donde cocinaba desde hacía tres décadas iba a ser renovada. “Progreso”, decían los carteles. Para él, era una condena.
— ¿Y ahora qué hago, Lupita? —preguntó mirando sus manos gastadas por el calor del comal.
—Lo que sabes hacer —respondió su hija—. Pero en otro lugar.
— ¿Y quién va a ir a una fonda con un viejo que solo sabe preparar tacos al pastor?
—Tal vez… todos.
Lupita consiguió un pequeño local en la esquina ... (ver texto completo)
Como no tenemos nada más precioso que el tiempo, no hay mayor generosidad que perderlo sin tenerlo en cuenta.
Hay dolores que matan: pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ellas.
Cuando el dolor es insoportable, nos destruye; cuando no nos destruye, es que es soportable.
Buenos días foreros-as. ¡Feliz Jueves!
En un pequeño pueblo de Finlandia, donde los lagos se congelan en otoño y el sol apenas asoma en invierno, había un pato distinto a todos. Lo llamaban Ilmo, y no pertenecía a ningún estanque. Aparecía y desaparecía. Volaba solo. Siempre solo.
Pero no era un pato salvaje cualquiera. No cazaba, no huía, y —según los lugareños— solo aparecía cuando alguien estaba triste.
La primera vez que lo vieron fue en la ventana de la enfermería del colegio. Un niño acababa de perder a su abuelo. Mientras la ... (ver texto completo)
La soledad es a veces la mejor compañía, y un corto retiro trae un dulce retorno.
Las personas que viven solas siempre tienen algo en su mente que estarían dispuestos a compartir.
La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo.
La soledad es una gran fuerza que preserva de muchos peligros.
Buenas noches Antonia. que tengas buen descanso. un abrazo.
En el hotel rural “El Nido de la Niebla”, enclavado en una colina de Asturias, todos los huéspedes recibían una tarjeta magnética.
Todos… excepto don Fabio.
A sus 88 años, seguía pidiendo las llaves del cuarto 108: una llave real, de metal, con un llavero de madera grabado a mano.
—Las tarjetas no pesan —decía—. Y yo necesito saber que llevo algo encima.
Fabio se hospedaba siempre en la misma fecha: del 1 al 7 de octubre. No hablaba mucho. Pedía café solo, pan tostado sin mantequilla y una flor ... (ver texto completo)
Hay que tener raíces fuertes para no ir a donde sopla el viento.
El tiempo no se guarda en cajones, ni se esconde en bolsillos. Se gasta, como una moneda ardiente, en cada mirada que damos, en cada silencio que dejamos pasar.
Si alguien te desea el mal, tú deséale el bien. Cada uno ofrece lo que tiene.
Nunca se termina de conocer a las personas, siempre te sorprenden o te decepcionan.