Campanario de la Iglesia vieja, PEDRO MARTINEZ

NUNCA SUBESTIMES A NADIE

Una mujer con un vestido de algodón barato y su esposo vestido con un humilde traje, se bajaron del tren en Boston y caminaron tímidamente (sin tener una cita), a la oficina de la secretaria del Presidente de la Universidad de Harvard. La secretaria adivinó en un momento que esos campesinos venidos de los bosques, no tenían nada que hacer en Harvard.

- Desearíamos ver al presidente, dijo suavemente el hombre.

- El está ocupado, contestó la secretaria.

- Esperaremos,...
Uno no es malo, a uno lo vuelven malo. Uno no se cansa, a uno lo cansan, Uno no cambia, uno abre los ojos.
Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él.
Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Buenos dias foreros-as... ¡Feliz sabado!