Mensajes enviados por sensi:

"No todos nosotros podemos hacer grandes cosas, pero podemos hacer cosas pequeñas con gran amor."
Vendrá un tiempo en el que el dinero no tendrá valor. El éxito no tendrá valor. La posición no tendrá valor. Sólo el amor seguirá siendo el verdadero valor de todos los tiempos.
Las palabras tienen el poder de destruir y crear... Cuando las palabras son sinceras y amables pueden cambiar el mundo..
Buenos días foreros-as... ¡Feliz domingo!
"La Tierra, La Luna y El Sol"

Una noche, Doña Luna, se acercó a la Tierra para que le contara alguna de esas historias tan entretenidas sobre las personas que habitan en ella, pero la Tierra estaba muy callada…
– Eh! Tierra, amiga, ¿Qué le pasa que está tan callada en esta hermosa noche?
– No me siento muy bien, Doña Luna, me parece que me estoy enfermando, hasta creo que tengo fiebre, siento un calentamiento terrible en mi cabeza y en mis pies, es como si los hielos del Polo Norte y el Polo ... (ver texto completo)
Gracias universo... Gracias por crear encuentros con personas que me han ayudado a ver la vida de otra manera. Gracias por hacerme ver dónde no están mis límites tanto en el amor como en mis miedos. Gracias por todas las cosas buenas que aún no conozco...
Eres maestro de lo que has vivido, artesano de lo que estás viviendo y aprendiz de lo que vivirás..
UN POCO DE HISTORIA---LA TORRE DE LA VELA SU CAMPANA Y AQUELLOS TOQUES.

La Alhambra va inherente a Granada así que conocerla mejor ayuda a conocer mejor Granada. Sabías que la Torre de la Vela se llamó también de la “Campana” por la que allí existe, colocada en época cristiana. Su planta mide 16 metros de lado y alcanza la altura de 26,80. La base es maciza y tiene cuatro pisos con arcos apeados por pilares que determinan galerías en torno cubiertas por varias bóvedas. Las obras realizadas en ... (ver texto completo)
PAZ, HAMBRE, CARTILLAS DE RACIONAMIENTO Y CARLOS GARDEL PARA OLVIDARLO TODO
(Artículo: Amanda Martínez. “IDEAL”. 13/07/1963)

En pri­ma­ve­ra ha­bía lle­ga­do la paz de una Gue­rra Ci­vil que de­jó a un país ex­haus­to. Lle­ga­ron los ‘años del ham­bre’. Ese do­lor que se aga­rra­ba al es­tó­ma­go pu­so nom­bre a la di­fí­cil post­gue­rra, un do­lor que quie­nes lo vi­vie­ron re­cor­da­rían el res­to de su vi­da. La es­ca­sez de ali­men­tos obli­gó a im­plan­tar el ra­cio­na­mien­to y se asig­nó a ca­da es­pa­ñol una ra­ción de ar­tícu­los de pri­me­ra ne­ce­si­dad. La ma­yo­ría de los ciu­da­da­nos so­bre­vi­vía gra­cias a la be­ne­fi­cen­cia mien­tras los co­me­do­res del Au­xi­lio So­cial aco­gían a cien­tos de mi­les de fa­mi­lias ca­da día.

A pe­sar de es­to, la gen­te que­ría vol­ver a la nor­ma­li­dad, lo ne­ce­si­ta­ba y lo in­ten­ta­ron en la pe­num­bra de una sa­la de ci­ne, el en­tre­te­ni­mien­to de la so­cie­dad he­ri­da. Pre­ce­di­dos por el ‘no­ti­cia­rio Fox’, con imá­ge­nes que anun­cia­ban otra gue­rra que no tar­da­ría en lle­gar, Car­los Gar­del o Fred As­tai­re ha­cían so­ñar a los es­pa­ño­les en las bu­ta­cas de las gran­des sa­las que ofre­cían se­sio­nes inin­te­rrum­pi­das des­de las cua­tro de la tar­de has­ta la ma­dru­ga­da. Cuan­do aún se oía el eco de los him­nos de los com­ba­tien­tes, Im­pe­rio Ar­gen­ti­na pu­so el es­tri­bi­llo a los años que les ha­bía to­ca­do vi­vir a esa ge­ne­ra­ción: «El día que na­cí yo / qué pla­ne­ta rei­na­ría / Por don­de quie­ra que voy / qué ma­la es­tre­lla me guía».
En aquel 1939 lo que más se acer­ca­ba a la idea de unas va­ca­cio­nes fue­ron los cam­pa­men­tos de la OJE y la Sec­ción Fe­me­ni­na de Fa­lan­ge, ins­tru­men­tos de pro­pa­gan­da fran­quis­ta y adoc­tri­na­mien­to que per­mi­tie­ron a los jó­ve­nes dis­fru­tar de unos días en el cam­po o en la pla­ya con abun­dan­te co­mi­da. ... (ver texto completo)
Contigo aprendí que siempre la familia es lo primero, porque las risas, al igual que las lágrimas con ellos son más dulces, por muy amargas que sean. Porque no hace falta quitarle la venda de los ojos a esa persona que quieres, basta con caminar dandole la mano para que no se caiga hasta que se la quite, que la confianza es lo más importante y solo tenías que decir "tu puedes llegar lejos" para dar pilas a cualquiera de nosotros.
El riesgo más peligroso de todos es el riesgo a pasar tu vida sin hacer lo que más quieres, pensando que tendrás tiempos de hacerlo más tarde.
Muchas veces pensamos que estamos en esta vida tan solo para trabajar, sacrificarnos y sufrir. Pero eso no es cierto. La vida no nos pide tanto, tan solo nos pide que la vivamos, siempre de la mejor manera que podamos, siendo capaces de disfrutar de todo lo que nos ofrece de forma sencilla y buscar la manera de ser felices cada uno a su manera, sin ser necesario tanto sacrificio, tanto esfuerzo...
Y quizás nos tengamos que conformar con lo que tenemos... pero mientras haya luz, hay ilusión, hay esperanza, hay vida... que ya es mucho, que ya lo es todo!
Buenas tardes foreros-as... ¡Feliz Viernes!
Que pasa en los foros que no salen las visitas que hay diarias...
¡Felicidades! a todas las Carmenes..
Buenos días Antonia, este año no veremos la caseta del turrón, ¡cuantas cosas se están perdiendo! por culpa del maldito Covi-19.. está habiendo muchos rebrotes por culpa de no seguir las reglas... cuidate, un abrazo..
No importan los errores que hayas cometido en el pasado, lo que importa es que estás aquí hoy. Celebra la vida por lo que es y no la sufras por lo que pudo haber sido..
CUANDO GRANADA ERA LA CIUDAD MÁS POBLADA DEL CONTINENTE

▪️Es una de las cinco urbes europeas más habitadas del último milenio

▪️En el siglo XIV alcanzó una población de 150.000 personas, por encima del resto de capitales

"Desde que se construyó el Palacio de Carlos V, no se ha hecho una obra emblemática para definir cada época". Con estas palabras enfatiza el articulista y crítico de este periódico Juan José Ruiz Molinero la merma de importancia histórica de Granada en los últimos siglos. ... (ver texto completo)
La Pequeña Alfarera

La tía Guillermina es una excelente cocinera. También sabe tejer y bordar mejor que nadie. Sin embargo, lo que más le gusta es narrar los cuentos que ella misma inventa. Se le ocurren durante el día, mientras prepara la sopa o teje una bufanda. Cuando las historias están terminadas en su cabeza, reúne a sus numerosos sobrinos y les ofrece un rico atole. Luego todos se sientan en la sala para escucharla. Una tarde, la tía Guillermina les dijo a sus sobrinos y sobrinas que miraran ... (ver texto completo)
La mente es una puerta que a veces está dormida en los pastos de la realidad..
Lo importante es buscar. No importa si se encuentra o no.
Buenas tardes foreros-as... ¡Feliz Miercoles!
Buenas noches Antonia, esta tarde nos ha caído una buena tormenta, mi calle parecía un río... Que descanses... Buenas noches... Un besillo
Cada persona tiene su historia y cada uno sabe cuánto le pesa y le duelen sus heridas...
Ni el amor es una jaula, ni la libertad es estar solo. El amor es la libertad de volar acompañado, es dejar ser sin poseer..
El mal que hacemos es siempre más triste que el mal que nos hacen.
Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.
LA CAUTIVA DEL ALBAICÍN

Cuando alguien es arrancado a la fuerza de su mundo, de su gozo, de su sueño, en lo más profundo del Universo, siempre se rompe algo vital. Y aunque Dios nunca dejará sin recompensa el dolor de las personas, el mundo entero queda privado de un trozo de belleza única, de una bocanada menos de fresco aire y con una porción de alegría para siempre perdida.

Todos los días, el padre y el hijo, iban desde el Albaicín a la Alhambra. Vivían ellos en la parte alta de la colina, se levantaban al amanecer, descendían por la ladera hacia el río, subían por el barranco hoy conocido como Cuesta del Rey Chico y se encajaban en lo más alto de la colina de la Alhambra. Aquí tenían ellos su trabajo. Lo habían aceptado para trabajar en la construcción de la gran muralla.

Todos los días, un poco antes de salir el sol, llegaban ellos a lo más alto de la colina de la Alhambra. Junto con otros muchos hombres, se ponían mano a la obra y ya no paraban hasta que el sol se ocultaba al fondo de la Vega de Granada. De nuevo se ponían ellos en camino y, de vuelta a la colina del Albaicín, recorrían el mismo tramo que habían andado por la mañana. Todos los días, hiciera frío o calor, lloviera o nevara. Y siempre sucedía que al regresar y cruzar el río para subir a su casa, la noche se le echaba encima. Por eso, cuando ya remontaban por la ladera hacia la parte alta de la colina, muchas veces apenas veían dónde pisaban. Las sombras de la noche lo cubría todo y esto, en bastantes ocasiones, impresionaba mucho al hijo. Le decía al padre:
- Algún día de estos, nos va a ocurrir algo.
- ¿Por qué dices eso?
- Tú sabes que por aquí, siempre hay maleantes y gente que asaltan y matan a los que van por los caminos.
- Pero a nosotros ¿qué pueden robarnos? Solo tenemos esta vieja bolsa de cuero, con algún mendrugo de pan duro y la mísera ropa que llevamos puesta.
- Pues, a pesar de eso, algún día puede pasarnos algo.

Todos los días, cuando ya era de noche, al cruzar el río y subir hacia su casa, sentían miedo. Y cuando más miedo experimentaban, era cuando pasaban cerca de un edificio viejo, en forma de torre, de paredes de piedra y tierra con una sola ventana con gruesas rejas de hierro. Por eso, al acercarse a este lugar cuando ya de noche regresaban a su casa, el hijo con frecuencia le decía al padre:
- Una noche de éstas, desde este edificio, van a salirnos al paso y nos matarán.
Y el padre le decía:
- Si nosotros nunca nos metemos con nadie y somos tan pobre que ni la ropa que llevamos puesta vale dos centavos.
- Pues ya verás como algún día salen a nuestro encuentro y nos atacan.

Y un día, cuando ya las sombras de la noche cubrían por completo todo el valle del río Darro, la colina del Albaicín y de la Alhambra y Granada, sucedió algo extraño. Subían ellos desde el río hacia su casa y al pasar cerca de la vieja torre, oyeron lamentos. Detuvieron sus pasos, escucharon atentos y al rato, el joven comentó:
- Parece que vinieran de la ventana de rejas gruesas que hay en la torre y parece como si estuviera llorando o le pasara algo grave. ¿Nos acercamos a ver quién es y comprobar qué le pasa?
Y respondió el padre:
- Otro día, si acaso. Hoy ya es muy tarde y estamos muy cansados de tanto trabajo.
Siguieron subiendo y aquella noche, el joven apenas durmió pensando en los lamentos que había oído en la vieja torre. Quiso comentar su preocupación con los padres pero no lo hizo. Esperó impaciente a ver qué pasaba a la noche siguiente.

Y a la noche siguiente, más oscura que nunca porque era invierno frío y algo lluvioso, cuando subían por la cuesta y rozaban las paredes de la vieja torre, caminaban con el corazón encogido y muertos de miedo. Ninguno de los dos hablaba pero sí iban atentos por si se oía algo. Nada oyeron, sin embargo, cuando ya se retiraban del edificio, sí el hijo le parecía percibir los mismos lamentos de la noche anterior. No comentó nada con el padre, siguieron caminando, llegaron a la casa y después de calentarse un poco en la lumbre y comer algo, el hijo dijo al padre:
- Voy a salir un momento a casa de unos amigos y a lo mejor me quedo a dormir con ellos.
- Pero ya sabes que mañana, tenemos que madrugar como todos los días para ir al trabajo.
- Seré puntual, como siempre.

Y el joven salió de su casa, bajó a toda prisa por la oscura calle y se fue derecho a la vieja torre. Se acercó sigiloso a la ventana y después de escuchar un buen rato, oyó los lamentos de la noche anterior. Se aproximó un poco más y percibió los lamentos con toda claridad y también pudo distinguir que la persona parecía ser una mujer. Lleno de miedo pero inquieto y con deseo de conocer y ayudar a la persona que se lamentaba, trepó un poco por un trozo de pared algo derruida y vieja y, ayudándose de las ramas de un árbol, logró acercarse mucho a la ventana. Esperó un rato y como seguía oyendo los lamentos, preguntó:
- ¿Quién eres y qué te pasa?
Al instante se hizo el silencio y pudo percibir el paso del viento por entre las ramas de árbol, el canto de un autillo y los maullidos de un gato. También y unos segundos después, a través de la ventana y dentro de la torre, oyó como pasos de alguien que se acercaba a la reja de hierro. De nuevo dijo:
- Quiero ayudarte porque he oído tus lamentos. No tengas miedo y dime quién eres y qué te pasa.

La figura de una persona, con la cara tapada, apareció pegada a la recia reja de hierro. Y una voz quebrada y con sonido agudo y suave, dijo:
- Yo soy la cautiva de las montañas y ni tú ni nadie podrá ayudarme.
- ¿Cautiva de quién y por qué?
Y unas blancas manos se aproximaron a los hierros de la reja y la cara tapada, se acercó un poco más al tiempo que se oía:
- Aunque no me sirva de nada ni crea que tú puedas ayudarme, voy a contártelo.
- Puedo ayudarte aunque tampoco sepa ahora mismo de qué modo lo haré, cuéntame, que te escucho.

Y la voz con timbre femenino, algo quebrada, dijo:
- Yo he nacido en las montañas que hay entre Granada y Sierra Nevada. Libre en estos montes me he criado y libre he respirado el aire fresco y me he bañado en los ríos de aguas claras. Sintiéndome la más afortunada del mundo y dando gracias al cielo por la dicha tan grande que cada día me regalaba. Y en esta felicidad, hondo gozo y libertad estaba viviendo hasta que hace unos días, por los lugares donde vivía, apareció un extraño hombre montado en un caballo negro. Al verme jugando en las aguas del río, se acercó y sin pronunciar palabras, me cogió, tiró de mí, me subió a su caballo, galopó veloz y unas horas después me encerró en esta torre. Me dijo:
- Si quieres ser libre tendrás que casarte conmigo.
Le respondí:
- Si no te conozco de nada y mi mundo, gozo y libertad, siempre ha estado en las montañas donde me has encontrado.
- Eso a mí no me importa. Tu belleza me ha cautivado y por eso quiero convertirte en mi esposa. Y si no aceptas, aquí en esta torre vivirás el resto de tus días prisionera.

Al pronunciar estas palabras, la joven se echó a llorar, apretando su cara y manos contra la reja de la ventana. Le dijo el joven:
- Quiero rescatarte ahora mismo pero estas rejas y paredes me lo impiden. Sed fuerte y ya verás como mañana por la noche vuelvo con algún plan ideado para salvarte. Ahora tengo que irme no sea que alguien me vea y te castigue a ti y a mí me quite la vida.
Suspiró lastimosamente la joven al tiempo que él se retiró de la ventana, bajó del árbol, caminó por la calle y llegó a su casa. No dijo nada a los padres pero nada pudo dormir en lo que quedaba de noche. Al rallar el día, como otras veces, con su padre bajó hasta el río para ir al trabajo de la muralla de la Alhambra y al pasar cerca de la vieja torre, miró a la ventana. El corazón le dio un vuelco y quiso llamarla.

No lo hizo ni tampoco la vio ni la oyó. No percibió señal alguna de ella por la noche al regresar del trabajo y sí vio el árbol tronchado y la pared de la ventana, destruida. Dentro, la torre y todo su alrededor, estaba en silencio y esto le alertó. Ya muy de noche, salió de su casa, se acercó a la ventana de la torre y la llamó. Ni se oían sus lamentos ni nadie contestó a su llamada. Triste se dijo: “Su vida ha sido rota de la manera más cruel y despreciable. ¿Qué derecho tiene nadie a destruir la vida de otras personas? Era libre en sus montañas y plenamente feliz, sin hacer daño a nadie y dando gracias al cielo por el regalo que cada día el cielo le entregaba. Y ahora, qué lástima de persona y de sueño mal logrado, en beneficio de nada ni de nadie”. Lloró el joven aquella noche y se lamentó a lo largo de muchos días. Y cada vez que pasaba cerca de la vieja torre, de nuevo se decía: “Un día, no sé ahora cuando ni de qué manera, tengo que hacer algo grande para que en el futuro se conozca la historia de esta joven y que su memoria nunca se pierda”.

Hoy, en el lugar donde en aquellos días se alzaba la torre de “la cautiva de las montañas”, junto a las aguas del río Darro y frente a la Alhambra, se puede ver un grandioso palacio de estilo más moderno. Construido de piedra y con torres muy bonitas, que los turistas visitan con mucha frecuencia. Pero nadie, absolutamente nadie, ni sabe ni recuerda nada de aquella joven prisionera ni tampoco del muchacho que quiso rescatarla. ... (ver texto completo)
CORRAL DEL CARBÓN... EN GRANADA

El Corral del Carbón es un monumento del siglo XIV. Es la única alhóndiga andalusí conservada en su integridad en la Península Ibérica.

Historia

Fue construido durante el reinado nazarí, con anterioridad a 1336, y su nombre original era Al-Funduq al-Gidida, o Alhóndiga Nueva. Situada al sur de la ciudad musulmana, junto al mercado de la seda o Alcaicería, al zoco de la Medina, y a la Mezquita Mayor, servía de posada para los comerciantes en tránsito, de almacén ... (ver texto completo)
Todas las personas que encontramos en la vida nos enseñan algo. Algunas, por ejemplo, a no ser como ellos.
Ser feliz....
La gente renuncia muchas veces a la idea de ser feliz, porque cree que esto es reír a carcajadas, ser superficial u olvidar cuanto le preocupa.
Pero ser feliz no es un estado alterado, ser feliz es sentirse "satisfechos" al saber que estamos haciendo, dentro de lo que debemos, lo que podemos y que esto forme parte de lo que queremos.
Ser feliz forma parte te vivir el hoy, el ahora, sentirse útiles, es simplemente sentir que si no estamos en el camino, al menos lo estamos buscando, ... (ver texto completo)
Me gusta la gente que no se detiene donde hay ofensas para contestarlas, porque ellas siempre hablan de quien las dice no de en quien se depositan, todo mundo tiene derecho de estar molesto, más no de usarlo como pretexto para ofender y la gente buena no se engancha.
Me gusta la gente que no se contamina, que sabe quien es y lucha por superarse y superarse en una lucha individual y con uno mismo, porque fuimos hechos para dar, recibir es solo una consecuencia.
Y si todo cuanto mandamos nos regresa multiplicado, amo a la gente que lo sabe y se preocupa por repartir sonrisas, disolver ofensas y seguir su camino libre, sin deudas y sin rencores. Esa gente que da lo bueno que tiene, que recibe lo que sabe que merece y que se desentiende cuando debe de hacerlo.. ... (ver texto completo)
El acto de escuchar exige humildad de quien escucha.
Y la humildad está en eso: saber, no con la cabeza, sino con el corazón, que es posible que el otro vea mundos que nosotros no vemos.
La vida, no siempre te coloca a la gente que tu deseas conocer, algunas veces la vida nos pone en contacto con la gente que necesitamos ayudar, de la que debemos aprender, quien tiene que herirte, amarte o dejarte, para que gradualmente te vayas convirtiendo en esa persona que eres capaz de ser. Para que crezcas!, agradece entonces... cada una de ellas.
“Aprende a confiar en lo que está ocurriendo. Si hay silencio, déjalo aumentar, algo surgirá. Si hay tormenta, déjala rugir, se calmará”
Hay que querer, porque el tiempo es muy relativo. Pasamos más tiempo pensando en hacer las cosas, que en decidirte a hacerlas. Querer es poder, la duda es optativa.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Lunes!
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CUENTO: "El Hada Que No Podía Volar"

Había una vez, un lugar especial donde habitaban todos los seres mágicos del mundo. Desde horribles ogros, hasta elfos de oreja puntiaguda. Por supuesto, las hadas también vivían en aquel lugar, donde reinaba la paz y la armonía.

Entre las hadas, existía una muy pequeña y de blancos cabellos que, a diferencia de sus hermanas, no podía volar, pues había nacido sin alas. Inés, como se llamaba la pequeña, había crecido con mucha tristeza al ver como el resto de las hadas se alzaban hasta el cielo y reían de placer volando entre las ramas de los árboles y empinándose hasta las nubes.

Sin embargo, como sólo podía caminar, poco a poco se hizo de grandes amigos que no habitan en las alturas, como las ranas y los conejos, y estos le enseñaron todos los escondrijos y pasadizos secretos de aquella tierra mágica.

Un buen día, mientras transcurría una hermosa mañana llena de tranquilidad, los humanos irrumpieron de la nada con espadas y con odio, y sembraron el caos entre todos los habitantes mágicos del lugar. Las hadas, desesperadas, corrieron para salvar sus vidas, pero los hombres más altos lograban capturarlas y encerrarlas en sus jaulas.

En ese momento, la pequeña Inés corrió al encuentro de sus hermanas y les indicó la entrada a un túnel secreto por donde podrían escapar de los humanos. Sin embargo, el túnel era tan pequeño, que las hadas no podían entrar con sus alas enormes. Algunas se negaron rotundamente, pero la mayoría quebraron sus alas y escaparon junto a Inés para ponerse a salvo. Luego agradecieron a la valerosa Inés por haberlas salvado y jamás volvieron a menospreciarla. ... (ver texto completo)
De ahora en adelante me dedicaré a ser feliz, porque la vida es prestada y no sé cunado me la pidan..
A veces el silencio es la cosa más bella para saber escuchar..
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Domingo!
Buenas tardes Antonia, ¿como vais por ahí con el virus? por Andalucia nos van a poner las mascarillas obligatorias por la calle y en sitios publicos porque la gente no hace caso y cada día hay más contagios así que como sigan así nos encerraran otra vez... ciudate besillos.
LA CASA DE LOS ABUELOS.

“Pienso que uno de los momentos más tristes de nuestras vidas llega cuando se cierra para siempre la puerta de la casa de los abuelos.

Los encuentros con todos los miembros de la familia que enaltecen su linaje cuando se juntan como si de una familia real se tratase, llevando siempre por bandera a los abuelos, los culpables de todo.

Las tardes de alegría con tíos, primos, nietos, sobrinos, padres, hermanos e incluso novios pasajeros que se enamoran del ambiente que ... (ver texto completo)
El Sabio.
Los amigos.

Le preguntamos a nuestro sabio;

¿Cuantos tipos de amigos existen?

Cuatro, respondió el sabio.

"" Algunos son como la comida, necesitas de ellos todos los días "" ... (ver texto completo)
Buenas tardes Antonia, a estas horas de la tarde siete y media hace un bochorno que no se puede salir a la calle y eso es lo que se espera para estos días... cuidate besillos.
CONOCER UN POCO MÁS GRANADA... EL CARMEN DE LOS CHAPITELES

El Carmen de los Chapiteles, es una casa palacio situada en los jardines del Generalife, y a escasos 80 metros de la Alhambra. Sus orígenes se remontan al siglo XIV, y seis siglos después, aún podemos admirar sus artesonados originales, y disfrutar de toda la belleza de sus jardines nazaríes.

El Carmen fue un regalo que le hicieron los Reyes Católicos al General que mandaba sus ejércitos, el Gran Capitán, D. Gonzalo Fernández de Córdoba, ... (ver texto completo)
Nunca te sientas completamente satisfecho por tu actitud ante la vida. Siempre hay algo nuevo y emocionante que aprender, y sólo puedes aprenderlo si te mantienes abierto y receptivo a todo lo que está sucediendo.
¿POR QUÉ AGRADECEMOS 3 VECES?

La Gratitud es la mayor expresión del amor, es la gran multiplicadora de la vida y es un verdadero seguro de salud.

Cada vez que escribes la palabra GRACIAS 3 veces, estás aumentando la concentración de gratitud en tu vida, porque es el número matemático para toda nueva creación en el universo.

Es decir, cuando dices esta palabra mágica tres veces seguidas, estás usando el número mágico de la creación.

Mira esto:

-En lo holístico un Ser Integral es: cuerpo, mente y espíritu.

-En la Biblia Dios es: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

-Las dimensiones del tiempo son 3: pasado, presente, futuro.

-Los estados del agua son 3: sólido, líquido y gaseoso.

-El Universo tiene 3 planos de manifestación: físico, mental y etérico.

Entonces cuando yo digo, pienso o escribo 3 veces gracias hago esto:

*GRACIAS por todo lo que soy.
*GRACIAS por todo lo que tengo.
*GRACIAS por todo lo bueno que ahora fluye hacia mí..

Gracias, gracias, gracias... ... (ver texto completo)
El truco está en sonreir y no amargarse la vida por nada ni por nadie...