Mensajes enviados por sensi:

Los libros son amigos que nunca decepcionan.
Buenos días Antonia, las cosas van regular por el pueblo, hay mucho covi a ver si esto se normaliza ya... un abrazo.
La leyenda del té’, una sorprendente leyenda china

Cuenta una sorprendente leyenda que hace mucho, pero que mucho tiempo, vivía en China un emperador muy sabio. Era muy querido por todos porque siempre se comportaba de forma noble y justa y miraba por el bien de toda la población. Este emperador se llamaba Shen Nung, y le encantaba leer y aprender todo lo relacionado con la ciencia y la medicina.
Llegó una época en la que muchas personas de su reino comenzaron a enfermar, y él después de mucho pensar, decidió que todos debían beber agua hervida, porque sospechaba que el mal podría estar en la contaminación del agua. Así, mediante un mandato, todos comenzaron a hervir el agua para beber y cocinar.

Al emperador le gustaba mucho salir a la montaña, y en ocasiones, se quedaba allí a comer. Un día, se sentó junto a un precioso arbusto de hojas verdes y ovaladas y flores blancas y aromáticas. Era la planta del té.
Como tenía hambre, el emperador hizo una pequeña hoguera y colocó encima una pequeña cacerola para hervir un poco de agua. Entonces, un suave viento arrancó unas hojas del arbusto y éstas cayeron sobre el agua. El emperador no se había dado cuenta, y al cabo de un rato, comenzó a notar un extraño pero atrayente olor… Al mirar el agua, comprobó que había cambiado de color por culpa de las hojas de aquel arbusto.
El emperador, atraído por la curiosidad, probó aquel líquido y comprobó que no solo estaba delicioso, sino que además le proporcionaba más energía. Ese día, el emperador Shen Nung acababa de descubrir el té. Desde entonces, esta planta comenzó a utilizarse en todo el mundo.

– El té se cambiaba por caballos: ¿Te imaginas a alguien ofreciendo su caballo a cambio de un kilo de té? Pues por sorprendente que parezca, ocurrió. Durante un tiempo, el té era tan valorado y extraordinario que se creó una ruta comercial que atravesaba el Tibet. Allí, se intercambiaba el té chino por caballos tibetanos. Más tarde, también se aceptó como moneda de cambio del té lana, metales preciosos y medicinas. A esta ruta se le llamó ‘la ruta del té’. ... (ver texto completo)
Deberíamos considerar amigos a todos los que escriben palabras que nos tocan el corazón.
He dejado de buscar a la gente, porque las que realmente importan no las encuentras ni hacia atrás, ni hacia adelante, sino al lado.
Todos necesitamos un pequeño estímulo para seguir adelante. Basta con una sonrisa, una pequeña palmadita en la espalda, una palabra de agradecimiento y todo se vuelve más fácil.
No te alejes de la gente que verdaderamente se preocupa por ti, son unos de tus mayores tesoros.
Las promesas que debemos cumplir son las que nos hacemos a nosotros mismos.
Nada en esta vida ni en este mundo es más importante que tener paz mental y tranquilidad en el corazón.
Buenas noches Antonia.. un abrazo
La hormiguita viajera

La hormiguita estaba asustada, se había perdido del resto de sus compañeras y se sentía muy sola.
– “ ¡Qué mala suerte tengo! Me han abandonado” -decía llorando, sin dejar de buscar por un lado y por otro.
Pasó por allí una lagartija y le preguntó:
– “ ¿Por qué lloras?” –
– “Estoy perdida, el resto de mi grupo se ha ido y no las encuentro, tengo mucho miedo porque no sé volver a casa yo sola.”
– “No te preocupes, las encontraremos, ¡ven conmigo!”
La hormiguita, como ... (ver texto completo)
Si algún día llegaras a tropezar, has como el sol que cae todas las tardes pero que se levanta cada amanecer mas brillante que nunca..
De ti depende que te despiertes llorando tu desgracia o te levantes con nuevas fuerzas para celebrar la vida y encontrar nuevas oportunidades.
Tu decides.
Elijo sonreirle a la vida, porque es la mejor manera de vivir. Le sonrío a los problemas, a los enemigos. Pero mas aún a los amigos, a los seres queridos, a las alegrías, a las pequeñas cosas de la vida.. Por mas que a veces ocurran cosas que puedan intentar borrar mi sonrisa, no lo permitiré. Voy a seguir sonriendo..
Los verdaderos obsequios de la vida, son los momentos que compartimos con los que Amamos..
Buenas noches Antonia, que sueñes bonito.. Un abrazo
La balanza de plata

En un pueblo de España cuyo nombre nadie recuerda, un pequeño comercio de telas cerró definitivamente y quedó abandonado por sus dueños. Pasó el tiempo y nadie volvió a interesarse por ese local, por lo que poco a poco fue perdiendo el lustre de antaño. Lo que había sido una bonita tienda en sus mejores días, se convirtió en un bajo viejo y oscuro cerrado a cal y canto.

Un día, unos chiquillos que jugaban en la calle se dieron cuenta de que una de las ventanas situadas sobre ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, hoy hace un día estupendo de sol, tomaremos un poquito... cuidate, besillos.
Nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres.
El tiempo no es oro; el oro no vale nada, el tiempo es vida.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Martes1
Buenos días Antonia, que lo pases bien y a cuidarse... besillos.
La leyenda del canguro

Cuenta una antiquísima leyenda australiana que, en sus orígenes, los canguros tenían cuatro patas como hoy en día, pero las cuatro de la misma longitud. Como los gatos, los perros o los leones, utilizaban todas las patas a la vez para caminar y para correr.

Así fue durante muchos años, hasta que un día apareció en las llanuras donde vivían las familias de canguros, un cazador. El hombre, que tenía la piel tostada por el sol, iba armado con lanzas y rastreaba el terreno ... (ver texto completo)
Mientras tú sepas quien eres, no tienes nada que demostrar a nadie. Aprende a vivir en paz contigo misma.
COMPARTE. Porque al compartir creces, porque tus penas compartidas disminuyen y tus alegrías se duplican y sobre todo...
SUEÑA. Porque soñar no cuesta nada y alivia tus pensamientos, porque quizás tu sueño pueda cumplirse, porque soñar te hace feliz.
SONRÍE. Aunque la vida te golpee, aunque no todos los amaneceres sean hermosos, aunque se te cierren las puertas.
La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente.
La piel del cocodrilo

En África, hace cientos de años, los cocodrilos tenían la piel suave y de color oro. Cuenta la leyenda que uno de esos cocodrilos, que vivía en Namibia, durante el día solía permanecer oculto en el lago en que había nacido, disfrutando del frescor que le proporcionaba el agua.
Como los demás cocodrilos, adoraba retozar en el fondo lleno de barro, pues el sol en África era demasiado intenso como para salir a la superficie. Las noches, en cambio, eran frías y el cocodrilo ... (ver texto completo)
La amistad es un regalo que la vida nos da para siempre, por ello debemos de cuidarla, protegerla y sobre todo regalar todos los días.
El abrazo es un excelente medio de comunicación que no necesita ser hablado ni expresado a través de las palabras.
Dice la vida que dejes de quejarte y la disfrutes, porque ella va a pasar igual..
Buenas noches Sensi, gracias por informarnos de la muerte de Anita la hija de Doña Ana, pues por lo que se ve, nadie sabia nada, yo esta misma semana he preguntado a tres personas del pueblo que viven en Cataluña y ninguna sabia nada, pues yo la he llamado unas cuantas veces pero no he tenido respuesta, yo tenia contacto con ella, y me extrañaba mucho que no entrara, yo lo siento mucho era muy buena persona. Mi mas sentido pesame para su familia. D. E. P.
Buenos días Antonia, lo de Anita me lo dijo a noche una prima suya que habia ido al hospital que la iban a operar y se contagio del covi y eso es lo que se la ha llevado... D. E. P.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz domingo!
El koala y el emú

Al principio de los tiempos, el planeta Tierra era un auténtico paraíso. Las aves, los animales terrestres y los del mar, vivían despreocupados y felices. Por suerte, el mundo era muy amplio y podían permitirse el lujo de jugar y construir sus hogares donde les apetecía. También había comida abundante que garantizaba la alimentación de las crías y la supervivencia de las diferentes especies. En cuanto a la convivencia, era fantástica: como había espacio de sobra y alimentos para ... (ver texto completo)
Cuando aprendemos a ver las dificultades como superaciones y los tropiezos como lecciones, el camino pierde ese aire de imposible.
Todos tenemos miedo, pero no pueden crecer más que nosotros.
No hay puerta, cerradura, ni cerrojo que se puedan establecer en la libertad de mi mente...
Cuando trates de ser feliz con lo que tienes, te darás cuenta que tienes más de lo que necesitas.
Buenos días Antonia, nos cambió el tiempo hemos pasado del frio a tener altas temperaturas parece primavera... un abrazo.
La leyenda de la princesa Acafala

Hace muchos años vivió en Perú una princesa muy bella llamada Acafala. La fama de su hermosura era conocida en todas partes pues jamás nadie había visto nada igual. Tenía el cabello negro como el azabache, la piel suave como la seda y unos ojos redondos y enigmáticos que no parecían de este mundo. Además de guapa era inteligente y refinada. Cuando caminaba parecía que flotaba sobre el suelo y a su paso dejaba un rastro del más delicado perfume a flores que os ... (ver texto completo)
Nunca desistas por que alguien puso un punto final en tu vida recuerda que después de un punto viene un espacio y después del espacio, llega una nueva historia...
Deja de desear lo que los demás tienen, busca tu felicidad, tu bienestar y deja de hacer daño simplemente porque fracasaste. A fin de cuentas a quien le haces daño es a ti mismo.
Cuenta que todavía hay esperanza, que la vida es más eterna que la muerte, cuenta que debemos seguir persiguiendo nuestros sueños, que debemos corregir nuestros errores, que debemos hacernos dignos y que, aunque lleguen los tiempos del cólera, habrá un espacio para el amor, para cumplir los sueños, para la felicidad.
—Gabriel García Márquez.
Buenas noches Antonia buen descanso.. Un abrazo
El secreto del rey Maón

Al este de Irlanda, en una provincia llamada Leinster, reinaba hace muchísimos años un monarca llamado Maón. Este rey tenía una rareza que todo el mundo conocía y a la que nadie encontraba explicación: siempre llevaba una capucha que le tapaba la cabeza y sólo se dejaba cortar el pelo una vez al año. Para decidir quién tendría el honor de ser su peluquero por un día, realizaba un sorteo público entre todos sus súbditos.

Lo verdaderamente extraño de todo esto era que quien resultaba agraciado cumplía su tarea pero después jamás regresaba a su casa. Como si se lo hubiese tragado la tierra, nadie volvía a saber nada de él porque el rey Maón lo hacía desaparecer. Lógicamente, cuando la fecha de la elección se acercaba, todos los vecinos sentían que su destino dependía de un juego maldito e injusto y se echaban a temblar

Pero ¿por qué el rey hacía esto? … La razón, que nadie sabía, era que tenía unas orejas horribles, grandes y puntiagudas como las de un elfo del bosque, y no soportaba que nadie lo supiera ¡Era su secreto mejor guardado! Por eso, para asegurarse de que no se corriera la voz y se enterara todo el mundo, cada año le cortaba el pelo una persona de su reino y luego la encerraba de por vida en una mazmorra.

En cierta ocasión el desgraciado ganador del sorteo fue un joven leñador llamado Liam que, en contra de su voluntad, fue conducido hasta un lugar recóndito de palacio donde el rey le estaba esperando.

– Pasa, muchacho. Este año te toca a ti cortarme el cabello.

Liam vio cómo el rey se quitaba muy lentamente la capucha y al momento comprendió que había descubierto el famoso secreto del rey. Sintió un pánico terrible y deseos de escapar, pero no tenía otra opción que cumplir el mandato real. Asustadísimo, cogió las tijeras y empezó a recortarle las puntas y el flequillo.

Cuando terminó, el rey se puso de nuevo la capucha. Liam, temiéndose lo peor, se arrodilló ante él y llorando como un chiquillo le suplicó:

– Majestad, se lo ruego, deje que me vaya! Tengo una madre anciana a la que debo cuidar. Si yo no regreso ¿quién la va a atender? ¿Quién va a trabajar para llevar el dinero a casa?

– ¡Ya sabes que no puedo dejarte en libertad porque ahora conoces mi secreto!

– Señor, por favor ¡le juro que nunca se lo contaré a nadie! ¡Créame, soy un hombre de palabra!

Al rey le pareció un chico sincero y sintió lástima por él.

– ¡Está bien, está bien, deja de lloriquear! Esta vez voy a hacer una excepción y permitiré que te marches, pero más te vale que jamás le cuentes a nadie lo de mis orejas o no habrá lugar en el mundo donde puedas esconderte. Te aviso: iré a por ti y el castigo que recibirás será terrible ¿Entendido?

– ¡Gracias, gracias, gracias! Le prometo, majestad, que me llevaré el secreto a la tumba.

El joven campesino acababa de ser el primero en muchos años en salvar el pellejo tras haber visto las espantosas orejas del rey. Aliviado, regresó a su hogar dispuesto a retomar su tranquila vida de leñador.

Los primeros días se sintió plenamente feliz y afortunado porque el rey le había liberado, pero con el paso del tiempo empezó a encontrase mal porque le resultaba insoportable tener que guardar un secreto tan importante ¡La idea de no poder contárselo ni siquiera a su madre le torturaba!

Poco a poco el secreto fue convirtiéndose en una obsesión que ocupaba sus pensamientos las veinticuatro horas del día. Esto afectó tanto a su mente y a su cuerpo que se fue debilitando, y se marchitó como una planta a la que nadie riega. Una mañana no pudo más y se desmayó.

Su madre llevaba una temporada viendo que a su hijo le pasaba algo raro, pero el día en que se quedó sin fuerzas y se desplomó sobre la cama, supo que había caído gravemente enfermo. Desesperada fue a buscar al druida, el hombre más sabio de la aldea, para que le diera un remedio para sanarlo.

El hombre la acompañó a la casa y vio a Liam completamente inmóvil y empapado en sudor. Enseguida tuvo muy claro el diagnóstico:

– El problema de su hijo es que guarda un secreto muy importante que no puede contar y esa responsabilidad está acabando con su vida. Solo si se lo cuenta a alguien podrá salvarse.

La pobre mujer se quedó sin habla ¡Jamás habría imaginado que su querido hijo estuviera tan malito por culpa de un secreto!

– Créame señora, es la única solución y debe darse prisa.

Después de decir esto, el druida se acercó al tembloroso y pálido Liam y le habló despacito al oído para que pudiera comprender bien sus palabras.

– Escúchame, muchacho, te diré lo que has de hacer si quieres ponerte bien: ponte una capa para no coger frío y ve al bosque. Una vez allí, busca el lugar donde se cruzan cuatro caminos y toma el de la derecha. Encontrarás un enorme sauce y a él le contarás el secreto. El árbol no tiene boca y no podrá contárselo a nadie, pero al menos tú te habrás librado de él de una vez por todas.

El muchacho obedeció. A pesar de que se encontraba muy débil fue al bosque, encontró el sauce y acercándose al tronco le contó en voz baja su secreto. De repente, algo cambió: desapareció la fiebre, dejó de tiritar, y recuperó el color en sus mejillas y la fuerza de sus músculos ¡Había sanado!

Ocurrió que unas semanas después, un músico que buscaba madera en el bosque vio el enorme sauce y le llamó la atención.

– ¡Oh, qué árbol tan impresionante! La madera de su tronco es perfecta para fabricar un arpa… ¡Ahora mismo voy a talarlo!

Así lo hizo. Con un hacha muy afilada derribó el tronco y llevó la madera a su taller. Allí, con sus propias manos, fabricó el arpa con el sonido más hermoso del universo y después se fue a recorrer los pueblos de los alrededores para deleitar con su música a todo aquel que quisiera escucharle. Las melodías eran tan bellas que rápidamente se hizo famoso en toda la provincia.

Cómo no, la destreza musical del arpista llegó a oídos del rey, quien un día le dijo a su consejero:

– Esta noche daré un banquete para quinientas personas y te ordeno que encuentres a ese músico del que todo el mundo habla. Quiero que toque el arpa después de los postres así que no hay tiempo que perder ¡Ve a buscarlo ahora mismo!

El consejero obedeció y el arpista se presentó ataviado con sus mejores galas ante la corte. Al finalizar la comida, el monarca le dio permiso para empezar a tocar. El músico se situó en el centro del salón, y con mucha finura posó sus manos sobre las cuerdas de su maravilloso instrumento.

Pero algo inesperado sucedió: el arpa, fabricada con la madera del sauce que conocía el secreto del rey, no pudo contenerse y en vez de emitir notas musicales habló a los espectadores:

¡DOS GRANDES OREJAS TIENE EL REY MAÓN!

¡DOS GRANDES OREJAS TIENE EL REY MAÓN!

¡DOS GRANDES OREJAS TIENE EL REY MAÓN!

El rey Maón se quedó de piedra y se puso colorado como un tomate por la vergüenza tan grande que le invadió, pero al ver que nadie se reía de él, pensó ya no tenía sentido seguir ocultándose por más tiempo.

Muy dignamente, como corresponde a un monarca, se levantó del trono y se quitó la capucha para que todos vieran sus feas orejas. Los quinientos invitados se pusieron en pie y agradecieron su valentía con un aplauso atronador.

El rey Maón se sintió inmensamente liberado y feliz. A partir de ese día dejó de llevar capucha y jamás volvió a castigar a nadie por cortarle el pelo. ... (ver texto completo)
Si supiéramos lo que dicen en nuestra ausencia, no le sonreiríamos a tanta gente..
¿Alguna vez habéis buscado vuestras gafas de sol y resulta que las tenéis en la cabeza?
Pues algo parecido nos pasa con la felicidad.
Y es que algunas veces perdemos tanto tiempo buscándola, que no nos damos cuenta de que la felicidad se encuentra en la sencillez de las cosas..
Entramos la mañana del 27 de enero de 1945. Vimos algunas personas vestidas con harapos. No parecían seres humanos, lucían terrible, eran puro hueso.”
“Si tengo algún mensaje para la siguiente generación sería muy simple: no permitir ni por un segundo que lo que ocurrió durante estos años se repita de nuevo.”
Anatoly Shapiro, el primer oficial del ejército soviético que entró a liberar el campo de concentración de Auschwitz.
Hace 74 años, el 27 de enero de 1945, el Ejército Rojo salvó del exterminio ... (ver texto completo)
El joven camina más rápido que el anciano, pero el anciano conoce el camino.
Las mejores respuestas no nos vienen dadas por las personas, si no por el tiempo.
La amistad es como una burbuja de jabón, demasiado frágil como para jugar con ella.