Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Buenas tardes Antonio, y demas visitantes de este bonito pueblo
Que la tarde la paseis muy bien
Un cariñoso saludo
buenas tardes victoria, ya estoy por aqui
hasta luego
Muy buenas dias Freila y amigos.

Comenzamos la semana con tanto calor....

que de seguir asi y por lo visto asi serà,
los que nos vamos al cara.... somos nosotros!
Un abrazooooo.
buenas tardes ana, pues por estos lugares seguimos con lluvia y en algunos sitios con bastante frio
Cualquiera os invita ahora a una cerveza fresca, me crucificais en el acto, sera hasta la tarde con un cafe con leche
hola maria, pues yo ahora estoy tomandome una
Buenos dias Freila, foreros y leyentes, buen comienzo de semana para todos
saludos
buenas tardes berta, espero que pasaras un buen dia
un saludo
Buen día antonio y compañia.
Empezamos la semana con cun frio del carajo.
Un saludo
hola las matas, pues ahora he venido de trabajar y estoy contestando todos los mensajes que tenia atrasados, por aqui no hace mucho frio
muy buenos dias amigos de freila
enpezamos eldia en barcelona bastante nublado
buenas tardes fina, que tal pasaste el dia
Buenas noches Freila.
Muy buenas Antonio! 1
Quizas ya sea un poco tarde, la verdad lo siento
era mi intencìòn, charla un rato, pero hoy se le ocurrio
no funcionar a este apartejo.
Bueno sera otro dia,
Muy buenas noches a todos mis queridos amigos de Freila y a las amigas que lo visitan!
Un abrazo.
Hasta otro momento.
buenas tardes ana, me alegra ver tu mensaje por aqui, ya te hechabamos de menos
un saludo
Hola antonio, tengo yo un tirachinas, que tiene sus años. Si me acuerdo de hacerle una foto, te la pongo en tu foro y de paso otra en el mío. Sigo leyendo tu tema de hoy.
Un saludo
buenas tardes las matas, que tal el dia, por aqui amenaza lluvia.
Me alegra ver que leiste algo de lo que he puesto, a veces encuentro algo interesante o gracioso, yo tambien usaba tirachinas de pequeño, una vez le rompí los cristales de una ventana a un vecino y me pilló, no veas como se puso mi padre
pues nada, que pases una buena tarde
hasta pronto
Hoy amanece en FREILA a las 08:19 y anochece a las 18:28
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DEFUNCIONES DEL 25 DE ENERO
1947.- Al Capone, el gánster más conocido de Chicago.
1982.- Alfredo Ovando, ex presidente de Bolivia.
1985.- Dalmacio Langarica, ex ciclista y técnico español.
1990.- Dámaso Alonso, poeta y académico español.
1990.- Ava Gardner, actriz estadounidense.
1991.- Jorge Víctor Sueiro, escritor y periodista español.
1992.- Manuel Hernández Mompó, pintor español.
1997.- Manuel Tuñón de Lara, historiador español.
Pero gamberradas infantiles seguro que hay muchas más. He definido lo que vendrían a ser las más típicas o aplicables a casi cualquier niño en cualquier lugar, pero en realidad estoy seguro que muchos de vosotros hicisteis o visteis algún tipo de gamberrada infantil que no he mencionado y seguramente es mucho más malvadamente ingeniosa. Y es que los niños, aunque a alguna gente le pueda parecer algo nuevo, siempre han tenido sus maldades.
Para acabar queda por comentar otra de las gamberradas infantiles violentas. Estas, más que gamberradas eran juegos violentos. Eran los llamados barullos. Un barullo según la RAE es una confusión, un desorden y una mezcla de gentes. Un barullo era eso, pero solo para el que recibía. Una confusión de no saber de donde vienen los palos. Era básicamente pegar a alguien porque sí entre un chorro de niños. Para no hacerlo de forma tan evidente existía el juego caño-barullo que quería decir, si te hacían ... (ver texto completo)
Pero dentro de lo que cabe estas gamberradas eran bastante suavecitas. Que te caiga un globo encima, a no ser que sea uno aerostático con su cesto y sus personas, no hace mucho daño. Que te piquen el timbre fastidia, pero tampoco hace daño. ¿Pero una piedra lanzada con tirachinas? Eso ya es otro cantar. El tirachinas, para el que no lo conozca, no es un actor porno chino. Es un palo, metálico o de madera, en forma de Y al que se le une una goma elástica a ambos lados. Se coloca una piedra en la goma, ... (ver texto completo)
Otra gamberrada infantil muy típica era la de llenar globos de agua y lanzarlos desde algún lugar alto a los transeúntes. Los globos de agua normalmente suelen ser pequeños, pero en una gamberrada infantil es como en una orgía a la fresca: vale todo. Así que los niños cogían globos normales y los llenaba de agua igual. Y a bombardear a los peatones cuales francotiradores apostados en un tejado. Normalmente no podían estar tirando globos mucho rato porque era fácil detectar de dónde salían los artefactos: ... (ver texto completo)
Algún niño, eso sí, con más mala leche de la cuenta, usaba algún palillo de dientes u objeto similar para dejar el timbre enganchado y que no dejara de sonar. Eran la pesadilla de los serenos, nunca mejor dicho.
Empezaremos con una de las gamberradas más inocuas de todas, pero que curiosamente a los niños les hacía una gracia inexplicable: picar timbres. La gamberrada consistía en ir caminando por el pueblo, picar un timbre cualquiera... Y salir corriendo. Y ya está, y esta es la noticia. Eso resultaba la mar de gracioso. Supongo que ya el acabose debía ser cuando podías hacerte pasar por espía y conseguir entrar en un portal gritando la contraseña mágica: "Correo comercial". ¿Algún grupo de espías ha usado ... (ver texto completo)
Cuando van pasando los años nuestra memoria empieza a olvidar todas aquellas cosas que hacíamos cuando éramos pequeños. A veces, incluso, esta memoria nos juega malas pasadas y nos hace ver con poca perspectiva lo que pasa con los niños actuales. Muchos creen que los niños son más violentos ahora que antes, cada generación dice lo mismo: "Uy, si nosotros somos malos, los que vienen detrás... ¡Son lo peor!" En realidad no es tan exagerado, a pesar de los niños actuales con el síndrome del Emperador que dicen los psicólogos y a los que yo llamo sencillamente "pequeños dictadores"; los niños de antes también se hinchaban a hacer gamberradas infantiles. ... (ver texto completo)
Finalmente, conforme se vayan solucionando los problemas técnicos inherentes a este nuevo medio de comunicación, se irán publicitando las fuentes del reinado, impresas o manuscritas, así como las crónicas clásicas.
Sigue a ello una sección abierta («Estudios») en que se irán colocando los trabajos que se reciban, de nueva redacción o no, que seleccionados por un consejo científico asesor y remitidos a evaluadores, deberán tener una elevada calidad epistemológica.
Luego, en el apartado «Fuentes y documentos» se incluyen todos los informes que la Real Academia de la Historia hizo sobre el reinado y que se recogen en su Boletín.
El portal se divide en varias partes. En primer lugar, una introducción de Joseph Pérez sobre la vida de la reina, que cervantesvirtual. com une a un grupo muy importante de escritos nuevos o cedidos por los más prestigiosos especialistas actuales en el reinado («Isabel I y su época»), que van más allá de una mera toma de contacto. Es un importante apartado historiográfico.
Sobre estos hechos y muchos más versa este portal. Sin embargo, interesa esencialmente la figura de la reina, pues a ella va dedicado.

La intención que hemos tenido a la hora de diseñarlo ha sido que a quien interese, disponga de estudios nuevos y clásicos, fuentes manuscritas e impresas así como crónicas para acercarse a la figura de la reina. Hemos pensado, muy especialmente, en quienes no pueden disponer de una biblioteca y que ven constantemente cortadas sus ilusiones por aprender más y más.
Todo lo anterior, hacía referencia a los hechos directos del reinado. Falta una breve alusión a los indirectos. Aún hoy en España se azuzan los rescoldos de lo que se hizo en aquellas décadas: mentalidades y comportamientos inquisitoriales, aptitudes sempiternas fracturadoras de un Estado casi nunca nacido, encasillamiento de la idea de un «nos-» frente a un «vos-» otros.
En Toro a lo largo de 1505, cuando se subastan los bienes de la reina, las gentes contemplan con perplejidad la riqueza innovadora de aquella Corte del Renacimiento, los gustos personales de Isabel I que educó a su hijo y a sus hijas, en las novedades del Humanismo según las corrientes italianizante y flamenca.
Se cuenta que las muertes sucesivas alrededor del año 1500 y la toma de conciencia de la enajenación de la princesa Juana fueron los cuchillos de la reina que fueron minándola, acabándola… ¡Cuán impresionantes son el testamento y el codicilo! Y cómo sobrecoge visitar aquella Castilla, la de la infancia en Arévalo, la de la muerte en Medina.
Con ésta se abandona el eje político tradicional mediterráneo, con su extensión americana y hay que entender lo que pasa por Hungría o Moscovia. Es más, lo que en el «ser» hispano no tendría mayor importancia que una mera anécdota -aunque dolorosa herida-, la reforma protestante, con estas novedades dinásticas, se convirtió en el centro de la política religiosa de la Monarquía hasta mediados del siglo XVII.
Los años siguientes son agotadores. A las alegrías siguen las muertes de nuevo a la velocidad acostumbrada en aquel reinado. Se sueña con que, a falta de descendientes, un recién nacido vaya a ser rey panibérico. Miguel, sin embargo, muere a los dos años. Y en fin, en medio de estas turbaciones es como deja de existir la Casa de Trastámara y entra a reinar en España, por casualidad, la Casa de Austria.
Reyes, pues, católicos. Cohesionadores sociales y religiosos; descubridores de nuevas rutas y acaso nuevos mundos. Con tales cartas de presentación, se puede negociar con ellos algún buen matrimonio. La tradición manda: hay que rubricar alguna boda con Portugal. Matrimonio de reyes, claro. Pero, al tiempo, se pueden abrir fronteras y se casan, en pacto doble, al heredero de Castilla y Aragón con la hija del Emperador y a la infanta de Castilla y Aragón, con el posible heredero imperial. Ni más, ni ... (ver texto completo)
Y aún se estaba en estas, cuando el Papa sanciona la división del Mundo en dos: Tordesillas, 1494.

Aquellos reyes empiezan a llamarse Reyes Católicos (1496), cuyo título heredarán todos sus descendientes: así, al referirse a ellos en cualquier Cancillería se les apela «Rey Católico», con más frecuencia que «Rey de España». Un elemento que, a veces se olvida, es el de la cohesión jurídica. Nuevos ordenamientos y nuevas formas de obrar en la administración de Justicia bajo la base de que su correcto ... (ver texto completo)
adios victoria, hasta mañana
que descanses y felices sueños
Aún no se sabe bien lo que se ha encontrado, pero parece el paraíso. Desde luego es lastimero que no se lea con más frecuencia el Diario de Colón. En fin, el Nuevo Mundo irá paulatinamente dejando a todos perplejos y llenos de ilusiones y ambiciones. Desde aquellos años finales del XV, aunque al principio sin mucha determinación, Castilla empezó su fascinante expansión ultramarina. Claro que planteó problemas de conciencia, porque esa religión cristiana, la católica, tenía que rendir cuentas. Durante siglos, se intentó un ingente proceso de trasculturización, con la evangelización o las universidades al frente. Se buscó la homogeneidad lingüística, religiosa, por supuesto jurídica, fue una gesta sin par. Porque, aun a pesar de los errores cometidos, los logros humanos son mucho mayores. Entre otros, basta reseñar uno: hoy hay movimientos indigenistas, que, a fin de cuentas, se pueden entender entre sí y hacerse entender por todo el mundo ya que utilizan una lengua común, propia también de ellos. Más al norte, la otra religión los exterminó sistemáticamente y doscientos años después no se nos debe escapar un detalle: alrededor de 1820 ellos se independizaban para arreglar sus mundos propios. Ya han pasado dos siglos. Por cierto, es absolutamente necesario cruzar el Atlántico para quitarse el pelo de la dehesa, pero no a un resort de «todo incluido», por favor. ... (ver texto completo)
Y vencidos los unos, expulsos o convertidos los otros, un genovés errante, que había estado en Santa Fe de Granada, advierte que, en efecto, ha llegado en qué viaje extraño a Catay y Cipango. Y los primeros indios son presentados a los reyes en Barcelona. Porque para las grandes cuestiones de Estado…
Y, mientras se estaban regodeando con el triunfo de Granada, se ordenó a los judíos que, o abandonaban la península o se convertían: adviértase que el decreto de 31 de marzo es común a las dos Coronas, porque las cosas de Estado, se intentaban realizar conjuntamente… o sea, las de la religión que eran su base «constitucional» diríamos hoy. No busquemos otras simplezas. Ante la ansiedad que causaba la tentación de la apostasía, se optó por expulsar a quienes la mantenían viva. Y es que, entonces, ... (ver texto completo)
El 2 de enero de 1492 tremoló el pendón real en la Alhambra. Era un sueño imposible durante siete siglos, hecho realidad. Nadie daba nada por esos dos jóvenes que a escondidas se casaron en 1469 en Valladolid. Ahora, sin embargo, habían conseguido unirse a sus vasallos y súbditos y unirlos a todos. O a casi todos. Porque, aquella minoría cultural «de frontera», los judíos, seguían tentando a los conversos para que volvieran a la ley de Moisés. Por otro lado, a los vencidos en Granada se les permitió, ... (ver texto completo)
La Guerra de Granada, que tuvo su buen componente de última Cruzada, serviría para dar cohesión social y religiosa a todos. Si se fracasaba, ¿no empezarían las voces que denunciaran la usurpación del trono por Isabel? Pero, si no se fracasaba…
A finales del XV, el reino nazarí de Granada estaba sumido en el caos interno. Era, incluso, vasallo del rey de Castilla, con tal de vivir en paz. Pero, indubitativamente, se sentían acosados por todas partes. Que doscientos años ha, en Córdoba hubiera habido esplendor cultural, nadie lo ponía en duda. Pero aquello había quedado fosilizado. Ahora eran otros tiempos. De todos los territorios de la cristiandad, sólo quedaban musulmanes en el sur de la Península.
La Guerra contra los musulmanes era una constante de los cristianos peninsulares. Era, sin duda, una guerra de Reconquista. Así se debe interpretar; así se interpretaba, toda vez que en el 711 la invasión de Tarik había truncado el curso natural de la Historia. Durante más de 700 años los cristianos se sentían herederos de don Pelayo: él encarnaba su tronco cultural y había que reponerlo.
Y, en medio del fragor de la búsqueda de la homogeneidad religiosa, empezó la Guerra de Granada en 1482. Adviértase la correlación vertiginosa de fechas: 1474/75, 1478, 1480, 1482…
Corrían años de homogeneidad. La dinástica parecía que se podía alcanzar. Pero ¿y la religiosa? Para lograrla era necesario extender el discurso evangelizador por doquier: a los judíos, también robusteciendo a los conversos… La apostasía no se podía tolerar y así, en 1478, en medio de la turbación y ciertas presiones cortesanas, inicia su andadura oficial la Inquisición, que actúa por vez primera en 1480 en Sevilla. Mucho se ha escrito sobre esta deleznable institución, pero me remito a los escritos ... (ver texto completo)
Cuando a la muerte de la reina, algunos aristócratas se revuelvan contra Fernando, volverán a manifestarse los ecos de la algarabía durante unos lustros. Pero, efectivamente, después de Villalar, ya en tiempos de Carlos V, las actitudes habrán cambiado indefectiblemente. Es decir, que, en tiempos de Isabel I la nobleza conoció un cambio estructural en sus formas de ser y respetar a la Monarquía. Y con quien la nobleza se mostrara leal (nobleza que es, no lo olvidemos, también gran parte de las dignidades eclesiásticas) detrás -o al mismo tiempo- irían clero y pecheros. En tiempos de Isabel, se había logrado la cohesión social estamental. ... (ver texto completo)
La lealtad a la dinastía se lograría por dos vías: la fuerza, claro, que es época de guerras y el pacto. La levantisca, pero ya, exhausta nobleza, pronto se dio cuenta (salvo alguna excepción) de que la reina y el rey marcaban el camino de la estabilidad y del sosiego. Y lo siguieron, acomodándose a incipientes y nuevos usos cortesanos renacentistas. Desde luego, lo que no hicieron fue acabar con la nobleza como suele decirse tan alegremente. La controlaron y pactaron con ella. Para robustecer el ... (ver texto completo)
Entonces las lealtades se rendían a dos pilares básicos: a la religión y a la dinastía. Si no entendemos esto, o si no entendemos que era una sociedad estamental en que unos eran no ya diferentes, sino superiores a otros, es imposible comprenderlos.
Ellos, los reyes, en Segovia, diseñaron su nueva Monarquía. Corría el año de 1475. Castilla, ella, la mujer y reina, aceptaba cierta mayor permeabilidad en su reino a los deseos del rey aragonés. Naturalmente, hubo esa permeabilidad, hasta el punto que los deseos del monarca se aceptaban en Castilla sin mayor complicación: hasta se le financió la anexión del Reino de Nápoles a Aragón. Pero entonces, una cosa era la dinastía y otra la inexistente «nación» al estilo del siglo XIX.
Ella, reina de Castilla; el marido, príncipe de Aragón. Pactan, es cierto, una confluencia de sus coronas, pero institucionalmente no logran la necesaria unión y mixtificación con los resultados por todos conocidos, que tanta pereza da analizar porque -casi se podría decir- que lo que no se logró entonces, no se conseguiría después significándose así una de las frustraciones perpetuas de la convivencia en España.
En aquellos años se acabó con la inestabilidad política en Castilla, la que venía arrastrándose desde Juan II y Enrique IV. El carácter de la joven reina autoproclamada en Segovia tan pronto como se sabe -poco menos- que el cadáver del rey muerto ha sido abandonado en el Real Alcázar de Madrid porque todos han ido a sus casas a aprestarse para la inminente guerra, el carácter de la joven, digo, queda claro en aquel acto: ni espera, siquiera, a su esposo.
En efecto, treinta años de reinado (hablo para Castilla, Isabel 1474-1504) no son pocos. Pero si tenemos en cuenta las realizaciones que hubo, parecen una eternidad. En efecto, durante aquellos años se diseñó, ni más ni menos, que la percepción y estructura de Castilla y de la Monarquía Hispánica para los siguientes doscientos años… (que se dice pronto) y algunos fenómenos perduran más.
No cabe duda de que el reinado de Isabel I y de Fernando V es el más importante de la Historia de España. Lo es por varios motivos. En primer lugar, por su duración directa e indirecta.
Es cierto que el nieto de los reyes, Carlos I, abre una nueva era: España se ve envuelta en una problemática europea (la lucha contra el protestantismo) que no siempre coincide con sus intereses estrictamente nacionales. El hecho quedó ocultado durante los dos siglos en los que los Habsburgos reinaron pero, en el siglo XVIII, empieza a notarse la añoranza de la última dinastía nacional; así Cadalso en sus Cartas marruecas escribe: «La monarquía española nunca fue más feliz por dentro, ni tan respetada ... (ver texto completo)
La imagen de los Reyes Católicos en los siglos XVI y XVII es netamente positiva; presenta indudables rasgos de mitificación pero también es cierto que siguió inspirando fundamentalmente la teoría y la práctica de los soberanos de la Casa de Austria. Hay que esperar a la nueva dinastía de los Borbones para que cambie sustancialmente el ordenamiento legado por Fernando e Isabel; tendencia al absolutismo y a la centralización sustituyen los principios anteriores. Los ilustrados se apartan de los Austrias ... (ver texto completo)
Estos elogios a la sola reina Isabel son más bien excepcionales en la época. Por lo general, es don Fernando el que es presentado como el protagonista principal del reinado. Desde este punto de vista, hay que señalar el temprano juicio de Maquiavelo, en El Príncipe (1513): «Fernando de Aragón, actual rey de España, puede ser llamado príncipe nuevo, porque de rey débil que era ha venido a ser, en la fama y en la gloria, el primer rey de los cristianos». En otra parte, Maquiavelo juzga al Rey Católico ... (ver texto completo)