En efecto, treinta años de reinado (hablo para Castilla, Isabel 1474-1504) no son pocos. Pero si tenemos en cuenta las realizaciones que hubo, parecen una eternidad. En efecto, durante aquellos años se diseñó, ni más ni menos, que la percepción y estructura de Castilla y de la Monarquía Hispánica para los siguientes doscientos años… (que se dice pronto) y algunos fenómenos perduran más.