Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

La imagen y la memoria de Fernando e Isabel domina los siglos XVI y XVII hasta convertirse en verdadero mito. Los mismos reyes se cuidaron de crear en torno a su figura un nimbo de gloria que la posteridad recogió y amplió. Los cronistas y cortesanos de Fernando e Isabel, siempre dispuestos a censurar «los tiempos pasados», «el tiempo de las turbaciones», pintan todo el período anterior con tintas negras: guerra civil, bandolerismo, en una palabra: anarquía. Los Reyes Católicos restablecen el orden y la autoridad monárquica; España se convierte en una nación fuerte, dinámica y expansiva. Su llegada al trono significa un cambio de rumbo decisivo: «algo nuevo empieza en España», escribe Diego de Valera a principios de 1476 (Doctrinal de príncipes). Para el profesor Pedro Ciruelo, en 1498, se trata nada menos que de una edad de oro («Nunc igitur rediit aurea aetas»). En 1539, en las honras fúnebres para la emperatriz Isabel, nieta de la reina Isabel, el sermón del obispo de Nicaragua suena a blasfemia: «predicó en el propósito muy ruinmente, porque se metió en comparar abuela y nieta y dio muchas ventajas a la nieta en menoscabo de la abuela, insufrible comparación a los oídos deste reino». Y en el siglo siguiente, el cronista Diego de Colmenares no duda en exaltar a la reina como soberana fuera del común: «Sin competencia puede gloriarse [Segovia] de que con ella [la proclamación de Isabel] dio principio a la mayor monarquía que el mundo ha visto después de Adán, su universal señor». ... (ver texto completo)
Las normas de gobierno inauguradas por los Reyes Católicos parecen inspiradas por un principio básico, que no está nunca explícitamente formulado, pero que opera en todos los sectores: la política es cosa reservada exclusivamente a la corona; por consiguiente, los problemas propiamente políticos quedan reducidos a sus aspectos técnicos que deben resolver los Consejos. Este sería el verdadero alcance de la reforma del Consejo Real realizada en 1480, con la exclusión práctica de los Grandes y la preponderancia de los letrados; el Consejo no es un órgano deliberativo en el que se elabora la política de la monarquía, sino un aparato burocrático en el que los especialistas del derecho y de la administración examinan las consecuencias técnicas de las medidas decididas por el poder real. En todos los sectores del Estado parece notarse semejante tendencia a la despolitización: en los Consejos, pero también en las Cortes y en los municipios dirigidos por un cuerpo fijo de regidores sometidos al control de un representante del rey, el corregidor; de esta forma también los regimientos se convierten en simples instrumentos técnicos encargados de solucionar problemas concretos como las obras públicas, el abastecimiento, el urbanismo, etc.; al corregidor le toca velar para que el regimiento no se entrometa en discusiones políticas. ... (ver texto completo)
¿Es legítimo estudiar separadamente a Isabel y Fernando? Al examinar el reinado desde un punto de vista más amplio, resultaría sumamente difícil señalar lo que corresponde a cada uno de los dos soberanos. Solo se pueden apuntar algunas direcciones, no siempre rigurosamente documentadas. Como es natural, Don Fernando dirige las operaciones bélicas durante la guerra de sucesión y la de Granada, pero Doña Isabel casi siempre estuvo presente en la retaguardia en las principales batallas y encuentros. ... (ver texto completo)
La monarquía que nace en 1474-1479 es autoritaria, más que absolutista. No es absolutista porque respeta ciertos principios generales, al menos en teoría, concretamente el gobierno con asesoramiento de una serie de consejos especializados en diversas materias. Pero es autoritaria en el sentido que no tolera más autoridad que la del soberano. La historia política de Castilla en los dos primeros tercios del siglo XV había sido marcada por las banderías y las luchas de grupos nobiliarios que procuraban ... (ver texto completo)
La decisión de Don Fernando de volverse a casar después de la muerte de Isabel parece en contradicción con aquella voluntad de realizar la fusión de ambas coronas; de haber sobrevivido, el hijo que nace en 1509 de la unión de Fernando el Católico con Germana de Foix hubiera puesto en peligro este objetivo. La situación se explica por los recelos que le inspiran a Don Fernando los acontecimientos de Castilla después de la muerte de Isabel: Felipe el Hermoso pretende reinar en nombre de su esposa, Juana la Loca, y encuentra partidarios en Castilla; a Fernando lo echan del reino que había gobernado durante treinta años. La desaparición de Felipe le permite tomar otra vez las riendas del poder, pero no le hace ninguna gracia la perspectiva de tener como sucesor a su nieto Carlos de Gante, educado en Flandes, rodeado de una corte de extranjeros y de castellanos que aspiraban a restituir a la nobleza la influencia política que había tenido antes de 1474. Estas inquietudes permiten entender, primero el matrimonio con Germana de Foix, luego el testamento, pronto anulado, en el que, después de su muerte, dejaba la gobernación de los reinos de Castilla y Aragón, no a su nieto primogénito, Don Carlos, sino a su otro nieto, el Infante Don Fernando, que vivía y se educaba en España. Más que a sentimientos anticastellanos, hay que achacar estos proyectos y estas vacilaciones al temor de ver la obra de todo un reinado arruinada por la llegada de una dinastía extranjera y en esto también se mostró fiel Don Fernando a las grandes orientaciones definidas en estrecha conformidad don Doña Isabel, ya que si Don Fernando aceptó finalmente las cláusulas matrimoniales de 1469 y la proclamación de Segovia de 1474 que reservaban a la sola Isabel el título de reina y propietaria de Castilla era precisamente para evitar que las vicisitudes de una sucesión futura hicieran recaer un día la corona en cabeza extranjera, al casarse la heredera del reino con un príncipe de otra nación. ... (ver texto completo)
La unión dinástica logró transformar la variedad de reinos de la España medieval en un cuerpo político con una sola dirección, una sola diplomacia, un solo ejército. Este cuerpo reunía pueblos con lenguas, tradiciones históricas, costumbres e incluso instituciones distintas; cada uno conservaba su autonomía administrativa y se regía conforme a sus propios fueros o leyes; todos ellos estaban unidos por la persona del monarca soberano y los extranjeros no se engañaron: llamaron España a la unión de ... (ver texto completo)
El segundo paso lo da Isabel en 1469, ya admitida como princesa de Asturias, al decidir casarse con Don Fernando, heredero de la corona de Aragón. Lo hace con suma cautela y muchas precauciones. El acuerdo de Cervera reservaba a la sola Isabel la condición de heredera de la corona de Castilla. En Segovia, muerto Enrique IV (1474), Isabel se proclama «reina y propietaria» de Castilla; Fernando queda reducido a la humillante situación de rey consorte, y eso que él se consideraba, por línea de varón, ... (ver texto completo)
Si la reina Isabel I de Castilla ocupa un lugar de primer plano en los anales, es por el protagonismo que le tocó ejercer en la formación de la doble monarquía castellano-aragonesa y del Estado moderno, conformando un modelo político que recogerán y ampliarán los Austrias y que se mantendrá por lo menos hasta la extinción de aquella dinastía, a finales del siglo XVII. El primer paso lo constituyó la marcha al poder. No fue fácil. Isabel actuó con determinación y astucia para convertirse en princesa de Asturias, heredera y luego reina «propietaria» de Castilla. Para ello tuvo que humillar a su sobrina Juana, a esa que ha pasado a la Historia como la Beltraneja. En Guisando (1468), Enrique IV no declara que su hija es ilegítima; sencillamente la excluye de la línea sucesoria por miedo a un sector de la aristocracia; en último término, Isabel debió la corona de Castilla, no a sus derechos, sino a la fuerza de los que la apoyaban; ella le quitó pues el trono a la verdadera heredera, aunque luego, con el tiempo, después de su victoria en la guerra de sucesión, gobernó de tal manera que logró legitimar a posteriori su reinado, lo mismo que hiciera su nieto, Carlos I, que realizó un golpe de Estado para reinar junto con su madre -a la que siempre se consideró como reina legítima de Castilla- y que, tras una guerra civil, acabó siendo aceptado y legitimado. En ambos casos, si no salieran bien las cosas, los protagonistas hubieran sido acusados de haber usurpado el poder e incluso se les hubiera podido destronar. ... (ver texto completo)
gollllllllllllllllllllllllllll l
del madrid
Así que, queridos lectores, tened esto en cuenta. Por eso la gente no toma en serio a los que se quedan dormidos en transporte público. Después de verlos con la boca abierta y con su baba cayendo, tienen que verlos despertarse mirando al infinito con cara de: " ¿Dónde estoy? ¿De dónde vengo? ¿Se me ha pasado la parada?" Y así no se respeta a nadie. Así que todos a dormir en la capsulita y evitar todo contacto visual con nadie hasta pasadas un par de horas. Sustos, los justos.
Lo peor de todo es que tú mismo no eres del todo consciente de lo ridículo que estás hasta que ves a otra persona y te lo hace notar. Ya puedes bajar al súper a comprar cualquier cosa que la cajera se percatará de tu estado mental débil. " ¿Tiene tarjeta cliente?" " ¿Eeehh?" "Que si tiene tarjeta cliente" " ¿Aaah?" "Son 20 euros" " ¿Uh?" " ¡Que pague, coño!" Hay que ser consciente de estas cosas y no salir hasta estar bien preparado. Es como si de repente se te ocurre ir a una entrevista de trabajo ... (ver texto completo)
Y para acabar de adobar toda esta mezcla de momentos ridículos en los que se encuentra una persona recién despertada, nos queda la última. Estamos tan dormidos aún que nos habla la gente y no nos enteramos. Hay gente que contesta al teléfono y no se ha dado cuenta. Por eso los de las compañías telefónicas llaman a primera hora para ofrecerte sus ofertas magníficas. "Oouuaaahh, aceeptouuu, tenga mis datouusss bancariooougghhss, ronkf" Bueno, los timadores también saben que a esas horas no nos enteramos de nada. Aunque... ¿Timadores? ¿Compañías telefónicas? ¿Alguien ha notado la diferencia? ... (ver texto completo)
Además, al despertarnos tenemos los párpados pegados completamente. Hacen acto de presencia las legañas. No confundir con el plato de pasta. ¿Os imagináis? "Me acabo de despertar y no puedo ver, tengo los ojos llenos de lasañas" Se acabaría con el hambre en el mundo. Todo eso queda mezclado con los múltiples bostezos y la voz dificultosa y cansada. "Bueeenooouuhhhsss diiiiiaaaaoooauuuaaauauuuuhhhh sss, mñm mnñm ¿qumñé hay paara desayunoaoooaaauuurrr? mñmmñm mñmñ" Qué imagen. Hasta es probable que por el efecto bostezo hayáis bostezado ahora mismo solamente con leerlo. ... (ver texto completo)
Sí, cuando nos despertamos por la mañana tenemos los pelos bien alborotados. Cada uno a su manera, no todo el mundo se despeina igual. Incluso ahora se ha puesto de moda el look "recién-despertado". La gente se tira horas y horas en el lavabo despeinándose hasta ponerse guapos, o eso creen. Hay gente que cuando se levanta tiene todos los pelos para un lado, para repeinarse a lo Aznar; otros lo tienen todo para arriba como si hubieran metido los dedos en un enchufe; y otros tienen un hermoso mechón de pelo mirando para arriba sintonizando los canales de la televisión. Es un espectáculo, sintonizan con el pelo y luego lo retransmiten por la boca, algunos han conseguido proyectar la imagen con los ojos y ya no tienen que comprarse la TDT nueva ni nada. Unos portentos. ... (ver texto completo)
Dormir es un placer y despertarte es una bofetada. Por esa única razón debe de ser por la cual estamos tan inmensamente ridículos recién despertados. En general, no deberíamos poder ver a ninguna otra persona hasta pasadas dos horas de haberse levantado de la cama. Deberíamos dormir solos y aislados, sí, incluidas las parejas. Se hace lo que haga falta y luego a dormir cada uno a su cápsula, que luego por la mañana vienen los sustos. "Oh, Dios, ¿me acosté con mi novia o con el presentador del Mundo de Beakman?" ... (ver texto completo)
Así que en la medida de lo posible, queridos lectores, mead antes de salir de casa o luego tendréis que hacer cosas raras por la calle. Incluso podréis estar cometiendo un pecado mortal, corren rumores de que el Opus Dei tiene terminantemente prohibido aguantarse el meado. Sí, porque sino, luego les da gustillo. Ese gustillo final de aliviar el sufrimiento de toda la tarde paseando erecto o haciendo el pino. Por fingghhh.
Para las chicas no sirve lo mismo, muchas juntan las piernas apretando fuerte mientras se agachan un poco para ver si así no se escapa ninguna gota furtiva. Así que para evitar posibles goteos qué mejor que hacer el pino. Vais por la calle haciendo el pino y andando, a lo mejor os tiran alguna monedilla y eso que os lleváis. Eso hacía mi amiga Pili, iba haciendo el pino y le dije: " ¿Qué haces?" Y ella: " ¡No me desconcentres! ¡Que mes toy meando viva!" Y ya había traído malabares y en fin, se gana ... (ver texto completo)
Eso, evidentemente, está mal visto hacerlo de día. De noche también, pero nadie te ve, excepto esos señores con uniforme, porra y pistola que se ponen muy serios si se topan contigo en ese estado. Con lo cual no hay más opción que aguantar. Aunque puede que haya un consejo que funcione: uno para chicos y el otro para chicas. Los chicos lo que debéis hacer es pensar en algo que os excite mucho, conseguir una erección y como a la vez que estás erecto no puedes mear, problema solucionado. Tiene una ... (ver texto completo)
Eso sí, un sábado por la noche puedes encontrar todas esas variantes perfectamente. Cuando uno está borracho no hay lugar imposible para mear. La facilidad con la que el alcohol nos llena la vejiga nos hace estar meándonos desesperadamente cualquier noche, con lo cual con la oscuridad y la locura etílica terminas meando en cualquier sitio. Como por ejemplo: el rellano de una escalera, la barra del bar o la copa de un árbol. Todo puede pasar un sábado por la noche.
Y valía todo, total son niños, el meado es inocuo. Ya podía ser un neumático como una farola, una esquina o los pies de una señora que pasaba por allí. Alguno descubrió su afición fetichista a la lluvia dorada de pies en aquellos años. Gente enferma hay en todas partes. De mayores la cosa está más complicada para sacarse la churra en mitad de la calle y mear en el neumático de un coche. Más que nada porque la altura de la cintura está un poco más arriba y parecería que estás intentando rellenar el ... (ver texto completo)
Cuando éramos pequeños la solución era muchísimo más fácil. Bueno, cuando éramos muy muy pequeños lo era más aún. Soltabas todo tal cual y ya vendría tu madre a limpiarte cuando los viandantes que se acercaban comenzaban a desmayarse a vuestro paso. Luego la cosa tampoco era mucho más complicada. Te entraban ganas de mear, y tu madre te ponía delante de un neumático de un coche, te bajaba los pantalones y hala, niño, suéltalo todo ahí. Ese día el dueño del coche tendrá un pinchazo y ya verás qué ... (ver texto completo)
Así pues, sabemos que no podemos ir a mear a ningún sitio. Incluso puede ser peor, a lo mejor estamos acompañados. Entonces es cuando el dolor interno aumenta exponencialmente, nos hablan y ni siquiera escuchamos lo que dicen. El cerebro se ha saturado completamente, solo piensa en mear; miras por la calle y solamente ves grifos, fuentes, gente sorbiendo de pajitas, pañales de bebé, cataratas del Niágara aunque estés en Burgos, monzones, tormentas tropicales, alguien te invita a viajar a Venecia, ... (ver texto completo)
Habréis leído el titular y habréis pensado: Vaya chorrada, pues vas y buscas un lavabo público, no hay más que hablar. Pues sí, efectivamente, es una chorrada. Pero hay momentos en la vida en los que cuando te estás meando no puedes encontrar un lavabo público a mano para poder mear, o estás de paseo lejos del bullicio o te da cosa entrar en el lavabo de un bar sin beberte un mísero vaso de agua. Aunque entrar al lavabo y pedir un vaso de agua del grifo es peor, sin duda.
¡Y buenas tardes! ¡Hasta la próxima! ¡Son quince euros!" Hasta la próxima tu madre, hijadeperra.
Para acabarlo de rematar la peluquera novata se te acerca y te pregunta: " ¿Te lavo el pelo otra vez?" Y tú: " ¡NO! Ya me voy, ya pago, pero no me maltratéis más, ¡piedad!" Mientras la mitad del ojo derecho parece salirse de su cuenca. A pesar de todo, ella no se contenta y decide ponerte gomina. Para hacerte un peinado moderno, que es su gran reto siempre, hacer un peinado lo suficientemente moderno. Y entonces, te miras al espejo y te ves así:
Así que las peluqueras novatas, que en la academía les enseñan a vendar y suturar orejas colganderas, te recolocan con celo la oreja y siguen cortando el pelo. Hacen lo que pueden, yo creo que serían más sinceras si usaran una máquina de trasquilar ovejas y al menos ya sabrías a lo que ibas. Así que termina, te miras en el espejo y ves un ente con las cejas quemadas, con humo en la cabeza, con una oreja sangrando y pegada con celo y una peluquera mascando chicle y sonriente a través del espejo. " ... (ver texto completo)
Pero bueno, estas cosas se perdonan, ¿quién necesita tener las dos cejas hoy en día habiendo gafas de sol? Al fin y al cabo es novata, qué se le va a hacer. No lo puede saber todo. Así pues, te pone la batita y te colocan en el asiento donde te cortarán el pelo. O eso dicen. Entonces te preguntan como quieres tu pelo, tú te empeñas en explicarle con pelos y señales, nunca mejor dicho, lo que deseas para tu nuevo corte. Da igual, no te mates, harán lo que les salga del higo. Una peluquera profesional ... (ver texto completo)
Cuando menos te lo esperas la peluquera abre el grifo y te lo echa por encima del pelo y entonces tú comienzas a gritar. "aAAaaagghghhhh, ¡me quemo! ¡Socorrroooo! Grurraaaaa saaaaaagghhhhh ¡Que quemaaagghhh! ¡Mis ojooossss! ¡Estoy derretíooooo!" Y una vez has soltado todos esos improperios la peluquera te pregunta: "Ay, ¿está bien el agua?" ¡Hija de una hiena! Que si está bien el agua pregunta la tía. Si por poco no hace falta que te corten el pelo, que ya lo tienes chamuscadito. Esa, seguro que ... (ver texto completo)
Bien, prosigamos. Lo primero que te hacen en una peluquería al llegar es lavar... Perdón, hacerte esperar. Te hacen esperar durante tres horas y una vez han hecho la permanente a tres señoras mayores, han teñido cuatro cabelleras y cortado el pelo al vecino de enfrente entonces entras. Y te lavan el pelo. Cuando no te preguntan si te lavan el pelo es para ponerse a pensar, porque dices: " ¿Qué pasa? ¿Tan sucio se ve?" Total, que vas a la pica esa y te sientas. Echas el cuello para atrás, te lo rompes, dejas la cabeza colgando y entonces la peluquera te echa el chorro de agua. Aquí os doy un truco para reconocer que es novata, permaneced atentos: ... (ver texto completo)
Lo primero es ver su juventud. Normalmente son jóvenes, decidme perspicaz. Las reconoceréis por llevar pelos de colores, música máquina en el Ipod y chicle en la boca. Puede haber variantes, ya sea con flamenquito en el Ipod o el pelo trasquilado. A veces experimentan delante del espejo con su propio pelo. Debe de ser un espectáculo esquizofrénico el verlas cortarse el pelo a sí mismas: "Que sí que te quedará bien así" Y el espejo hablando: "No, yo te he dicho más corto de los lados y un escalado ... (ver texto completo)
El mundo de la peluquería es un mundo complicado. Cortar el pelo no es tan sencillo como parece, a no ser que te llames Don Limpio. Por eso, normalmente las peluqueras hacen algún tipo de cursillo, formación profesional o lo que sea para aprender las técnicas más importantes para hacer un buen corte de pelo. Aún así, muchas cuando salen de la academia tienen más peligro que un Ultrasur en la fiesta del Triplete culé. Uno ha de ir con cuidado, porque puede ser que en una de esas academias te cobren ... (ver texto completo)
Por desgracia parece ser que la cosa no es así de sencilla. Si no llegaríamos al extremo de llevar la comida comprada del súper al restaurante y le pedimos al chef que nos la cocine. "Caliénteme esto en el microondas maestro, que ya se lo lavo yo después". No es plan. La cuestión es que si en los restaurantes aumentan de verdad el número de sinpas, ¿tendrán que adaptar esta costumbre tan comiquera para castigar a los clientes listillos? ¿O tendrán un segurata en la puerta que pedirá el tíquet? ¿Serán ... (ver texto completo)
No creo que sea así la cosa, porque si no, ¿de dónde sale tanto plato? ¿Hay un pinche de cocina que cuando se enteran de que alguien no ha pagado se dedica a ensuciar la vajilla entera solo por putear? Quién sabe. Lo suyo sería probarlo. Ir a un restaurante y cuando vayas a la caja a pagar preguntas: " ¿Dónde está el fregadero? Vengo preparado para lavarlo todo". Y tan anchos. Lo malo es que eso se convirtiera en costumbre nacional. Que ya se sabe como es la picaresca. Al final estaría la cocina ... (ver texto completo)
Son dudas que me asaltan porque si es así a lo mejor vale la pena. El problema es que cuando uno leía esos cómics en los que los morosos pagaban en lavados, cuando llegaban al fregadero estaba a tope de platos. Salían por todos lados: bandejas, platos, vasos, jarras, ratones que se habían hecho una mansión allí... ¿Qué pasa que mientras todo el mundo paga no hay nadie que lave allí? ¿Ponen de nuevo los platos sucios para que la gente coma? ¿O es que tienen una vajilla sacada del bolsillo de Doraemon que no tenía fin? Porque si no lavan llegará un día en el que servirán a la gente en platos de plástico. Imaginaos eso en El Bulli. Viene el camarero con su tortilla deconstruida en un platito de plástico; y el vino reserva en un vaso del Mercadona. "Ay cariño, qué cool es todo, es como cuando íbamos al campo los domingos". ... (ver texto completo)
Pero si alguien lo intenta y pretende salir del restaurante en cuestión sin pagar un duro y con un tupper bajo el brazo puede ser pillado. Y si lo es le tocará pagar lavando los platos. ¿O no? Por lo menos es lo que yo aprendí mientras leía cómics. No tienes dinero, pagas lavando los platos. ¿Hasta qué punto es eso real? ¿Puedo ir yo a un restaurante con mi nana y mi botecito de Mistol y pegarme la mariscada padre?
Con esto de la crisis... Esta frase es algo habitual de nuestras vidas últimamente. Empezar con un "con esto de la crisis" baja diez puntos en el ranking de personas que no usan frases resobadas para empezar un texto. Qué se le va a hacer. Bien, con esto de la recesión, desaceleración acelerada o cabronada de los ricos quien más quien menos ha pensado alguna vez en hacer un sinpa en un restaurante. Lo normal, cuando no se tiene dinero, sería no ir; pero como nos cuesta abandonar nuestro nivel de ... (ver texto completo)
Al final, de la forma más casual, y casi sin darte cuenta, terminas en la salida sin saber cómo llegaste y serías incapaz de repetir el camino de vuelta de la misma manera aunque volvieses al día siguiente. ¿Los empleados llevarán mapa? ¿Quién inventó las columnas oculta-salidas? ¿Por qué siempre que vas a bajar por la escalera mecánica es la de subida y viceversa? Dudas y más dudas, pero eso sí, cuando voy al Corte Inglés nunca me falta mi brújula y mi cantimplora. Ya no me pillan más desprevenido.
Todo esto tiene una razón de ser. No lo hacen por ser malvados con los novatos, que también, sino por cuestiones de marketing. De la misma manera que para provocar compras compulsivas hay estudios que favorecen un tipo de música respecto a otra, también hay sesudos estudios que recomiendan que los clientes deban dar vueltas y vueltas por la tienda para ver si ven algo y compran otra cosa más que no estaba prevista. Ese tipo de caprichos parece ser que lo asocian con los perfumes y las joyas, que ... (ver texto completo)
Así que la gente de pueblo, como yo, cuando entramos en un Corte Inglés nos perdemos inevitablemente. Vamos mirando a un lado y a otro buscando algún resquicio, alguna marca que nos indique la salida, ¡una señal divina! ¡Qué sé yo! ¡Una estrella polar! ¡Un algo! Pero no, no aparece nada. Y miramos para alante y caminamos rápido para que no se note mucho que andamos perdidos mientras las dependientas ya están pensando: "Otro de pueblo que pica y no sabe por donde se sale". En realidad, sí que hay ... (ver texto completo)
Da cosa preguntar, porque como no se ve absolutamente nada de la salida, parece que cuando preguntes te van a decir: " ¿La salida? Sí, detrás de su cogote" Y ahí estaba. Y no lo habías visto. En realidad no es tan sencillo, hay gente que para salir de El Corte Inglés ha ido dejando migas de pan por los pasillos... Y lo único que consiguió es que se llenara todo el edificio de palomas de la plaza. Un jaleo... Parecía aquello la película de los Pájaros de Hitchcock pero en versión palomas de Plaza ... (ver texto completo)
Normalmente, cuando alguien va al Corte Inglés es para ir de excursión. Es como viajar a otros paises según la temporada que pilles: la semana de China, la semana de África Oriental, la semana de los carteristas... Siempre hay alguna semana temática. Y como te puede pasar si vas al campo a hacer senderismo y no te sabes el camino, en el Corte Inglés también te puedes perder. Encontrar la salida no es tan fácil como parece. Es más, muchas personas que salían en Quién Sabe Donde que se habían perdido, ... (ver texto completo)
Realmente lo que pasa con esto de colocar la primera piedra es que es una muestra más de los miedos de los políticos. En teoría ellos hacen las obras para ofrecernos bienestar a los ciudadanos, pero ¿qué sentido tiene para ellos si nadie se entera? Como las obras son tan lentas, tienen que aparecer al principio. Quien sabe si cuando se terminen estarán aún en el poder. Así cuando aparezca el nuevo quitando la cintita para inaugurar el nuevo hospital, estará el otro de fondo diciendo: " ¡Eh! ¡Que ... (ver texto completo)
Así pues, ellos se ponen manos a la obra y cogen una piedrecita, colocan a unos cuantos cámaras y se ponen ahí a meterla en un huequecito hecho para la ocasión. Y luego queda el lugar marcado como: "Aquí estuvo Jordi Pujol y puso la primera piedra" Pero a ver, ¿¡que mérito tiene!? Si le dejaron el hueco ahí para ponerla y ¡encima la puso mal! Que luego tiene que venir un paleta de verdad, con su cigarro en la boca y su camiseta imperio y se queda mirando: "A vé, esto está mal eh, la mezcla está mal, ... (ver texto completo)
Los políticos usan el gesto de poner la primera piedra como una forma de acercarse al pueblo llano. Como diciendo, eh, nosotros también somos currantes. Como cuando un político gallego se puso a apagar fuegos con una manguera poniendo el dedo en la punta, como si estuviera regando el jardín. " ¡Cariñooo, creo que se nos han quemado las costillas y las morcillicas" " ¡Ay! ¡Que no te entera! ¡Que ha habío un incendio!" Así que ellos se ponen en plan: nosotros también ponemos piedras, fíjate. Y nadie ... (ver texto completo)
En realidad iban cuando terminaba la obra, cortaban una cintita y daban por inaugurado el acueducto. Perdón, ¿hay un médico en la sala? El historiador del fondo acaba de desmayarse y está vomitando espuma. Pero hoy en día, que no se construye ni un solo edificio con piedras, todo el mundo se dedica a poner la primera. "El político tal fue a poner la primera piedra del nuevo hospital de Redruejo del Quincallo Pinístico", pero luego... ¿Luego esa piedra queda ahí y forma parte de la obra? Es decir, ... (ver texto completo)
Hubo un tiempo en el que todos los edificios se hacían con piedras. Y no con piedras de estas que se recogen en la playa y se tiran a los amigos para incordiar un rato. Con piedras bien gordas y pulidas. Así se consiguieron construir catedrales, puentes, acueductos y un tobogán para masoquistas. Pero en aquella época no tenían la costumbre de poner la primera piedra. Sí, alguna tenía que ser la primera; pero no iba el prefecto, cogía una piedra de la cantera, se provocaba una hernia discal y llamaba ... (ver texto completo)
¿Que sería un jaleo? Probablemente sí, pero no fui yo quien inventó el sistema de medición en campos de fútbol. Ya puestos a usarlo, que lo lleven hasta las últimas consecuencias. Pero por una vez, podríamos ser serios, y poner mediciones en condiciones, que los lectores ya nos apañaremos para hacernos una idea de cuanto son veinte hectáreas. Aunque sea contando con los dedos.
Por suerte en la NASA no hay periodistas de un diario de aquí, pero sí hay americanos y una vez la cagaron por no pasar de millas a kilómetros. Pero este es otro tema. La cuestión es que se usa la medición de campos de fútbol para todo, pero siempre para áreas muy grandes. ¿Pero por qué no usarla para el día a día, con las cosas más pequeñas? Las reglas y cartabones de los niños en el colegio, que vengan en su correspondiente adaptación en campos de fútbol. Por fin podríamos hablar de centicamposdefútbol ... (ver texto completo)
Y aún peor, cuando nos hablan de campos de fútbol... ¿De qué nos hablan? ¿Del terreno de juego en sí o de toooodo el estadio? Contando, además, los puestos de palomitas, las banderolas y las bocinas revienta-tímpanos. Porque si cuenta todo eso, entonces la cosa aún se complica más. Por lo tanto, ¿cuál es el que vale? Imaginad por un momento que la NASA envía una misión tripulada a Marte y les dice que tienen que aterrizar en un área de cinco campos de fútbol. "No pueden equivocarse ni una cuarta ... (ver texto completo)
Cabría suponer que todos los campos de fútbol son iguales. ¡Pero no es así! Digamos que hay unas dimensiones más o menos estándar, pero la FIFA incluso deja a criterio del equipo el que este sea un poco más ancho o largo, o estrecho o corto. Un terreno de juego puede ser de 90 a 120 metros de largo y de 45 a 90 metros de ancho. Aunque para partidos internacionales recomiendan de 100 a 110 de largo y de 64 a 75 de ancho.