- ¡Sabia reflexión para un humano!
- ¿Pero que diréis si yo os otorgara el poder sobre la materia que mueve la vida orgánica, y el poder sobre la energía que mueve el Universo?
Rascahuertos desbordado por el extraño ser, dejo que respondiera Matania.
-El Creador del hombre tuvo entre sus poderosas manos lo que a nosotros nos ofrecéis hoy, y supo dominarlo con su inmortal saber. Nosotros somos mortales, y vuestra merced bien sabe que no puede exigirnos ninguna aventura que sea imposible de que la realizasen seres creados por su poder en el Paraíso Terrenal. La energía divina y Humana se une en el ombligo del neonato y de ella brota la sabiduría y el conocimiento. Si de verdad quieres hacer con nosotros la prueba de la vida, empieza por demostrar al hombre que perteneces al gremio de los inmortales, curando sus pecados terrenales.
Prepáranos para adentrarnos en la senda final de la vida, no trates de ocultar ha los ojos del hombre la podredumbre microscópica que conlleva toda la existencia de los seres vivos dentro de los planetas de un Universo conocido y desconocido.
Así finalizó la exposición de Matania. ... (ver texto completo)
Rascahuertos, que era algo más atrevido y osado que Matania respondió:
-Vuestra merced trataba de asustar a caminantes inofensivos. Yo, aún cuando no fui el que quemó la caja de ajedrez, estaba aburrido de la monotonía, y del riesgo que corrían nuestros estómagos al no tener que comer más. Porque vuestra merced bien sabe, que si los hombres no comen se mueren de inanición y de estrechez de vientre.
- ¡Sabia reflexión para un humano!
- ¿Pero que diréis si yo os otorgara el poder sobre la materia que mueve la vida orgánica, y el poder sobre la energía que mueve el Universo?
- ¡Deje la saciedad del hambre en vuestras manos y lo pagáis con fuego y destrucción!
¡Separé la compasión y la caridad a cambio de la miseria y lo refutasteis quemando la piedad!
¡Renunciasteis a los ingredientes de la subsistencia eternamente y denigrasteis la libertad de no tener que comer, por el fuego de la iniquidad!
¿Que futuro representáis para el hombre si os niego mi ayuda?
Finalizo la extraña presencia.
Rascahuertos, que era algo más atrevido y osado que Matania respondió:
-Vuestra merced trataba de asustar a caminantes inofensivos. Yo, aún cuando no fui el que quemó la caja de ajedrez, estaba aburrido de la monotonía, y del riesgo que corrían nuestros estómagos al no tener que comer más. Porque vuestra merced bien sabe, que si los hombres no comen se mueren de inanición y de estrechez de vientre.
Un extraño sentimiento de culpabilidad atenazó a los dos pordioseros de inmediato. Se sentían algo deshonestos por haber quemado el extraño regalo del reconocido y ahora pensaban los dos, que este insólito ser volvía para reprocharles la insensata conducta de quemar el extraordinario juego.
Y no se equivocaba ninguno de los dos amigos, las duras palabras que surgieron de su boca pelaban el aire por la intensa y helada ira que transmitían:
- ¡Deje la saciedad del hambre en vuestras manos y lo pagáis con fuego y destrucción!
¡Separé la compasión y la caridad a cambio de la miseria y lo refutasteis quemando la piedad!
¡Renunciasteis a los ingredientes de la subsistencia eternamente y denigrasteis la libertad de no tener que comer, por el fuego de la iniquidad!
¿Que futuro representáis para el hombre si os niego mi ayuda?
Finalizo la extraña presencia.
Estaban los dos amigos mirando fijamente como el fuego lo devoraba todo, cuando vieron que desde el mismo centro de las ascuas que lamían la caja y la engullían, surgieron hacía la bóveda del techo dos rayos de una intensa y brillante luz azul, los cuales asemejaban tener vida propia al girar entre la infinidad de columnas que sostenían la bóveda de la cripta con revoloteos y molinetes incesantes. Cuando las paredes sombrías del húmedo sótano se tornando de un brillante azul, apareció delante de ... (ver texto completo)
Un extraño sentimiento de culpabilidad atenazó a los dos pordioseros de inmediato. Se sentían algo deshonestos por haber quemado el extraño regalo del reconocido y ahora pensaban los dos, que este insólito ser volvía para reprocharles la insensata conducta de quemar el extraordinario juego.
Y no se equivocaba ninguno de los dos amigos, las duras palabras que surgieron de su boca pelaban el aire por la intensa y helada ira que transmitían:
- ¿Que podemos hacer para neutralizar la fuerza de este maldito juego?
Se lamentaba Rascahuertos. Más por las molestias que le ocasionaba este extraordinario juego, que por dejar de ser práctico para su manera de vivir y por tener otras razones más prácticas y viables en perspectiva.
Matania, sin responder con palabras a su amigo de fatigas, señaló con su mano hacía la caja, y sin preámbulo alguno, arrojó el ajedrez ha las brasas de la hoguera que habían encendido en las ruinas del sótano.
La noche avanzaba inexorablemente en la estrecha celda y el misterioso monje Benedictino no parecía que progresase en la redacción de la escritura. Dos velones encendidos vertían por entre las sombras fantasmales un trazo de amarillenta luz, mientras, el veterano religioso sudaba la gota gorda tratando de escribir sobre los pergaminos las ideas, entre la escasez de luz y las tinieblas.
Ya estaba bien entrada la noche, cuando la fluidez del pensamiento arrancó las palabras adecuadas y fue entonces cuando el cadavérico y batido monje trazó en el pergamino lo que sigue a continuación:
Capitulo 27
El monje rasgaba compulsivamente la pluma sobre el pergamino tratando de encontrar un final para la última parte del primer capitulo de la irreal historia de miseria de Matania y Rascahuertos.
La noche avanzaba inexorablemente en la estrecha celda y el misterioso monje Benedictino no parecía que progresase en la redacción de la escritura. Dos velones encendidos vertían por entre las sombras fantasmales un trazo de amarillenta luz, mientras, el veterano religioso sudaba la gota gorda tratando de escribir sobre los pergaminos las ideas, entre la escasez de luz y las tinieblas.
-Hoy fraternos, sois vosotros los que os beneficiáis de esta región donde mana la leche y la miel entre las altas montañas. Al tener el control del Arca de la Alianza, interceptáis el período más importante para conseguir la inmortalidad del hombre.
Un fuerte aplauso remato las vehementes palabras de Guatire hijo y el buen humor volvió de nuevo a la mesa octogonal.
Capitulo 27
El monje rasgaba compulsivamente la pluma sobre el pergamino tratando de encontrar un final para la última parte del primer capitulo de la irreal historia de miseria de Matania y Rascahuertos.
- ¿Porque promovieron tal barbarie?
-Porque mi padre había traído el Arca del Creador a la fortaleza de las Ardenas y estaba en el proceso de desentrañar sus misterios y fue además por ven-ganza, por no encontrar en tiempos del martirio de Jacques de Molay el valioso tesoro de la Orden.
-Hoy fraternos, sois vosotros los que os beneficiáis de esta región donde mana la leche y la miel entre las altas montañas. Al tener el control del Arca de la Alianza, interceptáis el período más importante para conseguir la inmortalidad del hombre.
Un fuerte aplauso remato las vehementes palabras de Guatire hijo y el buen humor volvió de nuevo a la mesa octogonal.
-Trozos del firmamento se abatieron sobre la base de mi padre por un vil engaño de los quiromantes de la Iglesia separando de un trazo a los templarios de Cristo.
- ¿Porque promovieron tal barbarie?
-Porque mi padre había traído el Arca del Creador a la fortaleza de las Ardenas y estaba en el proceso de desentrañar sus misterios y fue además por ven-ganza, por no encontrar en tiempos del martirio de Jacques de Molay el valioso tesoro de la Orden.
-Hermanos y camaradas en la lucha para la pureza y la verdad de la fe en Cristo, el hijo de Dios.
-Trozos del firmamento se abatieron sobre la base de mi padre por un vil engaño de los quiromantes de la Iglesia separando de un trazo a los templarios de Cristo.
En los prólogos de tan hermética cena tomó la voz y la palabra el hijo primogénito del difunto Guatire Maestre que había perecido en las Ardenas por los sicarios del Papa, diciendo en perfecto castellano:
-Hermanos y camaradas en la lucha para la pureza y la verdad de la fe en Cristo, el hijo de Dios.
Esa noche les había llegado a todos el instante de gozar y el de relajar la mente y el cuerpo.
En los prólogos de tan hermética cena tomó la voz y la palabra el hijo primogénito del difunto Guatire Maestre que había perecido en las Ardenas por los sicarios del Papa, diciendo en perfecto castellano:
Los demás incluyendo a Ramón Sainz de Baranda, que era el más bisoño, tenían demostrada su valía en las acciones iniciadas y saldadas prósperamente para la Orden. Nada se dejaba al azar en el Temple y menos en esta cena de hermandad que celebraba la resurrección de Jesús el Cristo. Caballeros de la Cruz y predicadores de la espada, dos formas de ayudar, primero a los fieles y después ha Cristo en su misericordia infinita. De esta forma, limpia y bondadosa, actuaba la Orden entre los hombres de buena ... (ver texto completo)
Esa noche les había llegado a todos el instante de gozar y el de relajar la mente y el cuerpo.
Los caballeros y las damas que participan en esta cena, eran los habituales de siempre:
De Cantabria:
Setroc, Corona, Rufino, Beatriz, Ramón, Rafael, Pineda, Vega, Maica, Elva, Marco, Roberto.
De Galicia:
Alfonso.
De Bélgica:
Guatire.
Aun que Elva, Marco y Roberto, se incorporaran hacía poco tiempo al Temple, su militancia y sus servicios de apoyo habían sido fundamentales para la Orden en tiempos pasados. Alfonso era para el Temple el único galaico que dominaba todas las batallas imposibles ... (ver texto completo)
Los demás incluyendo a Ramón Sainz de Baranda, que era el más bisoño, tenían demostrada su valía en las acciones iniciadas y saldadas prósperamente para la Orden. Nada se dejaba al azar en el Temple y menos en esta cena de hermandad que celebraba la resurrección de Jesús el Cristo. Caballeros de la Cruz y predicadores de la espada, dos formas de ayudar, primero a los fieles y después ha Cristo en su misericordia infinita. De esta forma, limpia y bondadosa, actuaba la Orden entre los hombres de buena ... (ver texto completo)
La sala donde se reunieron para celebrar el ágape amistoso, de aspecto medieval, con recias paredes de piedra de sillería que daban a esa sala decorada con blasones y pendones cristianos, el aspecto de idealismo que la fastuosa cena Templaria requería.
Setroc y Corona se sentaban en la cabecera de una espaciosa mesa octogonal, primorosamente tallada en maciza y dura caoba. Los otros caballeros junto con las damas del Temple, ocupaban de dos en dos cada una de las caras de los ocho lados de la mesa ... (ver texto completo)
Los caballeros y las damas que participan en esta cena, eran los habituales de siempre:
De Cantabria:
Setroc, Corona, Rufino, Beatriz, Ramón, Rafael, Pineda, Vega, Maica, Elva, Marco, Roberto.
De Galicia:
Alfonso.
De Bélgica:
Guatire.
Aun que Elva, Marco y Roberto, se incorporaran hacía poco tiempo al Temple, su militancia y sus servicios de apoyo habían sido fundamentales para la Orden en tiempos pasados. Alfonso era para el Temple el único galaico que dominaba todas las batallas imposibles ... (ver texto completo)
Beatriz que es la mujer más sabía que he conocido, regreso de inmediato ha Torrelavega para entregar en propia mano al Maestre el sustancioso mensaje que Matania le enviaba, pero el día antes de volver a Potes, la enigmática dama se congregó en secreto con amigos y camaradas del Temple, en la comida de conmemoración fraterna que la Orden ofrecía a sus miembros más destacados.
La sala donde se reunieron para celebrar el ágape amistoso, de aspecto medieval, con recias paredes de piedra de sillería que daban a esa sala decorada con blasones y pendones cristianos, el aspecto de idealismo que la fastuosa cena Templaria requería.
Setroc y Corona se sentaban en la cabecera de una espaciosa mesa octogonal, primorosamente tallada en maciza y dura caoba. Los otros caballeros junto con las damas del Temple, ocupaban de dos en dos cada una de las caras de los ocho lados de la mesa ... (ver texto completo)
El informe de Matania para el Temple decía:
-Eventual localización rutinaria de los templarios, por los espías del Abad, que se hallan camuflados como parte del Centro Andaluz. Sin otros peligros, que la rutina de esperar al buen tiempo para poder trabajar la entrada ha Sagisama, pueda vulnerar la
vigilancia. El Papa no sabe aún que el Arca ha sido trasladada fuera de Liébana. Esperar a las páginas del segundo episodio de la fábula de Matania para ejecutar en primavera con seguridad el proceso.
Cristo ... (ver texto completo)
Beatriz que es la mujer más sabía que he conocido, regreso de inmediato ha Torrelavega para entregar en propia mano al Maestre el sustancioso mensaje que Matania le enviaba, pero el día antes de volver a Potes, la enigmática dama se congregó en secreto con amigos y camaradas del Temple, en la comida de conmemoración fraterna que la Orden ofrecía a sus miembros más destacados.
Matania, como celebrante de los oficios religiosos, era el sacerdote que junto con el Abad confesaba a los fieles todos los días. Y era el que informaba ha Beatriz del eventual peligro que suponía para ellos la presencia en Liébana de los agentes del Papa.
El informe de Matania para el Temple decía:
-Eventual localización rutinaria de los templarios, por los espías del Abad, que se hallan camuflados como parte del Centro Andaluz. Sin otros peligros, que la rutina de esperar al buen tiempo para poder trabajar la entrada ha Sagisama, pueda vulnerar la
vigilancia. El Papa no sabe aún que el Arca ha sido trasladada fuera de Liébana. Esperar a las páginas del segundo episodio de la fábula de Matania para ejecutar en primavera con seguridad el proceso. Cristo... (ver texto completo)
Las noticias que Setroc recibía desde Liébana, de los posibles movimientos de los agentes del Papa y del Monasterio, las recogía Beatriz en la Iglesia de la Abadía, en el confesionario. Se había trasladado a vivir en las cercanías de Potes y estaba próxima al Monasterio para poder acudir a la misa diaria y pasar desapercibida entre los demás feligreses.
Matania, como celebrante de los oficios religiosos, era el sacerdote que junto con el Abad confesaba a los fieles todos los días. Y era el que informaba ha Beatriz del eventual peligro que suponía para ellos la presencia en Liébana de los agentes del Papa.
La obligada espera para actuar en el pueblo de Cos era hasta que el pésimo tiempo invernal que estaba haciendo en el mes de febrero, mejorase de alguna manera. Todos en el temple sabían y conocían, las consecuencias que el eventual aplazamiento tenia de peligroso para todos ellos. El Arca se ocultaba en un lugar secreto con el camión que la trajo del valle de Liébana y por este lado se sentían seguros con la férrea vigilancia que Corona y sus hombres sometían a la zona secreta en donde la ocultaban.
Las noticias que Setroc recibía desde Liébana, de los posibles movimientos de los agentes del Papa y del Monasterio, las recogía Beatriz en la Iglesia de la Abadía, en el confesionario. Se había trasladado a vivir en las cercanías de Potes y estaba próxima al Monasterio para poder acudir a la misa diaria y pasar desapercibida entre los demás feligreses.
¿Acariciaba el disparate posiblemente esa decisión tomada reflexivamente por la cúpula más veterana de la Orden? Era la misma pregunta que todos se hacían esa perra noche de invierno en Torrelavega y nada se haría para que se cambiase la decisión de aplazar el evento más trascendental para la persona humana, desde el mismo instante en que el Padre de Jesús el Cristo creo en el Paraíso al hombre a su imagen y semejanza.
La obligada espera para actuar en el pueblo de Cos era hasta que el pésimo tiempo invernal que estaba haciendo en el mes de febrero, mejorase de alguna manera. Todos en el temple sabían y conocían, las consecuencias que el eventual aplazamiento tenia de peligroso para todos ellos. El Arca se ocultaba en un lugar secreto con el camión que la trajo del valle de Liébana y por este lado se sentían seguros con la férrea vigilancia que Corona y sus hombres sometían a la zona secreta en donde la ocultaban.
Contemplando la calle y la enorme granizada que caía del firmamento sin temor a los dioses del agua ni al hálito del rayo y del trueno furibundo, Setroc se recreaba, admirando la naturaleza violenta de la tormenta invernal, pensando que era obligatoria y útil para la vida. Una pausa por el mal tiempo era una novedad en el Temple, cuando nunca jamás, la labor y el trabajo de una misión se habían detenido por causas naturales.
¿Acariciaba el disparate posiblemente esa decisión tomada reflexivamente por la cúpula más veterana de la Orden? Era la misma pregunta que todos se hacían esa perra noche de invierno en Torrelavega y nada se haría para que se cambiase la decisión de aplazar el evento más trascendental para la persona humana, desde el mismo instante en que el Padre de Jesús el Cristo creo en el Paraíso al hombre a su imagen y semejanza.
Nada ni nadie escapan a la sutileza, ni tampoco ala veterania que plasman las páginas de su tradición. Paginas que son y han sido siempre de valentía y de coraje. Un pueblo que se comporta en el tiempo así, tiene los derechos que quiera ya adquiridos de antemano, y tiene que exigir ala parte ennoblecida que le corresponde, que esta presente en todos los foros territoriales del mundo.
Contemplando la calle y la enorme granizada que caía del firmamento sin temor a los dioses del agua ni al hálito del rayo y del trueno furibundo, Setroc se recreaba, admirando la naturaleza violenta de la tormenta invernal, pensando que era obligatoria y útil para la vida. Una pausa por el mal tiempo era una novedad en el Temple, cuando nunca jamás, la labor y el trabajo de una misión se habían detenido por causas naturales.
Capitulo 26
Todos los cristales de las ventanas de la zona norte del edificio resonaban con un furioso golpeteo por la intensidad del granizo que caía sobre la sufrida capital del Besaya. Torrelavega es para el tiempo invernal, lo que Cantabria quiere que suceda en el tiempo si el dios del invierno de la bella región del Norte lo tiene a bien.
Nada ni nadie escapan a la sutileza, ni tampoco ala veterania que plasman las páginas de su tradición. Paginas que son y han sido siempre de valentía y de coraje. Un pueblo que se comporta en el tiempo así, tiene los derechos que quiera ya adquiridos de antemano, y tiene que exigir ala parte ennoblecida que le corresponde, que esta presente en todos los foros territoriales del mundo.
El sueño y la mucha fatiga fue lo que imposibilitó al monje continuar, con la preciosa escritura de la segunda parte del cuento de Matania.
Cerrando el cuaderno y apagando el pabilo del velón, nuestro piadoso y secreto monje templario se recostó en el camastro y quedó al instante dormido.
Capitulo 26
Todos los cristales de las ventanas de la zona norte del edificio resonaban con un furioso golpeteo por la intensidad del granizo que caía sobre la sufrida capital del Besaya. Torrelavega es para el tiempo invernal, lo que Cantabria quiere que suceda en el tiempo si el dios del invierno de la bella región del Norte lo tiene a bien.
Rascahuertos muy sorprendido por la largueza de su compañero de fatigas, contempló al danzarín, como devoraba la sopa, un trozo de pan duro y la última longaniza que les quedaba. Toda su comida había desaparecido como por encantamiento en el aparente y frágil tragadero del danzarín.
Rascahuertos y Matania que estaban sorprendidos se reencontraron con la mirada y cuando volvieron la vista al ser, este había desaparecido del mapa, El danzarín se había esfumado sin dejar rastro alguno.
-Tomad lo que deseéis de nuestras pobres viandas, le dijo Matania, interrumpiendo la conversación, y dándole al extraño ser, los zurrones de los dos y la olla con la sopa de raíces.
Rascahuertos muy sorprendido por la largueza de su compañero de fatigas, contempló al danzarín, como devoraba la sopa, un trozo de pan duro y la última longaniza que les quedaba. Toda su comida había desaparecido como por encantamiento en el aparente y frágil tragadero del danzarín.
- ¡Dame de comer y satisface mi sed!
Exigió el danzante malandrín sin mover un solo músculo de su feo y horripilante rostro.
-Tomad lo que deseéis de nuestras pobres viandas, le dijo Matania, interrumpiendo la conversación, y dándole al extraño ser, los zurrones de los dos y la olla con la sopa de raíces.
Después de comer una buena ración de la sopa de raíces caliente, que Rascahuertos había cocinado en la hoguera, los amigos pordioseros recostaron sus fatigados cuerpos sobre el tronco de una vieja encina y comenzaron a dormitar.
Estaban en esa placentera tarea, cuando desde el lado izquierdo del bosque donde se reposaban, les saltó de repente una extraña sombra que bailaba con el ritmo de una alocada pionza que siempre giraba vertiginosamente y sin pararse un instante.
Cómo tenía mucha prisa en solucionar el enigma, para que el Temple penetrase con el Arca de Dios en el Paraíso, se decidió a continuar escribiendo la segunda parte del cuento de Matania.
El fiel monje del Temple, cuando llego a su celda ya entrada la noche, encendió presto el velón, y se puso a escribir en el cuaderno lo siguiente:
Después de comer una buena ración de la sopa de raíces caliente, que Rascahuertos había cocinado en la hoguera, los amigos pordioseros recostaron sus fatigados cuerpos sobre el tronco de una vieja encina y comenzaron a dormitar.
Capitulo 25
Matania había calculado extraordinariamente bien el rechazo por los celos del Abad y del Cardenal, a la exposición real de los hechos sobre el Temple, y se alegraba sobremanera por la buena disposición que ahora se presentaba para realizar su sueño más deseado, ser Arcángel inmortal.
Cómo tenía mucha prisa en solucionar el enigma, para que el Temple penetrase con el Arca de Dios en el Paraíso, se decidió a continuar escribiendo la segunda parte del cuento de Matania.
El fiel monje del Temple, cuando llego a su celda ya entrada la noche, encendió presto el velón, y se puso a escribir en el cuaderno lo siguiente:
Tenía que tener presentes las declaraciones al Papa del monje Matania, pero el Cardenal Montini que estaba obcecado con sus fantasiosas teorías, no las daba crédito alguno, ni tampoco el Abad que esta-ba muy receloso de la enorme fama que Matania había recogido en su entrevista con el Papa.
Capitulo 25
Matania había calculado extraordinariamente bien el rechazo por los celos del Abad y del Cardenal, a la exposición real de los hechos sobre el Temple, y se alegraba sobremanera por la buena disposición que ahora se presentaba para realizar su sueño más deseado, ser Arcángel inmortal.
¡Válgame el cielo! (se estremeció con desconcierto el Cardenal Montini al sonrojarse de pavor ante la perspectiva de no saber nada sobre el secreto del enemigo al cual se enfrentaba personalmente) Aun cuando su pariente lejano había sido Cardenal del Papa con su mismo nombre y ya había probado el terrible hábito de enfrentarse con el Temple y fue asesinado en España por la misma maldita chusma que ahora él perseguía en Liébana. Tenía la certeza absoluta de que esta vez eran sus soldados los que iban ... (ver texto completo)
Tenía que tener presentes las declaraciones al Papa del monje Matania, pero el Cardenal Montini que estaba obcecado con sus fantasiosas teorías, no las daba crédito alguno, ni tampoco el Abad que esta-ba muy receloso de la enorme fama que Matania había recogido en su entrevista con el Papa.
¡Son del Temple Monseñor!...
Están dirigidos por un Maestre llamado el Hombre de la Rosa, que posee suficientes experiencias en la lucha contra la Santa Madre Iglesia y contra el Papa. Es Eminencia el más peligroso ser que existe hoy bajo el manto de las estrellas y el grupo templario más resbaladizo e inteligente que hay en el cielo y en la tierra para poder conseguir de Dios y de Cristo el control total de los poderes del Arca Divina
¡Válgame el cielo! (se estremeció con desconcierto el Cardenal Montini al sonrojarse de pavor ante la perspectiva de no saber nada sobre el secreto del enemigo al cual se enfrentaba personalmente) Aun cuando su pariente lejano había sido Cardenal del Papa con su mismo nombre y ya había probado el terrible hábito de enfrentarse con el Temple y fue asesinado en España por la misma maldita chusma que ahora él perseguía en Liébana. Tenía la certeza absoluta de que esta vez eran sus soldados los que iban ... (ver texto completo)
J. R. Pineda el ex policía municipal de Torrelavega era uno de los templarios reconocidos por el Prior y cuando el masón Remigio le describió al hombre que compraba los terrenos del término de Cos, los hábiles recuerdos del anciano de la Orden de San Benito dedujeron que era el antiguo policía Pineda el que había estado comprando las tierras.
¡Son del Temple Monseñor!...
Están dirigidos por un Maestre llamado el Hombre de la Rosa, que posee suficientes experiencias en la lucha contra la Santa Madre Iglesia y contra el Papa. Es Eminencia el más peligroso ser que existe hoy bajo el manto de las estrellas y el grupo templario más resbaladizo e inteligente que hay en el cielo y en la tierra para poder conseguir de Dios y de Cristo el control total de los poderes del Arca Divina
No era tarea fácil descubrir y detener a templarios tan experimentados y menos en su propio territorio que los hombres del Temple conocían al dedillo.
J. R. Pineda el ex policía municipal de Torrelavega era uno de los templarios reconocidos por el Prior y cuando el masón Remigio le describió al hombre que compraba los terrenos del término de Cos, los hábiles recuerdos del anciano de la Orden de San Benito dedujeron que era el antiguo policía Pineda el que había estado comprando las tierras.
Más tarde todos ellos fueron de nuevo detectados por el masón y guardián de la llave en la aldea Cantabra de Cos.
Un hombre llamado Remigio que vive para vigilar el enclave secreto del pueblo.
Remigio era el que había dado la señal de alarma llamando por teléfono é informando con todo deta-lle a los servicios secretos del Vaticano. Y cuando ellos informaron al Papa a través del Cardenal del Santo Oficio, el Papa que bien sabía lo peligroso que eran trato de solucionar el problema enviando ha Cantabria ... (ver texto completo)
No era tarea fácil descubrir y detener a templarios tan experimentados y menos en su propio territorio que los hombres del Temple conocían al dedillo.
Después de la explosión ocasionada por la intriga de los espías de la Iglesia, (que consiguió destruir el formidable complejo que tenía el Temple en los espesos bosques de las Ardenas en Bélgica) desde ese mismo día, todo rastro de los templarios espa-ñoles desapareció de la faz de la tierra y nada de nada volvió a saber de todos ellos la Iglesia.
Más tarde todos ellos fueron de nuevo detectados por el masón y guardián de la llave en la aldea Cantabra de Cos.
Un hombre llamado Remigio que vive para vigilar el enclave secreto del pueblo.
Remigio era el que había dado la señal de alarma llamando por teléfono é informando con todo deta-lle a los servicios secretos del Vaticano. Y cuando ellos informaron al Papa a través del Cardenal del Santo Oficio, el Papa que bien sabía lo peligroso que eran trato de solucionar el problema enviando ha Cantabria... (ver texto completo)
Pero lo más preocupante, era que el Temple de la ciudad de Torrelavega había sido el promotor y los autores del expolió del Arca en la zona de Lebeña el año anterior.
Ellos la habían sacado de la Cripta y ellos solos la habían transportado hasta Bélgica, al bosque de las Ardenas donde fue depositada dentro del escondite secreto del Temple.
Después de la explosión ocasionada por la intriga de los espías de la Iglesia, (que consiguió destruir el formidable complejo que tenía el Temple en los espesos bosques de las Ardenas en Bélgica) desde ese mismo día, todo rastro de los templarios espa-ñoles desapareció de la faz de la tierra y nada de nada volvió a saber de todos ellos la Iglesia.
Su Eminencia Ilustrísima se desesperaba al intuir que algo muy grave estaba maquinando el Temple.
¡Es que la todopoderosa iglesia del Señor estaba indefensa y ninguno de los nigromantes que tenían en Roma sabía nada sobre los caballeros que había vivos del Temple!
Porque los espías del Papa en Cantabria, sabían, y conocían la vida de todos los miembros destacados de la Orden. Y aunque todos estaban controlados a través de los hermanos masones, estaba la zona de Torrelavega, de la que aún no se ... (ver texto completo)
Pero lo más preocupante, era que el Temple de la ciudad de Torrelavega había sido el promotor y los autores del expolió del Arca en la zona de Lebeña el año anterior.
Ellos la habían sacado de la Cripta y ellos solos la habían transportado hasta Bélgica, al bosque de las Ardenas donde fue depositada dentro del escondite secreto del Temple.