SAN PEDRO DE MERIDA: - ¡Dame de comer y satisface mi sed!...

- ¡Dame de comer y satisface mi sed!
Exigió el danzante malandrín sin mover un solo músculo de su feo y horripilante rostro.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
-Tomad lo que deseéis de nuestras pobres viandas, le dijo Matania, interrumpiendo la conversación, y dándole al extraño ser, los zurrones de los dos y la olla con la sopa de raíces.