Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Los caballeros y las damas que participan en esta cena, eran los habituales de siempre:
De Cantabria:
Setroc, Corona, Rufino, Beatriz, Ramón, Rafael, Pineda, Vega, Maica, Elva, Marco, Roberto.
De Galicia:
Alfonso.
De Bélgica:
Guatire.
Aun que Elva, Marco y Roberto, se incorporaran hacía poco tiempo al Temple, su militancia y sus servicios de apoyo habían sido fundamentales para la Orden en tiempos pasados. Alfonso era para el Temple el único galaico que dominaba todas las batallas imposibles ... (ver texto completo)
Los demás incluyendo a Ramón Sainz de Baranda, que era el más bisoño, tenían demostrada su valía en las acciones iniciadas y saldadas prósperamente para la Orden. Nada se dejaba al azar en el Temple y menos en esta cena de hermandad que celebraba la resurrección de Jesús el Cristo. Caballeros de la Cruz y predicadores de la espada, dos formas de ayudar, primero a los fieles y después ha Cristo en su misericordia infinita. De esta forma, limpia y bondadosa, actuaba la Orden entre los hombres de buena ... (ver texto completo)
La sala donde se reunieron para celebrar el ágape amistoso, de aspecto medieval, con recias paredes de piedra de sillería que daban a esa sala decorada con blasones y pendones cristianos, el aspecto de idealismo que la fastuosa cena Templaria requería.
Setroc y Corona se sentaban en la cabecera de una espaciosa mesa octogonal, primorosamente tallada en maciza y dura caoba. Los otros caballeros junto con las damas del Temple, ocupaban de dos en dos cada una de las caras de los ocho lados de la mesa ... (ver texto completo)
Los caballeros y las damas que participan en esta cena, eran los habituales de siempre:
De Cantabria:
Setroc, Corona, Rufino, Beatriz, Ramón, Rafael, Pineda, Vega, Maica, Elva, Marco, Roberto.
De Galicia:
Alfonso.
De Bélgica:
Guatire.
Aun que Elva, Marco y Roberto, se incorporaran hacía poco tiempo al Temple, su militancia y sus servicios de apoyo habían sido fundamentales para la Orden en tiempos pasados. Alfonso era para el Temple el único galaico que dominaba todas las batallas imposibles ... (ver texto completo)
Beatriz que es la mujer más sabía que he conocido, regreso de inmediato ha Torrelavega para entregar en propia mano al Maestre el sustancioso mensaje que Matania le enviaba, pero el día antes de volver a Potes, la enigmática dama se congregó en secreto con amigos y camaradas del Temple, en la comida de conmemoración fraterna que la Orden ofrecía a sus miembros más destacados.
La sala donde se reunieron para celebrar el ágape amistoso, de aspecto medieval, con recias paredes de piedra de sillería que daban a esa sala decorada con blasones y pendones cristianos, el aspecto de idealismo que la fastuosa cena Templaria requería.
Setroc y Corona se sentaban en la cabecera de una espaciosa mesa octogonal, primorosamente tallada en maciza y dura caoba. Los otros caballeros junto con las damas del Temple, ocupaban de dos en dos cada una de las caras de los ocho lados de la mesa ... (ver texto completo)
El informe de Matania para el Temple decía:
-Eventual localización rutinaria de los templarios, por los espías del Abad, que se hallan camuflados como parte del Centro Andaluz. Sin otros peligros, que la rutina de esperar al buen tiempo para poder trabajar la entrada ha Sagisama, pueda vulnerar la
vigilancia. El Papa no sabe aún que el Arca ha sido trasladada fuera de Liébana. Esperar a las páginas del segundo episodio de la fábula de Matania para ejecutar en primavera con seguridad el proceso.
Cristo ... (ver texto completo)
Beatriz que es la mujer más sabía que he conocido, regreso de inmediato ha Torrelavega para entregar en propia mano al Maestre el sustancioso mensaje que Matania le enviaba, pero el día antes de volver a Potes, la enigmática dama se congregó en secreto con amigos y camaradas del Temple, en la comida de conmemoración fraterna que la Orden ofrecía a sus miembros más destacados.
Matania, como celebrante de los oficios religiosos, era el sacerdote que junto con el Abad confesaba a los fieles todos los días. Y era el que informaba ha Beatriz del eventual peligro que suponía para ellos la presencia en Liébana de los agentes del Papa.
El informe de Matania para el Temple decía:
-Eventual localización rutinaria de los templarios, por los espías del Abad, que se hallan camuflados como parte del Centro Andaluz. Sin otros peligros, que la rutina de esperar al buen tiempo para poder trabajar la entrada ha Sagisama, pueda vulnerar la
vigilancia. El Papa no sabe aún que el Arca ha sido trasladada fuera de Liébana. Esperar a las páginas del segundo episodio de la fábula de Matania para ejecutar en primavera con seguridad el proceso. Cristo... (ver texto completo)
Las noticias que Setroc recibía desde Liébana, de los posibles movimientos de los agentes del Papa y del Monasterio, las recogía Beatriz en la Iglesia de la Abadía, en el confesionario. Se había trasladado a vivir en las cercanías de Potes y estaba próxima al Monasterio para poder acudir a la misa diaria y pasar desapercibida entre los demás feligreses.
Matania, como celebrante de los oficios religiosos, era el sacerdote que junto con el Abad confesaba a los fieles todos los días. Y era el que informaba ha Beatriz del eventual peligro que suponía para ellos la presencia en Liébana de los agentes del Papa.
La obligada espera para actuar en el pueblo de Cos era hasta que el pésimo tiempo invernal que estaba haciendo en el mes de febrero, mejorase de alguna manera. Todos en el temple sabían y conocían, las consecuencias que el eventual aplazamiento tenia de peligroso para todos ellos. El Arca se ocultaba en un lugar secreto con el camión que la trajo del valle de Liébana y por este lado se sentían seguros con la férrea vigilancia que Corona y sus hombres sometían a la zona secreta en donde la ocultaban.
Las noticias que Setroc recibía desde Liébana, de los posibles movimientos de los agentes del Papa y del Monasterio, las recogía Beatriz en la Iglesia de la Abadía, en el confesionario. Se había trasladado a vivir en las cercanías de Potes y estaba próxima al Monasterio para poder acudir a la misa diaria y pasar desapercibida entre los demás feligreses.
¿Acariciaba el disparate posiblemente esa decisión tomada reflexivamente por la cúpula más veterana de la Orden? Era la misma pregunta que todos se hacían esa perra noche de invierno en Torrelavega y nada se haría para que se cambiase la decisión de aplazar el evento más trascendental para la persona humana, desde el mismo instante en que el Padre de Jesús el Cristo creo en el Paraíso al hombre a su imagen y semejanza.
La obligada espera para actuar en el pueblo de Cos era hasta que el pésimo tiempo invernal que estaba haciendo en el mes de febrero, mejorase de alguna manera. Todos en el temple sabían y conocían, las consecuencias que el eventual aplazamiento tenia de peligroso para todos ellos. El Arca se ocultaba en un lugar secreto con el camión que la trajo del valle de Liébana y por este lado se sentían seguros con la férrea vigilancia que Corona y sus hombres sometían a la zona secreta en donde la ocultaban.
Contemplando la calle y la enorme granizada que caía del firmamento sin temor a los dioses del agua ni al hálito del rayo y del trueno furibundo, Setroc se recreaba, admirando la naturaleza violenta de la tormenta invernal, pensando que era obligatoria y útil para la vida. Una pausa por el mal tiempo era una novedad en el Temple, cuando nunca jamás, la labor y el trabajo de una misión se habían detenido por causas naturales.
¿Acariciaba el disparate posiblemente esa decisión tomada reflexivamente por la cúpula más veterana de la Orden? Era la misma pregunta que todos se hacían esa perra noche de invierno en Torrelavega y nada se haría para que se cambiase la decisión de aplazar el evento más trascendental para la persona humana, desde el mismo instante en que el Padre de Jesús el Cristo creo en el Paraíso al hombre a su imagen y semejanza.
Nada ni nadie escapan a la sutileza, ni tampoco ala veterania que plasman las páginas de su tradición. Paginas que son y han sido siempre de valentía y de coraje. Un pueblo que se comporta en el tiempo así, tiene los derechos que quiera ya adquiridos de antemano, y tiene que exigir ala parte ennoblecida que le corresponde, que esta presente en todos los foros territoriales del mundo.
Contemplando la calle y la enorme granizada que caía del firmamento sin temor a los dioses del agua ni al hálito del rayo y del trueno furibundo, Setroc se recreaba, admirando la naturaleza violenta de la tormenta invernal, pensando que era obligatoria y útil para la vida. Una pausa por el mal tiempo era una novedad en el Temple, cuando nunca jamás, la labor y el trabajo de una misión se habían detenido por causas naturales.
Capitulo 26
Todos los cristales de las ventanas de la zona norte del edificio resonaban con un furioso golpeteo por la intensidad del granizo que caía sobre la sufrida capital del Besaya. Torrelavega es para el tiempo invernal, lo que Cantabria quiere que suceda en el tiempo si el dios del invierno de la bella región del Norte lo tiene a bien.
Nada ni nadie escapan a la sutileza, ni tampoco ala veterania que plasman las páginas de su tradición. Paginas que son y han sido siempre de valentía y de coraje. Un pueblo que se comporta en el tiempo así, tiene los derechos que quiera ya adquiridos de antemano, y tiene que exigir ala parte ennoblecida que le corresponde, que esta presente en todos los foros territoriales del mundo.
El sueño y la mucha fatiga fue lo que imposibilitó al monje continuar, con la preciosa escritura de la segunda parte del cuento de Matania.
Cerrando el cuaderno y apagando el pabilo del velón, nuestro piadoso y secreto monje templario se recostó en el camastro y quedó al instante dormido.
Capitulo 26
Todos los cristales de las ventanas de la zona norte del edificio resonaban con un furioso golpeteo por la intensidad del granizo que caía sobre la sufrida capital del Besaya. Torrelavega es para el tiempo invernal, lo que Cantabria quiere que suceda en el tiempo si el dios del invierno de la bella región del Norte lo tiene a bien.
El sueño y la mucha fatiga fue lo que imposibilitó al monje continuar, con la preciosa escritura de la segunda parte del cuento de Matania.
Cerrando el cuaderno y apagando el pabilo del velón, nuestro piadoso y secreto monje templario se recostó en el camastro y quedó al instante dormido.
Rascahuertos viendo la efectividad de la caja, y sin tener ganas imperantes de comer, se dedicaba al buen aprendizaje del ajedrez junto a su maestro y compañero Matania, todos los días.
No había nada más.
No había, ni tablero, ni libro para aprender jugar.
Sorprendidos y muy contentos por el enorme valor que las piezas y la caja tenían, los dos amigos se resignaron a seguir pasando el hambre que ya los dos bien conocían, hasta que tomaran la decisión de quedarse con el precioso cofre o vender alguna de las piezas en la primera aldea que encontraran para mitigar el apetito.
Rascahuertos muy sorprendido por la largueza de su compañero de fatigas, contempló al danzarín, como devoraba la sopa, un trozo de pan duro y la última longaniza que les quedaba. Toda su comida había desaparecido como por encantamiento en el aparente y frágil tragadero del danzarín.
Rascahuertos y Matania que estaban sorprendidos se reencontraron con la mirada y cuando volvieron la vista al ser, este había desaparecido del mapa, El danzarín se había esfumado sin dejar rastro alguno.
-Tomad lo que deseéis de nuestras pobres viandas, le dijo Matania, interrumpiendo la conversación, y dándole al extraño ser, los zurrones de los dos y la olla con la sopa de raíces.
Rascahuertos muy sorprendido por la largueza de su compañero de fatigas, contempló al danzarín, como devoraba la sopa, un trozo de pan duro y la última longaniza que les quedaba. Toda su comida había desaparecido como por encantamiento en el aparente y frágil tragadero del danzarín.
- ¡Dame de comer y satisface mi sed!
Exigió el danzante malandrín sin mover un solo músculo de su feo y horripilante rostro.
-Tomad lo que deseéis de nuestras pobres viandas, le dijo Matania, interrumpiendo la conversación, y dándole al extraño ser, los zurrones de los dos y la olla con la sopa de raíces.
- ¡Dame de comer y satisface mi sed!
Exigió el danzante malandrín sin mover un solo músculo de su feo y horripilante rostro.
Había pasado un tiempo incierto, cuando ceso de repente la fulgurante y estrambótica danza o baile giratorio de este chocante e insólito ser. Y sólo fue entonces cuando los dos amigos de correrías y de fatigas, observaron de pleno al que les parecía un ser humano, aún cuando esa cosa que estaba viva bien pareciese otra cosa.
Después de comer una buena ración de la sopa de raíces caliente, que Rascahuertos había cocinado en la hoguera, los amigos pordioseros recostaron sus fatigados cuerpos sobre el tronco de una vieja encina y comenzaron a dormitar.
Estaban en esa placentera tarea, cuando desde el lado izquierdo del bosque donde se reposaban, les saltó de repente una extraña sombra que bailaba con el ritmo de una alocada pionza que siempre giraba vertiginosamente y sin pararse un instante.
Cómo tenía mucha prisa en solucionar el enigma, para que el Temple penetrase con el Arca de Dios en el Paraíso, se decidió a continuar escribiendo la segunda parte del cuento de Matania.
El fiel monje del Temple, cuando llego a su celda ya entrada la noche, encendió presto el velón, y se puso a escribir en el cuaderno lo siguiente:
Después de comer una buena ración de la sopa de raíces caliente, que Rascahuertos había cocinado en la hoguera, los amigos pordioseros recostaron sus fatigados cuerpos sobre el tronco de una vieja encina y comenzaron a dormitar.
Capitulo 25
Matania había calculado extraordinariamente bien el rechazo por los celos del Abad y del Cardenal, a la exposición real de los hechos sobre el Temple, y se alegraba sobremanera por la buena disposición que ahora se presentaba para realizar su sueño más deseado, ser Arcángel inmortal.
Cómo tenía mucha prisa en solucionar el enigma, para que el Temple penetrase con el Arca de Dios en el Paraíso, se decidió a continuar escribiendo la segunda parte del cuento de Matania.
El fiel monje del Temple, cuando llego a su celda ya entrada la noche, encendió presto el velón, y se puso a escribir en el cuaderno lo siguiente:
Tenía que tener presentes las declaraciones al Papa del monje Matania, pero el Cardenal Montini que estaba obcecado con sus fantasiosas teorías, no las daba crédito alguno, ni tampoco el Abad que esta-ba muy receloso de la enorme fama que Matania había recogido en su entrevista con el Papa.
Capitulo 25
Matania había calculado extraordinariamente bien el rechazo por los celos del Abad y del Cardenal, a la exposición real de los hechos sobre el Temple, y se alegraba sobremanera por la buena disposición que ahora se presentaba para realizar su sueño más deseado, ser Arcángel inmortal.
¡Válgame el cielo! (se estremeció con desconcierto el Cardenal Montini al sonrojarse de pavor ante la perspectiva de no saber nada sobre el secreto del enemigo al cual se enfrentaba personalmente) Aun cuando su pariente lejano había sido Cardenal del Papa con su mismo nombre y ya había probado el terrible hábito de enfrentarse con el Temple y fue asesinado en España por la misma maldita chusma que ahora él perseguía en Liébana. Tenía la certeza absoluta de que esta vez eran sus soldados los que iban ... (ver texto completo)
Tenía que tener presentes las declaraciones al Papa del monje Matania, pero el Cardenal Montini que estaba obcecado con sus fantasiosas teorías, no las daba crédito alguno, ni tampoco el Abad que esta-ba muy receloso de la enorme fama que Matania había recogido en su entrevista con el Papa.
¡Son del Temple Monseñor!...
Están dirigidos por un Maestre llamado el Hombre de la Rosa, que posee suficientes experiencias en la lucha contra la Santa Madre Iglesia y contra el Papa. Es Eminencia el más peligroso ser que existe hoy bajo el manto de las estrellas y el grupo templario más resbaladizo e inteligente que hay en el cielo y en la tierra para poder conseguir de Dios y de Cristo el control total de los poderes del Arca Divina
¡Válgame el cielo! (se estremeció con desconcierto el Cardenal Montini al sonrojarse de pavor ante la perspectiva de no saber nada sobre el secreto del enemigo al cual se enfrentaba personalmente) Aun cuando su pariente lejano había sido Cardenal del Papa con su mismo nombre y ya había probado el terrible hábito de enfrentarse con el Temple y fue asesinado en España por la misma maldita chusma que ahora él perseguía en Liébana. Tenía la certeza absoluta de que esta vez eran sus soldados los que iban ... (ver texto completo)
J. R. Pineda el ex policía municipal de Torrelavega era uno de los templarios reconocidos por el Prior y cuando el masón Remigio le describió al hombre que compraba los terrenos del término de Cos, los hábiles recuerdos del anciano de la Orden de San Benito dedujeron que era el antiguo policía Pineda el que había estado comprando las tierras.
¡Son del Temple Monseñor!...
Están dirigidos por un Maestre llamado el Hombre de la Rosa, que posee suficientes experiencias en la lucha contra la Santa Madre Iglesia y contra el Papa. Es Eminencia el más peligroso ser que existe hoy bajo el manto de las estrellas y el grupo templario más resbaladizo e inteligente que hay en el cielo y en la tierra para poder conseguir de Dios y de Cristo el control total de los poderes del Arca Divina
No era tarea fácil descubrir y detener a templarios tan experimentados y menos en su propio territorio que los hombres del Temple conocían al dedillo.
J. R. Pineda el ex policía municipal de Torrelavega era uno de los templarios reconocidos por el Prior y cuando el masón Remigio le describió al hombre que compraba los terrenos del término de Cos, los hábiles recuerdos del anciano de la Orden de San Benito dedujeron que era el antiguo policía Pineda el que había estado comprando las tierras.
Más tarde todos ellos fueron de nuevo detectados por el masón y guardián de la llave en la aldea Cantabra de Cos.
Un hombre llamado Remigio que vive para vigilar el enclave secreto del pueblo.
Remigio era el que había dado la señal de alarma llamando por teléfono é informando con todo deta-lle a los servicios secretos del Vaticano. Y cuando ellos informaron al Papa a través del Cardenal del Santo Oficio, el Papa que bien sabía lo peligroso que eran trato de solucionar el problema enviando ha Cantabria ... (ver texto completo)
No era tarea fácil descubrir y detener a templarios tan experimentados y menos en su propio territorio que los hombres del Temple conocían al dedillo.
Después de la explosión ocasionada por la intriga de los espías de la Iglesia, (que consiguió destruir el formidable complejo que tenía el Temple en los espesos bosques de las Ardenas en Bélgica) desde ese mismo día, todo rastro de los templarios espa-ñoles desapareció de la faz de la tierra y nada de nada volvió a saber de todos ellos la Iglesia.
Más tarde todos ellos fueron de nuevo detectados por el masón y guardián de la llave en la aldea Cantabra de Cos.
Un hombre llamado Remigio que vive para vigilar el enclave secreto del pueblo.
Remigio era el que había dado la señal de alarma llamando por teléfono é informando con todo deta-lle a los servicios secretos del Vaticano. Y cuando ellos informaron al Papa a través del Cardenal del Santo Oficio, el Papa que bien sabía lo peligroso que eran trato de solucionar el problema enviando ha Cantabria... (ver texto completo)
Pero lo más preocupante, era que el Temple de la ciudad de Torrelavega había sido el promotor y los autores del expolió del Arca en la zona de Lebeña el año anterior.
Ellos la habían sacado de la Cripta y ellos solos la habían transportado hasta Bélgica, al bosque de las Ardenas donde fue depositada dentro del escondite secreto del Temple.
Después de la explosión ocasionada por la intriga de los espías de la Iglesia, (que consiguió destruir el formidable complejo que tenía el Temple en los espesos bosques de las Ardenas en Bélgica) desde ese mismo día, todo rastro de los templarios espa-ñoles desapareció de la faz de la tierra y nada de nada volvió a saber de todos ellos la Iglesia.
Su Eminencia Ilustrísima se desesperaba al intuir que algo muy grave estaba maquinando el Temple.
¡Es que la todopoderosa iglesia del Señor estaba indefensa y ninguno de los nigromantes que tenían en Roma sabía nada sobre los caballeros que había vivos del Temple!
Porque los espías del Papa en Cantabria, sabían, y conocían la vida de todos los miembros destacados de la Orden. Y aunque todos estaban controlados a través de los hermanos masones, estaba la zona de Torrelavega, de la que aún no se ... (ver texto completo)
Pero lo más preocupante, era que el Temple de la ciudad de Torrelavega había sido el promotor y los autores del expolió del Arca en la zona de Lebeña el año anterior.
Ellos la habían sacado de la Cripta y ellos solos la habían transportado hasta Bélgica, al bosque de las Ardenas donde fue depositada dentro del escondite secreto del Temple.
¿Cual podría ser el principal motivo para la actual presencia del Temple en el Valle de Liébana?
Lo preguntaba y lo requería el Cardenal Montini al Prior y a los agentes del Papa.
Su Eminencia Ilustrísima se desesperaba al intuir que algo muy grave estaba maquinando el Temple.
¡Es que la todopoderosa iglesia del Señor estaba indefensa y ninguno de los nigromantes que tenían en Roma sabía nada sobre los caballeros que había vivos del Temple!
Porque los espías del Papa en Cantabria, sabían, y conocían la vida de todos los miembros destacados de la Orden. Y aunque todos estaban controlados a través de los hermanos masones, estaba la zona de Torrelavega, de la que aún no se ... (ver texto completo)
El Arca, pensaba el Cardenal que no era el motivo, porque la reliquia sagrada había desaparecido de la faz de la tierra hacía bastantes meses.
Y las otras posibles reliquias sagradas que había en la cripta tampoco, porque ya sabían que todas estaban deterioradas por el paso del tiempo y por la extrema humedad del interior de la Cripta, y por ello la mayoría de ellas habían desaparecido entre la saturación y el largo tiempo transcurrido.
¿Cual podría ser el principal motivo para la actual presencia del Temple en el Valle de Liébana?
Lo preguntaba y lo requería el Cardenal Montini al Prior y a los agentes del Papa.
Pero la gran pregunta que se hacía el Cardenal, era la siguiente:
¿Que era lo que fraguaba de nuevo el Temple en el Valle de Liébana? Y la respuesta a esta incógnita nadie la tenía por el momento.
El Arca, pensaba el Cardenal que no era el motivo, porque la reliquia sagrada había desaparecido de la faz de la tierra hacía bastantes meses.
Y las otras posibles reliquias sagradas que había en la cripta tampoco, porque ya sabían que todas estaban deterioradas por el paso del tiempo y por la extrema humedad del interior de la Cripta, y por ello la mayoría de ellas habían desaparecido entre la saturación y el largo tiempo transcurrido.
Capitulo 23
El rostro del anciano cardenal Montini era todo un poema, debido ha la rabia y la soberbia que tienen los hombres de la Iglesia, cuando con la altanería habitual de los caciques de Dios, tratan de hallar la solución a los problemas que tenían de nuevo con el Arca. Estaba su Eminencia aclarando conceptos y estrategias, junto al Prior del Monasterio de San Martín, por los hechos acaecidos hasta el momento en los confines de Liébana. (como habitualmente la llamaba el Cardenal) Amanecía ... (ver texto completo)
Pero la gran pregunta que se hacía el Cardenal, era la siguiente:
¿Que era lo que fraguaba de nuevo el Temple en el Valle de Liébana? Y la respuesta a esta incógnita nadie la tenía por el momento.
Era la simple rutina Universal de siembra de vida orgánica en los planetas apropiados y nada le hacía presagiar al primer hombre hecho con el barro del propio planeta, que la confusión, el egoísmo y el caos de vivir para trabajar, sería la causante de una muerte innegable, fría y cruel, con la perdida de la inmortalidad genética.
Capitulo 23
El rostro del anciano cardenal Montini era todo un poema, debido ha la rabia y la soberbia que tienen los hombres de la Iglesia, cuando con la altanería habitual de los caciques de Dios, tratan de hallar la solución a los problemas que tenían de nuevo con el Arca. Estaba su Eminencia aclarando conceptos y estrategias, junto al Prior del Monasterio de San Martín, por los hechos acaecidos hasta el momento en los confines de Liébana. (como habitualmente la llamaba el Cardenal) Amanecía ... (ver texto completo)
Como la materia no tiene sentimientos y no sufre, el creador, junto con sus ayudantes los Querubines y Serafines, se regodeó elaborando con la arcilla la figura del mismo Dios sin sentir afecto ni tampoco dolor ante la vida nueva que estaban creando.
Era la simple rutina Universal de siembra de vida orgánica en los planetas apropiados y nada le hacía presagiar al primer hombre hecho con el barro del propio planeta, que la confusión, el egoísmo y el caos de vivir para trabajar, sería la causante de una muerte innegable, fría y cruel, con la perdida de la inmortalidad genética.
Ahora al Temple solo le quedaba la última prueba. Una prueba que era definitiva para ellos y para la humanidad. Una razón que ambiciona el Temple para poder existir mucho más tiempo en la historia del hombre. Y este razonamiento es suficiente para sobrevivir en el equilibrado caos del universo que nos rodea, y ha todos los sitios a donde miren unos ojos que se hallan guiados muy posiblemente por la voluntad de un creador, que fue el que nos hizo con la genética de hombre inteligente.
Como la materia no tiene sentimientos y no sufre, el creador, junto con sus ayudantes los Querubines y Serafines, se regodeó elaborando con la arcilla la figura del mismo Dios sin sentir afecto ni tampoco dolor ante la vida nueva que estaban creando.
Un día cuando la memoria del hombre no estuvie-se velada por el oscurantismo ignorante y también, por la engreída existencia de las sociedades de la tierra, los instruidos que queden se guardaran de entremezclarse con la impureza carnal, para tratar de volver a esa esencia que Jehová les implanto dentro del lúcido organismo el día que el hombre fue creado y hecho a su imagen y semejanza.
Ahora al Temple solo le quedaba la última prueba. Una prueba que era definitiva para ellos y para la humanidad. Una razón que ambiciona el Temple para poder existir mucho más tiempo en la historia del hombre. Y este razonamiento es suficiente para sobrevivir en el equilibrado caos del universo que nos rodea, y ha todos los sitios a donde miren unos ojos que se hallan guiados muy posiblemente por la voluntad de un creador, que fue el que nos hizo con la genética de hombre inteligente.
La perdida por parte de la Iglesia del control de los verdaderos lugares sagrados del orbe cristiano, era un auténtico desastre para la estabilidad de Roma y de su prestigio Universal, pero era la perdida del control del Papa sobre los utensilios más sagrados desde la travesía de Jehová por la tierra, era lo que de verdad preocupaba al Vaticano.
Un día cuando la memoria del hombre no estuvie-se velada por el oscurantismo ignorante y también, por la engreída existencia de las sociedades de la tierra, los instruidos que queden se guardaran de entremezclarse con la impureza carnal, para tratar de volver a esa esencia que Jehová les implanto dentro del lúcido organismo el día que el hombre fue creado y hecho a su imagen y semejanza.
Faltando tan poco tiempo para el final que el temor y la vigilancia se extremaban al máximo.
Todos los templarios que estaban disponibles en España ayudaban en las tareas de vigilancia, bien armados, para repeler el ataque de los expertos de la muerte que había enviado los del colegio carde-nalicio. Los que impotentes y desesperados por su ineficacia sentían en su carne el terrible fracaso de la encomienda de la familia Montini.
La perdida por parte de la Iglesia del control de los verdaderos lugares sagrados del orbe cristiano, era un auténtico desastre para la estabilidad de Roma y de su prestigio Universal, pero era la perdida del control del Papa sobre los utensilios más sagrados desde la travesía de Jehová por la tierra, era lo que de verdad preocupaba al Vaticano.
La preciosa longevidad perpetua del alma humana.
Esa larga existencia casi angelical que los hombres perdieron al comer la materia orgánica de un árbol cuyo fruto no se podía tocar ni comer. Ahora era el fin que se proponía conseguir la Orden del Temple en la oculta región montañosa apartada del mundo, y donde el Gran Maestre español ya estaba a punto de conseguirlo.
Faltando tan poco tiempo para el final que el temor y la vigilancia se extremaban al máximo.
Todos los templarios que estaban disponibles en España ayudaban en las tareas de vigilancia, bien armados, para repeler el ataque de los expertos de la muerte que había enviado los del colegio carde-nalicio. Los que impotentes y desesperados por su ineficacia sentían en su carne el terrible fracaso de la encomienda de la familia Montini.
La dificultad más peligrosa de todas se presentaba ahora, cuando un templario penetrara junto al Arca de la Alianza dentro del Paraíso Terrenal. Y con su extraordinario poder, neutralizar las fuerzas que se oponen a la vuelta y penetración del hombre en el Paraíso. Lugar que Jehová había creado en la tierra para que el hombre conservara la inmortalidad.
La preciosa longevidad perpetua del alma humana.
Esa larga existencia casi angelical que los hombres perdieron al comer la materia orgánica de un árbol cuyo fruto no se podía tocar ni comer. Ahora era el fin que se proponía conseguir la Orden del Temple en la oculta región montañosa apartada del mundo, y donde el Gran Maestre español ya estaba a punto de conseguirlo.
La dificultad primera era hallar el Arca de Dios.
Caso cerrado.
La dificultad segunda era sacar el Arca a la luz.
Caso cerrado.
La dificultad tercera era hallar la entrada al Paraíso Terrenal.
Caso cerrado.
La dificultad más peligrosa de todas se presentaba ahora, cuando un templario penetrara junto al Arca de la Alianza dentro del Paraíso Terrenal. Y con su extraordinario poder, neutralizar las fuerzas que se oponen a la vuelta y penetración del hombre en el Paraíso. Lugar que Jehová había creado en la tierra para que el hombre conservara la inmortalidad.
Mientras organizaba los delicados preparativos del traslado del Arca desde el camión hasta la entrada secreta del Paraíso, pensaba en el tiempo que había dedicado en exclusiva al Temple y también en las pocas satisfacciones personales que había recibido del sus hermanos Europeos. Eran unos tiempos de soledad y la reflexión individualizada del proceder de la gente normal era muy amarga para él porque tenía la mente metida en el poder Divino de Dios y no sabía separarlo de la vida cotidiana. La familia ... (ver texto completo)
La dificultad primera era hallar el Arca de Dios.
Caso cerrado.
La dificultad segunda era sacar el Arca a la luz.
Caso cerrado.
La dificultad tercera era hallar la entrada al Paraíso Terrenal.
Caso cerrado.
Cuando finalizó la extraña reunión los presentes se despidieron con frialdad, menos el Maestre Setroc que estaba muy contento porque tenía la llave para el acceso al Paraíso Terrenal dentro del bolsillo. Y si lo sentía, era sólo por el propio Remigio, porque Setroc tenía la clara inquietud de haber hecho un sacrilegio que la masonería jamás le perdonaría. Y porque sabía que el tiempo de masón de Remigio había finalizado al entregarle la quinta llave sin ceder su existencia.
Mientras organizaba los delicados preparativos del traslado del Arca desde el camión hasta la entrada secreta del Paraíso, pensaba en el tiempo que había dedicado en exclusiva al Temple y también en las pocas satisfacciones personales que había recibido del sus hermanos Europeos. Eran unos tiempos de soledad y la reflexión individualizada del proceder de la gente normal era muy amarga para él porque tenía la mente metida en el poder Divino de Dios y no sabía separarlo de la vida cotidiana. La familia... (ver texto completo)
Diferentes culturas y otras lenguas aparte del total hermetismo tradicional, separaban y aislaban todo el misterio y la existencia del hombre y de un Dios que dispuso exactamente la senda para la presencia humana en la tierra. El hombre de la rosa sabía lo difícil y la enorme dificultad de la empresa que el Temple había comenzado. Y Remigio desconocía la complicada maniobra que el Maestre emprendía para neutralizar la falta de las otras seis llaves. El desafió que emprendería el Temple era poderoso ... (ver texto completo)
Cuando finalizó la extraña reunión los presentes se despidieron con frialdad, menos el Maestre Setroc que estaba muy contento porque tenía la llave para el acceso al Paraíso Terrenal dentro del bolsillo. Y si lo sentía, era sólo por el propio Remigio, porque Setroc tenía la clara inquietud de haber hecho un sacrilegio que la masonería jamás le perdonaría. Y porque sabía que el tiempo de masón de Remigio había finalizado al entregarle la quinta llave sin ceder su existencia.
Remigio que sabía bien y conocía mejor el secreto del acoplamiento total de las llaves para entrar en el laberinto, no tuvo inconveniente alguno en dar a Setroc su llave porque sabía que nadie podía hacer nada sin las seis restantes. Y juntar todas las llaves era prácticamente imposible porque ninguno de los siete guardianes se conocía ni jamás había habido contacto alguno entre ellos.
Diferentes culturas y otras lenguas aparte del total hermetismo tradicional, separaban y aislaban todo el misterio y la existencia del hombre y de un Dios que dispuso exactamente la senda para la presencia humana en la tierra. El hombre de la rosa sabía lo difícil y la enorme dificultad de la empresa que el Temple había comenzado. Y Remigio desconocía la complicada maniobra que el Maestre emprendía para neutralizar la falta de las otras seis llaves. El desafió que emprendería el Temple era poderoso y complicado para los humanos que participasen en su ejecución, y todo el éxito de la operación estaba basado en el enorme poder energético del Arca de la Alianza para facilitar el acceso al Paraíso. ... (ver texto completo)
Una llave no representaba absolutamente nada sin tener las seis restantes porque era necesario abrir todas las puertas a la vez para poder acceder a las instalaciones hechas por el Creador para el disfrute eterno de la vida del hombre en la tierra.
Remigio que sabía bien y conocía mejor el secreto del acoplamiento total de las llaves para entrar en el laberinto, no tuvo inconveniente alguno en dar a Setroc su llave porque sabía que nadie podía hacer nada sin las seis restantes. Y juntar todas las llaves era prácticamente imposible porque ninguno de los siete guardianes se conocía ni jamás había habido contacto alguno entre ellos.