Mensajes de BELMONTE (Cuenca) enviados por www.poetadebelmonte.soy.es:
Hola Agustín,
Recuerdo esta calle, me quedó en la memoria el horno del que hablas, una vez fuí a él con mi madre, cuando contaba cinco o seis años.
Sobre la llanta que se ponía a la rueda del carro mé acuerdo perfectamente porque un día ví ponerla, no sé si a mi padre o a mi hermano. Se hizo círculo doble de piedras en la calle, frente a mi casa y al corral de los Colominas, pusieron brasas y sobre ellas el aro de platina con los correspondientes agujeros. La rueda de madera estaba a un lado, ... (ver texto completo)
Hola Vicente
un saludo
Agustín
M. R intenta mandar un mensaje, hay muchos cyber donde podrás hacerlo y recuerda quien pierde las formas pierde total o parcialmente la razón. Se que estas fuera. Estoy intentado solucionarlo.
Saludos.
Firma: Dulcinea.
quien pierde las formas pierde total o parcialmente la razón.
¡venga acláranoslo y empiezan las risa!.
Gracias, menos mal que hay una persona que le gusta lo que escribo
Y... vayamos por partes como en una coloquial conversacion, como ha de ser!
En son de PAZ siempre entro en cualquier foro y se encuentro malas respuestas, adios muy buenas!... pienso que, en muchas ocasiones se ha de aplicar el refran.. el mejor desprecio es no hacer aprecio, con esto podras al menos en algo ver como soy.
Ahora dos en una, soy incansable viajero y lo de los cubanos es cierto, te asaltan con cualquier pretexto para finalizar diciendo si buscas donde comer y te llevan, lo bueno ... (ver texto completo)
hola Lavis buenas tardes
Es cierto todo lo que dices de Erasmo, también es cierto que escribió "El Elogio de la locura". Empiezo a sospechar que al Rey lo educaron según la teoría de Maquiavelo, plasmada en su obre "El Príncipe"
Eramos de Totterdan era amigo de Tomas Moro este último escribio la utopia
Hola Nicolás,
He observado que prohibes, con mucho entusiasmo, la reproducción de tu fotografía con la dama sentada. La cuestión está en querer y lograrlo. Te sugiero que le pidas a los dueños del blog que impidan su copia, porque sale el ícono invitando a copiar. Yo acabo de hacerlo y ya la tengo en la colección. Supongo que no tratarás de demandarme por desobediencia.
Saludos
Vicente
prohibida la reproducci
Y como se reparten y se dividen aquéllos, ni más ni menos se corrompen y acaban, y cuales ellos son, tal es el deleite que hacen: deleite como exprimido por fuerza, y como regateado, y como dado blanca a blanca con escasez, y deleite, al fin, que vuela ligerísimo y que desvanece como humo y se acaba. Mas el deleite que hace Dios, viene junto y persevera junto y estable, y es como un todo no divisible, presente siempre todo a sí mismo; y por eso dice la Escritura en el Salmo que deleita Dios con río... (ver texto completo)
Hola de nuevo Kastefa, buenas tardes.
Bueno, con vosotros he aprendido dos cosas. Una es la diferencia horaria entre Puerto Rico y España, que para vosotros será una nimiedad, pero para las que somos un poco ignorantillas, aprender cada día algo, por muy insignificante que les parezca a algunos, ya es muy importante para mí.
La segunda, y fíjate que "tontería", es que no sabía que al hecho de darte de baja, ser persona non grata, o "borrarte" de los foros de un plumazo como aquel que dice, se ... (ver texto completo)
Y no solamente se ayunta mucho Dios con el alma, sino ayúntase todo, y no todo sucediéndose unas partes a otras, sino todo junto y como de un golpe, y sin esperarse lo uno a lo otro. Lo que es al revés en el cuerpo, a quien sus bienes (los que él llama bienes) se le allegan despacio y repartidamente, y sucediéndose unas partes a otras, ahora una y después de ésta otra; y cuando goza de la segunda, ha perdido ya la primera.
Mas Dios, abrazado con nuestra alma, penetra por ella toda y se lanza a sí mismo por todos sus apartados secretos, hasta ayuntarse con su más íntimo ser, adonde, hecho como alma de ella y enlazado con ella, la abraza estrechísimamente. Por cuya causa, en muchos lugares la Escritura dice que mora Dios en el medio del corazón. Y David en el Salmo le compara al aceite que, puesto en la cabeza del Sacerdote, viene al cuello y se extiende a la barba y desciende corriendo por las vestiduras todas hasta los pies. Y en el libro de la Sabiduría, por esta misma razón, es comparado Dios a la niebla, que por todo penetra. ... (ver texto completo)
Y si esto es por ser Dios el que es, ¿qué será por razón del querer que nos tiene, y por el estrecho nudo de amor con que con los suyos se enlaza? Que si el bien presente y poseído deleita, cuanto más presente y más ayuntado estuviere, sin ninguna duda deleitará más. Pues ¿quién podrá decir la estrecheza no comparable de este ayuntamiento de Dios? No quiero decir lo que ahora he ya dicho, repitiendo las muchas y diversas maneras como se ayunta Dios con nuestros cuerpos y almas; mas digo que cuando ... (ver texto completo)
De manera que, por razón de ser Dios bien infinito, y bien que sobrepuja sin ninguna comparación a todos los bienes, se entiende que, en el alma que le posee, el deleite que hace es entre todos los deleites el mayor deleite, y, por razón de ser de nuestro último fin, se convence que jamás este deleite da en cara.
Y por esta misma razón, si, Juliano, no os desagrada (y según que ahora a la imaginación se me ofrece), en la sagrada Escritura este deleite que Dios en los suyos produce es llamado con nombres de avenida y de río, como cuando el Salmista decía que da de beber Dios a los suyos un río de deleite grandísimo. Porque en decirlo así, no solamente quiere decir que les dará Dios a los suyos grande abundancia de gozo, sino también nos dice y declara que ni tiene límite este gozo, ni menos es gozo que hasta ... (ver texto completo)
Y así como Vos en Vos no tenéis fin ni medida, así el deleite que nace de Vos en el alma que consigo os abraza dichosa, es deleite que no tiene fin, y que cuanto más crece es más dulce; y deleite en quien el deseo, sin recelo de caer en hartura, puede alargar la rienda cuanto quisiere; porque, como testificáis de vos mismo, «Quien bebiere de vuestra dulzura, cuanto más bebiere, tendrá de ella más sed.»
Mas vos, Señor, sois todo el bien nuestro y nuestro soberano fin verdadero. Y aunque sois el remedio de nuestras necesidades, y aunque hacéis llenos todos nuestros vacíos, para que os ame el alma mucho más que a sí misma, no le es necesario que padezca mengua, que Vos, por Vos merecéis todo lo que es el querer y el amor. Y cuanto el que os amare, Señor, estuviere más rico y más abastado de Vos, tanto os amará con más veras.
Porque si no hubiese hambre no sería deleite el comer, y en faltando ella falta él juntamente. Y así no tienen más bien de cuanto dura el mal para cuyo remedio se ordenan. Y, por la misma razón, no puede entregarse ninguno a ellos sin rienda; antes es necesario que los use, el que de ellos usar quisiere, con tasa, si le han de ser, conforme a como se nombran, deleites; porque lo son hasta llegar a un punto cierto, y, en pasando de él, no lo son.
Y por esta razón los deleites que nos dan estos bienes son deleites menguados y no puros: lo uno, porque se fundan en mengua y en necesidad y tristeza; y lo otro, porque no duran más de lo que ella dura; por donde siempre la traen junto a sí, y como mezclada consigo.
Que a los bienes del cuerpo, y casi a todos los demás bienes que el hombre apetece, apetécelos como a medios para conseguir algún fin, y como a remedios y medicinas de alguna falta o enfermedad que padece. Busca el manjar porque le atormenta el hambre; allega riquezas por salir de pobreza; sigue el son dulce, y vase en pos de lo proporcionado hermoso, porque sin esto padecen mengua el oído y la vista.
Bien lo sentía esto aquel que decía: « ¿Qué hay para mí en el cielo? Y fuera de Vos, Señor, ¿qué puedo desear en la tierra?» Porque si miramos lo que, Señor, sois en Vos, sois un océano infinito de bien, y el mayor de los que por acá se conocen y entienden, es una pequeña gota comparado con Vos, y es como una sombra vuestra oscura y ligera. Y si miramos lo que para nosotros sois y en nuestro respeto, sois el deseo del alma, el único paradero de nuestra vida, el propio y solo bien nuestro, para cuya ... (ver texto completo)
Mas cuando acerca de esto faltase todo lo que hasta ahora se ha dicho, para conocer que es verdad basta la ventaja sola que hace el bien de donde nacen estos espirituales deleites a los demás bienes que son cebo de los sentidos. Porque si la pintura hermosa presente a la vista deleita los ojos, y si los oídos se alegran con la suave armonía, y si el bien que hay en lo dulce o en lo sabroso o en lo blanco causa contentamiento en el tacto, y si otras cosas menores y menos dignas de ser nombradas pueden dar gusto al sentido, injuria será que se hace a Dios poner en cuestión si deleita, o qué tanto deleita al alma que se abraza con Él. ... (ver texto completo)
Así que, en lo bueno, antes que ello deleite, hay deleite; y eso mismo que va en busca del bien y que lo halla y le echa las manos, es ello en sí bien que deleita, y por un gozo se camina a otro gozo, por el contrario de lo que acontece en el deleite del cuerpo adonde los principios son intolerable trabajo, los fines, enfado y hastío, los frutos, dolor y arrepentimiento.
Como, al revés, todas las obras que el cuerpo hace, por donde consigue aquello con que se deleita el sentido, sean obras o no propias del hombre, o así toscas y viles que nadie las estimaría ni se alegraría con ellas por sí solas, si, o la necesidad pura o la costumbre dañada, no le forzase.
Porque las obras por cuya mano metemos a Dios en nuestra casa, que, puesto en ella, la hinche de gozo, son el contemplarle y el amarle, y el ocupar en Él nuestro pensamiento y deseo, con todo lo demás que es santidad y virtud. Las cuales obras, ellas en sí mismas, son, por una parte, tan propias de aquello que en nosotros verdaderamente es ser hombre, y por otras tan nobles en sí, que ellas mismas por sí, dejado aparte el bien que nos traen, que es Dios, deleitan al alma, que con sola su posesión ... (ver texto completo)
Porque el deleite que nace del conocer del sentido es deleite ligero o como sombra de deleite, y que tiene de él como una vislumbre o sobrehaz solamente, y es tosco y aldeano deleite; mas el que nos viene del entendimiento y razón es vivo gozo y macizo gozo, y gozo de sustancia y verdad. Y así como se prueba la grande sustancia de estos deleites del alma por la viveza del entendimiento que lo siente y conoce, así también se ve su nobleza por el metal de la obra que nos ayunta al bien de do nacen.
Por donde, si esto es así, ¿quién no sabe ya cuán más subido y agudo sentido es aquel con que se comprenden y sienten los gozos de la virtud que no aquel de quien nacen los deleites del cuerpo? Porque el uno es conocimiento de razón, y el otro sentido de carne; el uno penetra hasta lo último de las cosas que conoce, el otro para en la sobrehaz de lo que siente; el uno es sentir bruto y de aldea, el otro es entender espiritual y de alma. Y conforme a esta diferencia y ventaja, así son diferentes y se aventajan entre sí los deleites que hacen. ... (ver texto completo)
Porque los hombres, los que son de más buen sentido, gustan más del deleite; y en un hombre sólo, si, o por acaso o por enfermedad, tiene amortecido el sentido del tacto en la mano, aunque la tenga fría y la allegue a la lumbre, no le hará gusto el calor, y como se fuere en ella, por medio de la medicina o por otra alguna manera, despertando el sentir, así por los mismos pasos y por la medida misma crecerá en ella el poder gozar del deleite.
Que en la manera que a cada uno de ellos, conforme a su naturaleza y especie, o más o menos se les comunica en el sentido, así o más o menos les es deleitable y gustoso el bien que poseen; y cuanto en cada un orden de ellos está la fuerza del sentido más bota, tanto cuanto se deleitan es menor su deleite. Y no solamente se ve esto entre las cosas que son diferentes, comparándolas entre sí mismas, mas en un linaje mismo de cosas y en los particulares que en sí contiene se ve.
El conocimiento, cuanto fuere más vivo, tanto cuanto es de su parte será causa de más vivo y más acendrado deleite, porque, por la razón que no pueden gozar de él todas aquellas cosas que no tienen sentido, por esa misma se convence que las que le tienen, cuanto más de él tuvieren, tanto sentirán la dulzura más, conforme a como la experiencia lo demuestra en los animales.
Pues esto presupuesto de esta manera, vamos ahora mirando estas fuentes de donde mana el deleite, y examinando a cada una de ellas por sí, que adondequiera que las descubriéremos más, y en todas aquellas cosas adonde halláremos mayores y más abundantes mineros de él, en aquellas cosas, sin duda, el deleite de ellas será de mayores quilates. Es, pues, necesario para el deleite, y como fuente suya de donde nace lo primero, el conocimiento y sentido; lo segundo, la obra por medio de la cual se alcanza ... (ver texto completo)
Y la causa del deleite son, lo primero, la presencia, y, como si dijésemos, el abrazo del bien deseado; al cual abrazo se viene por medio de alguna obra conveniente que hacemos, y es, como si dijésemos, el tercero de esta concordia, o, por mejor decir, el que la saborea y sazona, el conocimiento y el sentido de ella. Porque a quien no siente ni conoce el bien que posee, ni si lo posee, no le puede ser el bien ni deleitoso ni apacible.
Y conviene que, como aquí se dice, así sea por necesaria razón, y tan clara que se tocará con las manos, si primero entendiéremos qué es y cómo se hace esto que llamamos deleite; porque deleite es un sentimiento y movimiento dulce, que acompaña y como remata todas aquellas obras en que nuestras potencias y fuerzas, conforme a sus naturalezas o a sus deseos, sin impedimento ni estorbo se emplean, porque todas las veces que obramos así, por el medio de estas obras alcanzamos alguna cosa, que, o por naturaleza, o por disposición y costumbre, o por elección y juicio nuestro, nos es conveniente y amable. Y como cuando no se posee y se conoce algún bien, la ausencia de él causa en el corazón una agonía y deseo, así es necesario decir que, por el contrario, cuando se posee y se tiene, la presencia de él en nosotros y el estar ayuntado y como abrazado con nuestro apetito y sentidos, conociéndolos nosotros así, los halaga y regala; por manera que el deleite es un movimiento dulce del apetito. ... (ver texto completo)
Mas, ¿qué necesidad hay de rastrear por indicios lo que abiertamente testifican las sagradas Letras y lo que por clara y llana razón se convence? David dice en su divina Escritura: « ¡Cuán grande es, Señor, la muchedumbre de tu dulzura, la que escondiste para los que te temen!» Y en otra parte: «Serán, Señor, vuestros siervos embriagados con la abundancia de los bienes de vuestra casa, y daréisles a beber del arroyo impetuoso de vuestros deleites.» Y en otra parte: «Gustad y ved cuán dulce es el ... (ver texto completo)
Que recatado es usuario númerico 44792
Hola amigos,
Agustín, muchas gracias por dedicame las fotos y también los comentarios. Yo estaba un poco preocupado por mi comentario, pero veo que no te molestas. Las inexactitudes de las leyendas son propias de todos los pueblos. Sin ir muy lejos, tanto el nacimiento como el entierro de Cristóbal Colón se lo disputan varias naciones y ciudades.
Eufra7, bienvenido a mi pueblo, sabes que aparte de otros muchos que conozcas tienes dos amigos que te aprecian: Agustín y yo. Tu llegada a este foro ... (ver texto completo)
Asi daba gusto el que lo tratasen a uno como a un amigo, caro le estuvo aun servidor cuando trate de amigo al Sr. Alejandro. que Alejandro es una amigo que tengo entre otros muchos.
Hola,
Yo fui alumno de tu abuelo Don Patricio desde 1952 a 1959. Recuerdo q tu abuelo nos mandaba a "El Chuto", a "Cañavate" o a mi a jugar con sus dos hijas, una de ellas sera tu mama.
La ultima vez que hable con tu abuelo estaba en Sevilla sobre el año 1983-84.
Como anecdota, decirte que yo era el que ayudaba siempre a tu abuelo a cortar el queso en lata que nos enviaban los americanos.
En el proximo contacto, te contare mas detalles.
Un saludo,
Julian Castellanos
Jolines en la escuela daban queso y leche en polvo, ya habian llegado los americanos a España
Estas palabras son hirientes, y que las diga un campesino en pecado mortal, pero si las dice un letrado no pasa NA.
Hasta donde puedo ver, Zafra no menciona a nadie específicamente. No veo insulto alguno. Pero nadie la ataca. Nadie está muy molesto con él. Nadie debería calmarse.
Vicente Solera
En mala hora cogi la cita del Quijote de la Mancha cuando nos habla de la criada de la ventera y relacionar esta con la marca SEAT.
El insulto no desdora
ni quita el brillo al Sol
se pincha la bordadora
cuando oye el Carasol.
Hola MR
Ahora hablando en serio. No sé que le encuentras de deshonroso al hecho de que mi madre, al quedarse viuda con 9 hijos se viera obligada a internarme en un orfanato. Lo mismo le ha ocurrido a miles y miles de niños. Eso es una cosa natural. No todos tuvimos un padre portero que nos enviara a la universidad.
Agustín, tampoco tiene la culpa de que sus padres fueran labradores y que no le dieran estudios universitarios. En los años 50 y 60 (incluso ahora) solamente los afortunados podían ... (ver texto completo)
A este el insultar le sale gratis.
Palabras que nunca debieron salir de la boca de nadie.
Hola Milagros,
No creo que el suceso se deba a la crisis, sino a la santa voluntad de Dios. Como buena cristiana que eres, debes saber que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso por rebelarse contra su Creador. Por eso se deben guardar los diez Mandamientos de la Ley de Dios y los de su Santa Madre Iglesia.
También deben respetarse las normas de convivencia que nos impone la sociedad. El pecado de la soberbia nos hace cometer disparates, los cuales pueden ser severamente castigados por la autoridad.
Saludos
Ni que profesor de religión da una lección tan magistral como esta, bien se conoce que ha leido las Sagradas Escrituras por lo menos el primer libro del GENESIS.
Y así, sea esta la primera prueba y el argumento primero de su no medida grandeza, que nunca cupo en lengua humana, y que el que más lo prueba lo calla más, y que su experiencia enmudece el habla, y que tiene tanto de bien que sentir, que ocupa el alma toda su fuerza en sentirlo, sin dejar ninguna parte de ella libre para hacer otra cosa; de donde la Sagrada Escritura, en una parte adonde trata de este gozo y deleite, le llama maná escondido; y en otro nombre nuevo que no lo sabe leer sino aquel solo que lo recibe; y, en otra, introduciendo como en imagen una figura de estos abrazos, venido a este punto de declarar sus deleites de ellos, hace que se desmaye y quede muda y sin sentido la esposa que lo representa; porque así como en el desmayo se recoge el vigor del alma a lo secreto del cuerpo, y ni la lengua, ni los ojos, ni los pies, ni las manos hacen su oficio, así este gozo, al punto que se derrama en el alma, con su grandeza increíble la lleva toda a sí, por manera que no le deja comunicar lo que siente a la lengua. ... (ver texto completo)
Del cual deleite (pues hemos dicho ya del ayuntamiento, que es lo que propusimos primero, lo que el Señor nos ha comunicado) será bien que digamos ahora lo que se pudiere decir, aunque no sé si es de las cosas que no se han de decir: a lo menos, cierto es que, cómo ello es y cómo pasa, ninguno jamás lo supo ni pudo decir.
Que allí se inficionan los cuerpos, y aquí se deifica el alma y la carne; allí se aficionan las voluntades, aquí toda es una voluntad y un querer; allí adquieren derecho el uno sobre el cuerpo del otro; aquí, sin destruir su sustancia, convierte en su cuerpo, en la manera que he dicho, el Esposo Cristo a su esposa; allí se yerra de ordinario, aquí se acierta siempre; allí de continuo hay solicitud y cuidado, enemigo de la conformidad y unidad; aquí seguridad y reposo, ayudador y favorecedor de aquello ... (ver texto completo)
Grande nudo es éste, Sabino, y lazo de unidad tan estrecho, que en ninguna cosa de las que, o la naturaleza ha compuesto o el arte inventado, las partes diversas que tiene se juntaron jamás con juntura tan delicada o que así huyese la vista, como es esta juntura. Y, cierto, es ayuntamiento de matrimonio, tanto mayor y mejor, cuanto se celebra por modo más uno y más limpio; y la ventaja que hace al matrimonio o desposorio de la carne en limpieza, esa o mucho mayor ventaja le hace en unidad y estrecheza.
De manera que, como una nube en quien ha lanzado la fuerza de su claridad y de sus rayos el Sol, llena de luz y, si esta palabra aquí se permite, en luz empapada, por dondequiera que se mire es un sol, así, ayuntando Cristo, no solamente su virtud y su luz, sino su mismo espíritu y su mismo cuerpo con los fieles y justos, y, como mezclando en cierta manera su alma con la suya de ellos, y con el cuerpo de ellos su cuerpo, en la forma que he dicho, les brota Cristo y les sale afuera por los ojos y ... (ver texto completo)
Pues así, para que la semejanza sea perfecta cuanto ser puede, conviene sin duda que a nosotros los fieles, entre nosotros, y a cada uno de nosotros con Cristo, no solamente nos anude y haga uno la caridad que el espíritu en nuestros corazones derrama, sino que también en la manera del ser, así en la del cuerpo como en la manera del alma, seamos todos uno, cuanto es hacedero y posible, y conviene que, siendo muchos en personas, como de hecho lo somos, empero por razón de que mora en nuestras almas ... (ver texto completo)
Pues si es esto cierto, ¿cómo puede ser dudoso, si hace Dios lo que puede ser hecho, y lo que importa que se haga para el fin que pretende? El mismo Cristo dice, rogando a su Padre: «Señor, quiero que Yo y los míos seamos una misma cosa, así como Yo soy una misma cosa contigo.» No son una misma cosa el Padre y el Hijo solamente porque se quieren bien entre sí, ni sólo porque son, así en voluntades como en juicios, conformes, sino también porque son una misma sustancia; de manera que el Padre vive ... (ver texto completo)
Pues si en nosotros hay carne y espíritu, y si con el espíritu ayunta el suyo Cristo por tantas maneras, poniendo en él su semejanza y comunicándole su vigor y derramando por él su espíritu mismo, ¿no os parecerá, Juliano, forzoso el decir, o que hay falta en su amor para con nosotros, o que ayunta tan bien su cuerpo con el nuestro cuanto es posible ayuntarse dos cuerpos? Mas ¿quién se atreverá a poner mengua en su amor en esta parte, el cual por todas las demás partes es, sobre todo encarecimiento, ... (ver texto completo)
.
Así que la mala disposición que puso en nosotros el primer manjar nos obliga a decir que el cuerpo de Cristo, que es su contrario, es causa que haya en el nuestro, por secreta y maravillosa virtud, nueva pureza y nueva vida; y lo mismo podemos ver si ponemos los ojos en lo que se puso por blanco Cristo en cuanto hizo, que es declararnos su amor por todas las maneras posibles. Porque el amor, como platicabais ahora, Juliano y Sabino, es unidad, o todo su oficio es hacer unidad, y cuanto es mayor ... (ver texto completo)