BELMONTE: Y por esta misma razón, si, Juliano, no os desagrada...

Y por esta misma razón, si, Juliano, no os desagrada (y según que ahora a la imaginación se me ofrece), en la sagrada Escritura este deleite que Dios en los suyos produce es llamado con nombres de avenida y de río, como cuando el Salmista decía que da de beber Dios a los suyos un río de deleite grandísimo. Porque en decirlo así, no solamente quiere decir que les dará Dios a los suyos grande abundancia de gozo, sino también nos dice y declara que ni tiene límite este gozo, ni menos es gozo que hasta un cierto punto es sabroso, y, pasado de él, no lo es; ni es, como lo son los deleites que vemos, agua encerrada en vaso que tiene su hondo, y que, fuera de aquellos términos con que cerca, no hay agua, y que se agota y se acaba bebiéndola, sino que es agua en río, que corre siempre y que no se agota bebida, y que, por más que se beba, siempre viene fresca a la boca, sin poder jamás llegar a algún paso adonde no haya agua, esto es, adonde aquel dulzor no lo sea.