NUESTRA GENTE
Cuántos paisanos vagan por otros mundos, apellidos nuestros que van sembrando lenguas nuevas y costumbres alejadas de las nuestras. No hace muchos días que volví de Francia. Una visita relámpago para abrazar a mi hermana. Allá, sobre una silla de ruedas, sentía ella añoranzas de España, de la nuestra España; de esa casa colgada en la pendiente de calle Cantón, abrigada por las paredes del palacio; de la que tantos recuerdos guarda. Y hoy no puede volver. Si acaso son los hijos o ... (ver texto completo)
Cuántos paisanos vagan por otros mundos, apellidos nuestros que van sembrando lenguas nuevas y costumbres alejadas de las nuestras. No hace muchos días que volví de Francia. Una visita relámpago para abrazar a mi hermana. Allá, sobre una silla de ruedas, sentía ella añoranzas de España, de la nuestra España; de esa casa colgada en la pendiente de calle Cantón, abrigada por las paredes del palacio; de la que tantos recuerdos guarda. Y hoy no puede volver. Si acaso son los hijos o ... (ver texto completo)