Serían como las cuatro de la tarde del domingo pasado.
Dos portugueses detenidos en Torre de Miguel Sesmero, gitanos creo, ¿y eso..., porqué? Pues nada, que se habían juntado unos veinte o treinta de la misma nacionalidad y etnia y estaban celebrando una comilona de las suyas. Ya sabes, vino, cante, machadas y tal. Los niños sueltos y a su aire, correteando de aquí para allá.
Pasaba el patrulla de los civiles y se cruzó a la buena de Undivé una zagala, con tan mala suerte que el civil conductor ... (ver texto completo)
Dos portugueses detenidos en Torre de Miguel Sesmero, gitanos creo, ¿y eso..., porqué? Pues nada, que se habían juntado unos veinte o treinta de la misma nacionalidad y etnia y estaban celebrando una comilona de las suyas. Ya sabes, vino, cante, machadas y tal. Los niños sueltos y a su aire, correteando de aquí para allá.
Pasaba el patrulla de los civiles y se cruzó a la buena de Undivé una zagala, con tan mala suerte que el civil conductor ... (ver texto completo)