Que la derecha española es marxista, en el sentido más trivial de que sólo le importa la economía. Tiene bastante razón. La vida y el pensamiento de gran parte de sus dirigentes parece girar en torno a su bolsillo, y no conciben algo diferente en los demás. Si la economía va bien, todo va bien, viene a ser el núcleo de su llamémosle pensamiento. Antaño se criticaba al marxismo porque su concepción “materialista” anulaba el espíritu. Nuestra ramplona derecha no lo anula, simplemente lo desprecia. De ahí la facilidad con que ha abandonado el terreno de la enseñanza, la cultura y la lucha por las ideas.
Otra manifestación de ese marxismo: el desprecio al pasado. “Del pasado hay que hacer añicos”, cantaba un verso de “La Internacional”. Y ahí tenemos a Rajoy “mirando siempre al futuro”, disputando deslealmente su trabajo a las pitonisas.
Han recibido una dura lección, y no parecen haberla asimilado. ¿La FAES? Muy dudoso.
PIO., , PIO., , . ... (ver texto completo)
Otra manifestación de ese marxismo: el desprecio al pasado. “Del pasado hay que hacer añicos”, cantaba un verso de “La Internacional”. Y ahí tenemos a Rajoy “mirando siempre al futuro”, disputando deslealmente su trabajo a las pitonisas.
Han recibido una dura lección, y no parecen haberla asimilado. ¿La FAES? Muy dudoso.
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