2007-05-01 15:13:51
No es la primera vez que me confunden con Almera, pero va a ser que no, que no lo soy.
2007-04-30 19:17:16
El síndrome de estocolmo podría bien extrapolarse a los besitos que todavía entregan los lacayos a sus antiguos jefes, y estos, más inocentes que los anteriores, tienen la indecencia de presumir de que todavía toman un café de vez en cuando con los otros.
Seguramente tú le entregastes a tu lacayo 5 para obtener 1000, y él no tenía más remedio que seguir aguantándote para conseguir al mes siguiente otros 5, mientras tú volvías a ganar otros 1000. Y ahora, el síndrome de estocolmo te permite tomar un cafelito con tus antiguos lacayos.
Yo siempre digo que soy como una prostituta. Cobro por mis servicios. Te diré que cobro hasta por hacer presencia en comidas de relación de empresas con instituciones. Ya lo sabes, más que un lacayo, soy como una prostituta. Es una frase figurada, evidentemente, porque no vivo de mi cuerpo.
Pero he visto empresarios de un perfil idéntico al tuyo, que se sienten salvafamilias porque dan cuatro chavos a sus lacayos, para obtener a cambio cuatro mil. ... (ver texto completo)
No es la primera vez que me confunden con Almera, pero va a ser que no, que no lo soy.
2007-04-30 19:17:16
El síndrome de estocolmo podría bien extrapolarse a los besitos que todavía entregan los lacayos a sus antiguos jefes, y estos, más inocentes que los anteriores, tienen la indecencia de presumir de que todavía toman un café de vez en cuando con los otros.
Seguramente tú le entregastes a tu lacayo 5 para obtener 1000, y él no tenía más remedio que seguir aguantándote para conseguir al mes siguiente otros 5, mientras tú volvías a ganar otros 1000. Y ahora, el síndrome de estocolmo te permite tomar un cafelito con tus antiguos lacayos.
Yo siempre digo que soy como una prostituta. Cobro por mis servicios. Te diré que cobro hasta por hacer presencia en comidas de relación de empresas con instituciones. Ya lo sabes, más que un lacayo, soy como una prostituta. Es una frase figurada, evidentemente, porque no vivo de mi cuerpo.
Pero he visto empresarios de un perfil idéntico al tuyo, que se sienten salvafamilias porque dan cuatro chavos a sus lacayos, para obtener a cambio cuatro mil. ... (ver texto completo)