DESCONFIANZA. El Gobierno ha puesto de relieve una desconfianza pre democrática por no creer en la capacidad de la gente para entender la verdad y decirla, repitiendo aquel verso de Blas de Otero: "Pero tú, Sancho,
pueblo / pronuncias anchas sílabas, / permanentes palabras que no lleva el viento".
Frente a esa idea de confianza en la voz del pueblo, somos infantiles, y no se nos puede confiar nada.
Todo por el afán de dirigismo del partido del Gobierno, en su afán de controlarlo todo. Es rara
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