Se puede hablar de bochorno para explicar el sentimiento que produce oir las últimas "obsevaciones" hechas sin rubor pero con su aire "chulesco" característico, al ínclito "mejor presidente que ha tenido España" según alguna opinión aquí vertida. Menos mal que se califica por sí mismo. Y a un personaje de esas caraterísticas le estamos pagando los españoles una cantidad mensual. ¡Con tantos necesitados a quienes sobra sentido común y cívico que malviven en este mundo!