- EGOíSMO. Egoísta Aznar, como se ha comprobado desde la tragedia del Prestige hasta la entrada en la guerra de Irak, que considera como único punto de vista el de su propia posición de poder, no le interesan las consecuencias para el
pueblo español y ni siquiera, como se comprobó en
Galicia, demuestra empatía con su propio pueblo. Sus decisiones no son políticas, en el sentido en que conciernen a la polis, sino que son puramente egocéntricas. Lo que le importa a Aznar es la sobrevivencia de Aznar,
... (ver texto completo)