El gran pecado de la monarquía es la existencia de títulos.
Principes, princesas, infantes, infantas, consortes, condes, condesas, marqueses, marquesas, duques, duquesas, y demás inutilidades, para que cajones nos sirven.
Que existieran esas cosillas de los títulitos nobiliarios a principios del siglo XX, aun se entiende, pero a finales de ese siglo y principios del siglo XXI, me parece una ridiculez y una falta de respeto hacia los ciudadanos.
No soy monárquico, pero quizás la monarquía sería más respetada si únicamente tuvieran título o tratamiento real el "REY" y la "REINA".
Por cierto. Hay una cosa que desconozco. ¿Sabría alguien informarme si los duques, marqueses, y demás inutilidades tienen algún tipo de asignación económica?
... (ver texto completo)