Un recuerdo muy ferviente a
Fuente el Sol,
pueblo llano, silencioso y respetuoso, que estos días de
Semana Santa ha transportado en el silencio de la
noche a sus
santos, cantando los famosos "romances" compuesto por los pastores y vaqueros del lugar, que en épocas lejanas en las
noches solitarias y a veces melancólicas y al cuidado del
ganado, era la luna su fuente de inspiración y que la
tradición (Del lat. Traditĭo, -ōnis)ha ido pasando al pueblo de generación en generación, para que
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