"Rodeada por un mar de mieses o surcos, emerge como una isla la villa histórica de Madrigal de las Altas Torres. Una muralla carismática rodea parte del caserío, tan solo escapaba a ese cerco el monasterio de Extramuros.
Milenaria vigía, gran atalaya, la torre de San Nicolás, que con sus 65 metros de altura es uno de los epicentros del callejero radial, en buena parte empedrado. Aunque el origen de Madrigal es un misterio (tal vez árabe, puede que visigodo), su importancia crece como bastión defensivo ... (ver texto completo)
Al realizar obras de restauración en el interior del templo se produjo el Milagro, al aparecer las pinturas murales románicas del altar mayor y el presbiterio, que conectan con la sensibilidad artística y religiosa de hace casi mil años.
Presenta ábsides asimétricos, pero conservando su pureza románica en sus arcos de ladrillo.
Esta iglesia se encuentra construida en el punto más alto de la villa, junto a los restos de una antigua fortificación seguramente a la repoblación de la zona. Exteriormente muestra un aspecto modesto, pero es pura en el románico de ladrillo conservado por sus ábsides asimétricos.
El interior de esta iglesia del siglo XIII es grandioso; estamos en uno de los templos con mayor patrimonio del sur de Castilla, techumbre mudéjar única, preciosista, sillería acreedora del Premio Europa Nostra, retales de un retablo gótico recién rescatado, la pila bautismal donde fueron bautizados la reina Isabel y miles y miles de sus paisanos.
Esta iglesia es del siglo XIII, aunque posiblemente emplazada sobre un templo anterior, despliega dimensiones dignas de una colegiata, con una impresionante torre campanario rematada en chapitel que Manuel Gómez Moreno definió como "reina de las torres mudéjares". Un faro para orientar a viajeros y proyectar el icono vertical sobre el pueblo.
Palacio característico castellano, como el carácter local: austero pero sólido, serio aunque ameno. Cedido en 1525 por el Emperador Carlos V a las monjas agustinas, que lo ampliaron y aún lo custodian. En una de sus estancias más humildes nace un 22 de abril de 1451 una niña llamada Isabel. La mezcla de la vida palaciega y monacal se respira no solo en las obras de ante -incluido un retrato fidedigno de los Reyes Católicos o del espectacular sepulcro de dos hijas de reyes-, también en el claustro, ... (ver texto completo)
El Palacio Soto de Vergara o Arco de Piedra fue la casa principal del Doctor Nicolás de Soto, médico de familia: de la reina Isabel, de sus hijos Juana y el príncipe Juan, también del rey Fernando.
Esta portada, del desaparecido edificio plateresco del que solo se ha salvado lo que la fotografía nos muestra, está labrada en piedra de granito a modo de retablo, con profusión decorativa de motivos vegetales propia del renacimiento español-
Su fábrica da idea del aprecio que por Madrigal sentía su patrocinadora, María de Aragón, primera esposa del rey Juan II de Castilla, que en tantas ocasiones plantó sus reales en la villa.
El edificio albergó a pobres y desamparados, prolongando su uso original nada menos que hasta 1943, casi medio milenio. Hoy acoge la Oficina de Turismo, un Museo dedicado al humanistas y precursor de los derechos humanos Vasco de Quiroga y un Aula de la naturaleza.
Sus orígenes se remontan a 1335, aunque los frailes se instalan en el convento en 1528. La enorme mole de la que ojalá quedasen vivos más recuerdos (aunque resisten lo suficiente para entender su empaque), es digna de una población diez veces mayor. Con razón empleó en ella casi toda su fortuna su mecenas, Gaspar de Quiroga, arzobispo de Toledo y protector de Fray Luis de León, que aquí dejo de vivir aunque no de existir.
Fue prestigiosa cátedra universitaria y testigo de peripecias políticas: ... (ver texto completo)
Las actuales murallas de la villa fueron levantadas a finales del siglo XII con intención monumental evidentemente en sus cuatro imponentes puertas, en los tramos de doble muralla, las torres albarranas pentagonales, de tanta originalidad estética como eficacia militar, la diversidad de sus decenas de torreones supervivientes de los 80 que se estima, tuvo en su origen. Superior en capacidad guerrera que en otras ciudades más señaladas. Casi iguala el perímetro de Ávila, por ejemplo. Amplias para ... (ver texto completo)
Desde la Plaza del Cristo entramos en el recinto del monasterio. Nos encontramos el airoso pórtico con tres esbeltas arcadas de estilo gótico civil. Sobre la puerta de acceso se observa el escudo imperial de Carlos V, en piedra, con restos de policromía.
Poco a poco vamos recuperando la historia que las modas u otras conveniencias ocultaron.
Unas obras de rehabilitación dieron con las pinturas murales existentes en los tres absudes de esta antigua iglesia románica mudéjar, la más antigua de Madrigal.