Amigo pefeval, permíteme que me dirija así, he leído con atención el relato de la pingada del mayo -con esa hermosa entrada en latín, del que uno no recuerda apenas nada de sus tiempos de bachiller- y he sentido la nostalgia de algo que no he vivido. Os imagino a los quintos de Deza en vuestros años jóvenes y no puedo por menos que envidiar cómo celebrabais estos eventos, páginas de etnología, al fin y al cabo, de unos tiempos ya idos. Sinceramente, es una gozada leer tus escritos. Un saludo.
Gracias por tu consideración, Manuel. Ya quisiera yo tener la soltura y la extraordinaria documentación que se desprende de tus participaciones. Lo importante es que, gracias a personas como tú, El Abuelo, L García, Anónimo, Las Matas, el simpático Pepepaco, Aries, Dezano y todas cuantas personas participamos con respeto en este foro, contribuimos de algún modo a que Deza se encuentre en un lugar muy descacado entre los pueblos de España.
Un saludo
Un saludo