HÁBITAT.
En España lo podemos encontrar en cualquier hábitat, incluso en el desierto almeriense o en los esquilmados olivares de Jaén. Pero donde más a gusto se encuentra nuestro meles meles es en estribaciones montañosas, con cierta cobertura vegetal con robles, encinas, combinados con pastizales amplios donde puede encontrar lombrices de tierra, coleópteros, bulbos, etc. La presencia de ganado (especialmente vacuno) también parece beneficiarle.
Un abrazo.
En España lo podemos encontrar en cualquier hábitat, incluso en el desierto almeriense o en los esquilmados olivares de Jaén. Pero donde más a gusto se encuentra nuestro meles meles es en estribaciones montañosas, con cierta cobertura vegetal con robles, encinas, combinados con pastizales amplios donde puede encontrar lombrices de tierra, coleópteros, bulbos, etc. La presencia de ganado (especialmente vacuno) también parece beneficiarle.
Un abrazo.
En las zonas montañosas de España central, los matorrales espesos no son un hábitat muy apetecido por nuestro tasugo. En contraste, en Doñana, la especie selecciona las zonas cubiertas de matorral de lentisco, donde las tejoneras están guarecidas y la presencia de conejos es importante. Luego, la importancia de unos hábitat y otros varía con la región, un aspecto muy importante a considerar en conservación de esta especie en España.
Un abrazo.
Un abrazo.