¿Y no se perdía, abuelo, algún gallo como el que vemos en la foto...? Porque la tentación, sobre todo cuando hay hambre, es tremenda. Y encima pasando la comida tan apetitosa, por delante de tu misma casa.
Mi abuela me decía que de vez en cuando si que se perdía alguna gallina y que ya no aparecía por mucho que la buscases pues cuelquiera sabía donde podían estar sus huesos.
Saludos.
En Deza hace ya unos sesenta años que todo bicho viviente se paseaba por las calles. Por la mañana se abría la puerta de casa y salían las gallinas a la calle; salían los patos en dirección al cequión, los perros y los gatos ya ni siquiera entraban dormían dentro; las mulas si no había que arar se mandaban a la dula o bien se dirigían cargadas con los aperos para ir al trabajo, la cabra se soltaba para que fuese a la bicera y volviese al atardecer, los cerdos se sacaban a pasear cuando se les suministraba ... (ver texto completo)
Ahora se habla mucho del fracaso educativo, y así lo corrobora el informe Pisa, pero hace décadas el fracaso era social. En la actualidad se halla escolarizada toda la población infantil y las oportunidades de estudiar están al alcance de todos. Que las aprovechen es harina de otro costal, como se dice coloquialmente. Entonces, por desgracia, no era así. Cuántos talentos se perdieron por estar mal escolarizados o tener que abandonar la escuela prematuramente. Muchas familias no podían costear los ... (ver texto completo)
Al hablar de los maestros me entra un no sé qué. A mi me gustaba más ir a buscar nidos, que ir a la escuela pues eso de estar encerrado nunca me ha gustado demasiado. En los pueblos, la libertad era un tesoro pues la escuela era la cárcel donde los niños permanecíamos encerrados casi todo el día. Que fuera o fuese lo mejor, habría que discutirlo...
Saludos.
Sí, como se dice aquí, en aquellos tiempos pretéritos hubo maestros que aplicaron con un entusiasmo digno de mejor causa, o de figurar en los anales de los malos tratos, aquel principio de "la letra, con sangre entra". La descripción que hace pefeval es exacta y calcada a la que he oído que se aplicaba en bastantes escuelas de la época. Y digo oído, porque fui de los que aún tuvieron la suerte de no sufrir el mismo rigor que nos relata pues en la capital y en un colegio externo de frailes las cosas ... (ver texto completo)
Aunque el foro no es un obituario, si que quería participar mi sentimiento a los hijos y familiares de la Sra Eulalia- viuda de Emeterio Laguna- y, sobre todo a Mercedes y familiares de Francisco Carramiñana, que fué mi amigo y condiscípulo durante el tiempo que permanecí en Deza, aunque después la vida nos hizo marchar por distintos derroteros.
un saludo
Hoy, después de las vacaciones de Navidad empiezan de nuevo las clases con los niños en las escuelas. Sé de algunos maestros que no van precisamente, al encuentro de sus alumnos, con la moral muy alta y que hubieran preferido que les tocara un buen pellizco de las loterías que se han celebrado en estas fechas pasadas y a pesar de su vocación, dejar de lado la educación, en las condiciones actuales.
Los maestros y maestras en la actualidad, lo contrario de lo que nos cuenta el comunicante anterior, ... (ver texto completo)
Los recuerdos de mi niñez acerca de los maestros, las escuelas y las costumbres de aquellos años de posguerra, debido a mi buena memoria, están frescos y aquel pasado lejano lo recuerdo casi con más nitidez que el pasado presente. Asistí a la clase de D. Jesús hasta que se marchó a Soria. D Jesús era bonachón y, aunque nos sacudía con un palo de pizarra, no castigaba mucho.
De aquella escuela, pasamos al ciclo siguiente. Cuando llegué a la de los mayores, todo cambió. Eran aquellos tiempos de la ... (ver texto completo)
A propósito de médicos y maestros y los tiempos actuales. Recordábamos la dureza de otros tiempos tan diferentes a los actuales. Dura vida, con su diferente gradación, claro, la de casi todos: los campesinos, los pastores, el herrero, el médico, el maestro... y los niños. Nadie queremos para los chiquillos de ahora la dureza de antaño, pero... Si os dais una vuelta por algunos colegios actuales, raro es el día que no hay que llamar a algunas casas para que vengan a recoger a sus retoños: que si me ... (ver texto completo)
El amigo Manuel pone el énfasis, en el tema tratado, que precisamente nos recuerda a los médicos que hubo en nuestros pueblos. Una labor por cierto muy meritoria. Yo tambien quisiera hacer extensivo mi reconocimiento a todos los maestros y maestras que han pasado por nuestras vidas en especial a los que recuerdo de Deza: A Doña Pasión, Don Antonino (el Muso), Don José (el Catalán), Don Gerardo, Don Andrés, Don Jesús, Don Félix, Doña Amalia, Doña Hermógenes, Doña Mercedes, Doña Conrada, Doña Luisa, ... (ver texto completo)
En la presente fotografía podemos apreciar la evolución del vestir en Deza. Vemos que algunos de nuestros antepasados llevan todavía el traje baturro y otros la blusa y el patalón largo, eso sí con pocas señales de haber sido planchados alguna vez, que estuvieron de moda durante algunos años.
El traje de baturro que se llevaba en Deza consistía: cachirulo, chaqueta de panilla negra, camisa blanca, calzón de panilla negra, faja grande morada, calzoncillos atados a la rodilla, media, calceta y calcetín, alpargatas de baturro. Lo usaban hasta para ir a trabajar al campo. Para las fiestas tenían otro nuevo.
La faja morada la conservaban para vestir y para trabajar se ponían una negra.
Piñorra. Traje típico de tierra de pinares de la provincia de Soria, sobre todo de las tierras altas del norte, tal como Vinuesa.
Obra del escultor Herrero. Expo Deza "Arte y Palabra 2000".
Los trajes en Deza se han ajustado siempre, por su proximidad con Aragón, con el estilo de vestir baturro.
Un abrazo
Sé que este foro es visitado por gentes de otros lugares, algunos es posible que no conozcan Soria y su provincia y, probablemente, muchos de ellos desconocedores de la secular extrema dureza de la vida dealgunas comarcas provinciales, hasta hace cuatro días como quien dice. Así lo vio y vivió nuestro mencionado médico:
"Hombres duros, vestidos de pana parda, tocados con su boina, envueltos en sus mantas y calzados con abarcas.
Mujeres envejecidas prematuramente, con sus ceñidos jerseys, con amplias ... (ver texto completo)
MÉDICOS RURALES. No hay duda de que, por duro que fuese el trabajo de aquellos médicos rurales de hace varias décadas, más lo fue el de sus pacientes, moradores de nuestros pueblos. Y, aún así, no era lo mismo trabajar en pueblos como Deza, Almazán o la comarca del Campo de Gómara que en tierras altas, donde la orografía, la altitud y las malas comunicaciones hacían, si cabe, más dura la vidad de sus moradores. Mi labor de reconocimiento a estos profesionales, como se díría hoy, no impide afirmar ... (ver texto completo)