De mi niñez todavía conservo el hábito de coleccionar tabas pero he perdido la habilidad de jugar con ellas. En la actualidad las utilizo de manera muy diferente: como ayuda para desarrollar algunos programas de ejercicios en la rehabilitación física de pacientes con alguna patología de la mano. La versión moderna en plástico y de colores son los “go-gos”, me resultan realmente simpáticas. Las nuestras las pintábamos con laca de uñas, o con micromina. Mi pelota era pequeña, se adaptaba muy bien ... (ver texto completo)