Por toda Castilla, durante la Baja Edad Media, la población mudéjar fue poco numerosa, de carácter generalmente urbano y se hallaba muy integrada con la población cristiana. En cambio en Aragón era muy elevada.
Durante los siglos XII, XIV y XV la emigración de mudéjares castellanos al reino de Granada (pese a los esfuerzos que se hicieron muchas veces por retenerlos) fue continua y en aumento a medida que se les iban cercenando derechos y privilegios e incrementando los impuestos de una manera exorbitante. ... (ver texto completo)
Durante los siglos XII, XIV y XV la emigración de mudéjares castellanos al reino de Granada (pese a los esfuerzos que se hicieron muchas veces por retenerlos) fue continua y en aumento a medida que se les iban cercenando derechos y privilegios e incrementando los impuestos de una manera exorbitante. ... (ver texto completo)
Después de la expulsión de los moriscos del reino de Granada es casi imposible establecer en que proporción numérica se establecieron en el centro de Castilla aunque parece ser que llegó hasta el 10% respecto a los cristianos viejos. Está cifra hay quien la considerarla excesiva incluso teniendo en cuenta las zonas toledanas de mayor densidad morisca.
A pesar de lo aparentemente exiguo del número de moriscos, no parece que en ningún momento dejaran de causar quebraderos de cabeza a la Administración. ... (ver texto completo)
A pesar de lo aparentemente exiguo del número de moriscos, no parece que en ningún momento dejaran de causar quebraderos de cabeza a la Administración. ... (ver texto completo)