Esta fuente tiene un agua como los chorros del oro.Ahí, mientras las mozas albercanas llenaban las cántaras de agua se hacían noviazgos. Luego se ponían el cántaro a la cabeza o lo llevaban en jarras (bonita expresión) y si había permiso o el asunto estaba" consentío" se acompañaba hasta la puerta de la casa. Las idas y venidas animaban los atardeceres albercanos. Mientras llegaban las cabras, salía la Moza de las Animas, o volvían los hombres y las mujeres del campo. ¡Ay qué ver las cosas que sabe ... (ver texto completo)