Si soy la nieta de Guerra, en el pueblo hay gente que me llama guerrera.
Ya se quien son tus padres, yo de pequeña recuerdo estar muchas veces en tu casa, a tu madre la gustaba los tarros que haciamos de sal pintada de colores con tizas y yo que enseguida hablaba con todo el mundo, recuerdo pasar alli algun rato con Natalia.
Luego les comentare a mis padres, que ellos si que te conoceran.
Un saludo.
¿Quíen no recuerda la
Churrería de la señora Máxima? Muy trabajadora y amable
con todo el mundo. Y a MAÍA, atendiendo solícito el
Bar El Ruedo. Muchas veces
me contó, que hizo la
mili con Marcos de Celis. Algunas veces ví a Maía en la
Residencia de Salinas, cuando iba a ver a mis padres; antes de venir a Herrera.
Se me emocionaba mucho y llorábamos los dos. Era entrañable, el bueno de Maía.
Los chiguitos cantábamos: ¡Churritos calientes, para las viejas que no tienen
dientes! Y ahora, a dormir.