Recuerdo aquel domingo como si hubiera sido la semana pasada, dejaron a los perros en el autobús, yo no sabía que se estaban axfisiando, si nos llamaba la atención que una ventanilla no estaba del todo cerrada y por la rendija que quedaba abierta tres o cuatro perros sacaban sus hocicos para respirar, fueron los que se salvaron, fue un drama la plaza llena de perros muertos o moribundos, a algunos les hacían la respiración artificial. Recuerdo como lloraban los cazadores.
Ha pasado tanto tiempo que se me había olvidado algún detalle, no recuerdo lo del autobús, pensaba que eran remolques donde estaba los perros
Cuando se es niño, la vida en un pueblo es fantástica, pero todo es una rutina, estábamos esperando cualquier acontecimiento que se saliese de ésta para divertirnos aún más, eso les pasaba a los cazadores que estaban esperando el día en que se abría la veda para pegar cuatro tiros por el campo, después algunos se reunían para comentar y exhibir su bien empleado día, otros se iban directamente a casa con toda la canana completa de cartuchos. Un domingo primero de apertura de veda, en que hacía mucho ... (ver texto completo)
Recuerdo aquel domingo como si hubiera sido la semana pasada, dejaron a los perros en el autobús, yo no sabía que se estaban axfisiando, si nos llamaba la atención que una ventanilla no estaba del todo cerrada y por la rendija que quedaba abierta tres o cuatro perros sacaban sus hocicos para respirar, fueron los que se salvaron, fue un drama la plaza llena de perros muertos o moribundos, a algunos les hacían la respiración artificial. Recuerdo como lloraban los cazadores.
Hola Piedad, precioso animal, por su aspecto le cuidabais mucho, no solo con la alimentación también con el cepillo. Por su tamaño y su manifiesta fuerza debería estar bien educado, me imagino que respondería a todas la ordenes, especialmente a la de parar, si no fuera así, me parece que arrastraría a cualquiera.
Cuando se es niño, la vida en un pueblo es fantástica, pero todo es una rutina, estábamos esperando cualquier acontecimiento que se saliese de ésta para divertirnos aún más, eso les pasaba a los cazadores que estaban esperando el día en que se abría la veda para pegar cuatro tiros por el campo, después algunos se reunían para comentar y exhibir su bien empleado día, otros se iban directamente a casa con toda la canana completa de cartuchos. Un domingo primero de apertura de veda, en que hacía mucho ... (ver texto completo)
Hemos tenido cinco perros; he disfrutado mucho con ellos; han sido importantes para mi, y como todas las personas que tienen o han tenido animales, guardo "mil" anécdotas de ellos.
-Una pastor alemán -la Lobis-. A los 10, 12 años iba a todos los sitios con mi perra porque los chiguitos me corrían.
-Una perra-loba, -la Volga-. Con 17 años salía con un chico de Alar; un sábado que íbamos con otras parejas, en la calle Bodegas salió la Volga y le rompió los pantalones, les había estrenado ese día ... (ver texto completo)
Hola Piedad, precioso animal, por su aspecto le cuidabais mucho, no solo con la alimentación también con el cepillo. Por su tamaño y su manifiesta fuerza debería estar bien educado, me imagino que respondería a todas la ordenes, especialmente a la de parar, si no fuera así, me parece que arrastraría a cualquiera.
Angel: Bonita anécdota. Realmente los animales nos asombran con su forma de actuar. Un beso
Gracias Piedad, verdaderamente es curiosa la historia de esta perra.
Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor que, muchas veces se llora de
alegría. GEORGE SAND.
Yo también tengo una anécdota que contar sobre los perros. Allá por el año 76 mis padres aún vivian en el Mercado de Ganado y tenian un macho para las labores del campo que era muy falso y muy malo. Todos los dias, mi padre, cerraba las puertas de la plaza y soltaba al animal para que bebiese agua en un pilón que había ¿os acordais del pilón? Bueno, pués mi hijo José Carlos, que entonces tenía cinco añitos, solía pasar alguna temporada con sus abuelos. Un dia que el macho estaba suelto por la plaza ... (ver texto completo)
MaxiMiguel: Preciosa anécdota; queda patente la sensibilidad de la Tula. Cuando leo que los animales ni sufren ni padecen - Lo dijo R. Descartes-, o que son máquinas biológicas - S. Freud- Estoy totalmente en desacuerdo, me quedo con la teoría de S. Francisco de Asín. Un beso.
Mi tía Luisa (la de Limatón) tenía una perra que hacía la compra. Ya sé que es
dificil de creer, pero la historia es real. Naturalmente, que tuvo que enseñar al
animal a hacer lo que sigue: En una cesta que la perra cogía con la boca, ponía
un papel con la lista de lo que quería comprar. La perra ya sabía el camino de
la tienda de Mariano Barrio, allí metían los productos en la cesta y vuelta a
casa con la compra hecha.
Angel: Bonita anécdota. Realmente los animales nos asombran con su forma de actuar. Un beso
Hemos tenido cinco perros; he disfrutado mucho con ellos; han sido importantes para mi, y como todas las personas que tienen o han tenido animales, guardo "mil" anécdotas de ellos.
-Una pastor alemán -la Lobis-. A los 10, 12 años iba a todos los sitios con mi perra porque los chiguitos me corrían.
-Una perra-loba, -la Volga-. Con 17 años salía con un chico de Alar; un sábado que íbamos con otras parejas, en la calle Bodegas salió la Volga y le rompió los pantalones, les había estrenado ese día ... (ver texto completo)
Juan Carlos: A mi hijo, con dos años, le mordió un perro paseando entre chalés, se acercó y el perro le mordió entre las verjas. No les cogió miedo porque a su madre la gustan los perros. un beso.
Aparte de ser amante de muchos animales, ¡no en vano, disfruté durante mi milicia! al haberlos de distintas clases, en esta foto Piedad, os veo muy bien a madre e hija y supercontentas de tan precioso can, con el que supongo habrás disfrutado mucho de y con él. El perro es de lo más cariñoso y fiel (casi diría compañero), que lo son, entre el ser humano y los animales. Abrazos para madre e hija.
Gracias Juan Carlos. Qué suerte tuviste de tenerlos cerca durante la mili. Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre, una gran verdad. Cuando voy por la calle los grandes me llaman la atención. Me dan pena los que viven en pisos, pienso que no pueden desarrollar su potencial físico y que están tristes. Un beso.
Piedad estais muy guapas tu madre y tu. Parece que estoy viendo a tu padre por la plaza con el mastín, ese perro si que era impresionante de grande y a la vez muy manso. Un beso para las dos
Gracias Cristina. Te refieres al San Bernardo, el que en la otra foto está con mi hijo. Sí, era muy grande y, por desgracia, solo cumplió dos años. El disgusto fue... y no volvimos a tener más perros. Un beso.
Muy guapas madre e hija. El perro me parece precioso. Un beso.
Gracias Luisa M. Como te puedes imaginar fue uno más de la familia. Al acabar de trabajar mi primera labor era cepillarle el pelo, y por las tardes el paseo hasta más allá de los depósitos era una satisfacción para mi. Un beso.
Yo también tengo una anécdota que contar sobre los perros. Allá por el año 76 mis padres aún vivian en el Mercado de Ganado y tenian un macho para las labores del campo que era muy falso y muy malo. Todos los dias, mi padre, cerraba las puertas de la plaza y soltaba al animal para que bebiese agua en un pilón que había ¿os acordais del pilón? Bueno, pués mi hijo José Carlos, que entonces tenía cinco añitos, solía pasar alguna temporada con sus abuelos. Un dia que el macho estaba suelto por la plaza ... (ver texto completo)
Amigo Maxi, tengo que decirte que me ha gustado mucho tu relato, lo más triste el final del animal, no me extraña nada el cariño entre tu hijo y la perrilla. Saludos.
Bonita foto del niño y esa tranquilidad en esta raza de perros, los san bernardo, son más nobles que la grandeza de ellos, ¡y mira qué son grandes!.