Como bien dice Angel, el lugar es donde entrena Hector Barcenilla, pero el absceso no es por el puente que dices sino por otro que hay en la carretera en dirección a Alar un poco mas alejado. La Lera esta anteriormente y allí se acede por donde dices, esta muy malo para andar y llegar al rio, y no queda nada de aquella parte donde nos bañábamos y tan bien lo pasabamos cruzando el rio hasta la otra orilla para coger de la huerta de una amiga mas de una manzana. Referente a los partidos de fútbol me ... (ver texto completo)
Esta foto es una de las muchas que a la sazón se hicieron en el campo de fútbol que conocimos como LA LERA del que se puede hablar y comentar sucesos, anedotas etc., existen hoy en día gran número de herrerenses que tienen gratos recuerdos de aquella época, ¡" les animo a que lo cuenten"!. ¿Si quieren claro esta?......
Angel que bonita historia, es como la vida misma, no se, pero yo creo que los niños de ahora no son como los de antes, (espero equivocarme) un abrazo.
Gracias nati, pero ya sabes que sólo es un cuento que, al igual que las fábulas,
tienen su "moraleja". Personalmente, no creo que un niño de cuatro años, tenga
una ocurrencia como la que refleja el cuento.
La historia es muy tierna y con élla, debemos ver que, lo que no quieras para
tí, no lo quieras para otros. Un beso.
Que guapas tu madre y tu en esta foto, recuerdo mucho a la perrita pequeña, y también a la Volga, un beso.
Angel que bonita historia, es como la vida misma, no se, pero yo creo que los niños de ahora no son como los de antes, (espero equivocarme) un abrazo.
Érase una vez un hombre muy anciano, al que los ojos se le abían vuelto turbios
los oídos sordos y las rodillas temblorosas. Vivía con la familia de su único
hijo. A la hora de comer, siempre derramaba algo decomida en la mesa, ya
que casi no podía sostener la cuchara. Su hijo y su nuera no soportaban esta
situación y le pusieron fuera de la mesa, detrás de la estufa.
Un día, cuando estaban comiendo, el nieto pequeño, de cuatro años, dejó unas ta-
blitas en el suelo, cerca de la estufa.
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Penosa historia la de esos pobres perros. Siempre me ha llamado la atención el minúsculo espacio en que los cazadores transportan a sus perros. Un saludo.
Hola Piedad, precioso animal, por su aspecto le cuidabais mucho, no solo con la alimentación también con el cepillo. Por su tamaño y su manifiesta fuerza debería estar bien educado, me imagino que respondería a todas la ordenes, especialmente a la de parar, si no fuera así, me parece que arrastraría a cualquiera.
Arambol: Sí, le teníamos bien cuidado y muy mimado, lo de educado.... Si nos encontrábamos con otro perro, claro que me arrastraba, tuve que optar por enrollarme la correa a mi cintura para controlarle, y al llegar a los depósitos le soltaba. Le quise mucho a ese perro. Un beso.
Vale gracias, voy a ir al Ayuntamiento y de paso ver si hay alguna foto del año 1972 cuando fui reina de las fiestas de la Piedad.
MTere Jubete
Al campo de futbol de La Lera, se entraba cruzando el puente de madera, en la zona donde estaban, y supongo que seguirán, los motores que bombeaban el agua a
los Depósitos. La placita de tientas que se ve, es la plaza donde realiza sus
entrenamientos, el rejoneador herrerense Hector Barcenilla.
Me gustaría verfotos de cuando mi padre era el portero del Herrera, jeromo Jubete. Me haría mucha ilusión.
Estoy completamente seguro que en el archivo del ayuntamiento las encuentras, no recuerdo si estan puestas en el foro, es posible, un saludo
Durante los años que yo viví en Herrera, esta zona era de libre acceso. Ahora no
lo sé, pero supongo que sí.
Cuando los famosos Campeonatos de la Zona Norte, había que cruzar un pequeño
puente de madera, enseñando la entrada; pero los días de partido.
En verano, nos bañábamos en La Lera y nadie nos impedía el paso. Supongo que
los que viven en Herrera, podrán decirte algo.
Me gustaría verfotos de cuando mi padre era el portero del Herrera, jeromo Jubete. Me haría mucha ilusión.
El amor es un mar alborotado de olas y vientos sin puerto ni ribera.
RAMÓN LLULL.
Ha pasado tanto tiempo que se me había olvidado algún detalle, no recuerdo lo del autobús, pensaba que eran remolques donde estaba los perros
Yo también lo recuerdo y creo que eran remolques en los que habían varios perros y por el sol de pleno en la chapa y la falta de agua, aparte del esfuerzo que hicieron en el campo, se asfixiaron la mayoría. Para los cazadores todo eran lamentos pero los cazadores de Herrera estaban cabreados, "mucho presumir de remolques, vestimenta, armas, dinero para celebrar pero poca sensibilidad con los perros". Mi padre, igual que los cazadores de Herrera, estaba indignado. Siempre decía que para cazar hacía ... (ver texto completo)