Y menos mal que volvemos a nuestros serenos pasos, ¡que cantidad de cosas ricas!, precisamente las que menos tenemos que comer, todos los años hago el propósito, nada de esto, nada de aquello, luego en casa te admiras que después de conscientemente haber dejado en el super un buen número de cosas... ¡cielos lo que hay aquí!, dulces sobre todo, chocolates y polvorones, otros años hemos hecho en casa, este año circunstancias no nos han dejado ganas de preparar nada y se nota ¡ya lo creo que se nota!, ... (ver texto completo)