Historia de
las Muñecas pueblo ganadero y de grandes profesionales de la
construcción así como excelentes
trabajadores de la
piedra.
Gente noble que ofrece su
casa, dentro de la escasez ofrece la
comida que tiene al visitante.
A los pies de la
montaña de
Peñacorada, de 1.835 metros de altura se encuentra un
Santuario, antiguamente una
Ermita, llamada por su emplazamiento ''De Vallulis'' es decir
Santa Maria de los
Valles. En sus proximidades, a partir del
siglo XV se levantó el ''Santuario de Nuestra
Señora de la Velilla''.
Aquí se estableció un monje que había escapado de la destrucción de su
monasterio en Sahagún. Este
famoso ermitaño se llamaba
Guillermo. Todos los devotos de la zona se reunían en la Ermita para rezar ante el
altar de la
Virgen, hasta que se construyó el Monasterio de
San Guillermo, del que aún se conservan unas
ruinas con algunas
piedras.
Al desaparecer los monjes el culto a la Virgen de los Valles quedó muy abandonado, reduciéndose al mínimo,
llegando hasta el olvido.
El año 1470 es el año del resurgimiento de la devoción a la Virgen, en el mismo lugar donde hoy se encuentra el Santuario. La
tradición cuenta que fue Don Diego de
Prado quien encontró la
imagen de la
Virgen de la Velilla y tomó la decisión de construir un altar.
Don Diego de Prado fue una persona histórica, real, hidalgo de La Mata de Monteado y emparentado con los Señores de la Casa de Prado, marquesdo de
Renedo, dueños y señores de la zona del
valle del
Tuejar.
El relato de la aparición/hallazgo de la Virgen entre escombros, en el mismo lugar donde se encuentra hoy el Santuario, cuenta que había unas ruinas de
edificios antiguos llena de ortigas y otras hierbas y que Diego de Prado pretendía limpiar. Cavando encontró una imagen tan hermosa, tan bonita y tan dorada como si hubiera sido recién construida. La llevó a casa y la colocó en su
Hórreo en un improvisado altar, donde la escondieron en secreto. Cuenta la leyenda que Diego de Prado empezó a perder toda su riqueza, animales, e hijos. Su mujer también enfermó y estaba tan grave que Diego se acordó de la imagen e hizo el voto de hacer una Ermita en el mismo sitio donde aparecio la imagen si su mujer mejoraba y asi fue. La construyeron de piedra seca, pequeña y cubierta de paja.
Don Sebastian del Blanco, ofreció que si salia como cura de la Mata, diría todos los sábados misa en la Ermita. Su
petición se cumplió y empezó a decir misa todos los sábados creciendo el número de fieles y empezando de nuevo la devoción.
Cada vez venían mas devotos y empezó a crecer el rumor de las curaciones y milagros que se realizaban. En 1615 era tanta la concurrencia de peregrinos y las limosnas que se pudo empezar las
obras de lo que hoy es el gran Santuario. La construcción del mismo se encargo a Domingo de Lastra, durando la obra completa casi un siglo. El Escorial de la Montaña, por materiales trídos del El Escorial.
El Santuario tiene una sola nave con
crucero,
cubierto por una
bóveda de media naranja. A la cabecera del templo se encuentra el
Altar Mayor, detrás el
Camarín. A los pies, el
coro y la
torre octogonal. Frente a la
fachada, sostenida por un
fuerte muro de piedra, se encuentra una
plaza donde se reunen los peregrinos con una
cruz en el
centro de la misma. La fachada tiene un gran
pórtico y sobre la
puerta principal del templo se encuentra una
hornacina con la
estatua de la Virgen
Inmaculada. En la pilastra
central se encuentra un
reloj de sol, recientemente
restaurado. En el
oeste sobresale una bella torre octogonal, toda ella de piedra, rematada por una pirámide con aguja, bola, cruz y
veleta. En esta torre está colocada la ''Última piedra''.
El
interior del Santuario es de estilo renacentista. Los
retablos e imágenes son de inspiración barroca. Tiene tres
altares, el de la
Capilla Mayor y otro en cada crucero. El
retablo mayor es obra de Francisco de Uriarte,
Maestro arquitecto y de Diego de Avendaño, maestro dorador. Tiene un magnífico
sagrario con un altorrelieve policromado de la Resurrección. Sobre el Sagrario se abre un gran
arco que es donde estaba en principio la imagen de la Virgen. En el crucero sur esta el
Santo Cristo y en el
norte la estatua de la
Asuncion de la Virgen de estilo renacentista.
Detrás de la Capilla Mayor esta el Camarín, rematado con una bóveda de media naranja
adornada con
figuras de angeles,
dragones,
flores, etc. En el
suelo, junto al altar de
San Antonio, se encuentra el lugar donde se apareció la Virgen.
En 1979 fue robada la Virgen con casi todo su Tesoro del que solo quedaron la Cruz Procesional y los Cetros.
En 1991 se fundó en
Villalmonte la Asociación de Promoción del Santaurio, Registro Nacional, y durante 10 años levantó la
Romería y ahorra la Asociación de
Amigos del Santario contunua la obra. Fuera de
Castilla y León se están organizando Grupos de Devotos de Virgen de la la Velilla.
Himno de la Velilla,
patrona de la Montaña y riberas de Esla y Cea.
H I M N O
¡Oh Virgen de la Velilla!,
Madre de amor y dolores,
en tu montaña querida,
te cantan los corazones,
tú eres del alma consuelo,
tú eres la
flor del
camino,
tú eres lucero divino,
que nos conduces al
cielo.
Cuando el dolor nos oprime,
de enfermedad y pecado,
encontrarnos a tu lado,
con la salud el perdón.
Seas oh Virgen
bendita,
por tu piedad amorosa,
eres la
estrella y la rosa,
de esta tu amada región.