Muy rica la
paella, si señor, un viva a los cocineros y otro a los comensales que nos chupamos los dedos.
Música de fondo y una gran camaraderia, dicen que las despedidas son tristes, pues no, ésta fué de lo más alegre y con el firme propósito de repetir el próximo año, si Dios quiere. El dia tambien se portó bien y no huo necesidad de utilizar el pabellón.
Con éste
mensaje me despido hasta que vuelva desde Torrevieja que será ya en octubre.
Un fuerte abrazo, Pilar, o Pili la de Gilio, al gusto
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