Burgalés, tú, como oriundo y vecino de la " caput castellae" que parece estar a 800 metros de altitud sobre el nivel del
mar, sabes que ese frío, seco, muerde, y se mete hasta los tuétanos. Yo he visto los baldes del
agua helados dentro de la cocina, la ropa de la cama, como si te sentaras sobe el mismo hielo. Aullar el viento en la
chimenea hasta apagar la lumbre. Y no porque antes los
inviernos fuesen más crudos que los de ahora, sino porque las
casas eran para seres sobrehumanos. Los animales
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