Mi más sincero sentimiento de pérdida hacia este hombre del pueblo que tanto colaboró en su mejora.
Y aunque sea no adecuado el decirlo. A veces el morir es una liberación del dolor... ante enfermedades que no tienen cura.
Del dolor... que también repercute en la familia al no haber esperanza de mejora, y ver tanto sufrimiento durante tantos días.
Aquí, la muerte es siempre liberación. Una tristeza noticia nos sorprende en la recta final de las fiestas patronales de Hermosilla.
Nos ha dejado Miguel Ruiz Rojas. Un hijo del pueblo muy apasionado de su tierra y de su gente que residia en Bilbao.
Después de una larga enfermedad, se ha ido.
Nuestro pésame a su mujer, hija y resto de la familia.
La muerte no es el final. Cada vez que le recordemos, seguirá entre nosotros. Se puede contar esa nostalgia o melancolía de la niñez rural con menos texto.
Pero bueno, cierto que cada niño es feliz allí donde nace, sea pueblo o ciudad.
Y a mí que me engendren y me nazcan en una pequeña ciudad del siglo XXI...
Si no que se lo digan a los perros y gatos urbanos, si añoran la estancia de sus antepasados en las calles y casas de los pueblos. (palo y poca comida)
Ay! Qué bien vivimos todos en las pequeñas ciudades!... Buenas noches.
Espero que guste este artículo de autor casi desconocido.
Saludos. Buenas tardes.
Por casualidad, ha caído en mis manos este largo texto publicado en esta Web; me ha gustado y "golpeado" el corazón.
Por esta razón, lo expongo como una copia integral citando el medio dónde se ha publicado y las siglas del autor.
Que bien lo merece.
Espero que os guste. A mí me ha encantado y me ha invitado a recordar el pasado.