Después de hacer la compra en el mercado semanal, junto al río Oria, he venido
a casa con mi mujer. Hace un bochorno axfisiante, mucha humedad y me he dejado
caer en un sillón, sin ganas de hacer nada. De pronto, en el desván de la memoria
se me han removido las viejas, sencillas y buenas costumres de antaño. Cuando no
se cerraba la puerta de casa, porque nadie entraba con malas intenciones. Había
respeto a los mayores y en las casas había diálogo. Se hablaba de cualquier co
-sa, pero nos relacionábamos ... (ver texto completo)
a casa con mi mujer. Hace un bochorno axfisiante, mucha humedad y me he dejado
caer en un sillón, sin ganas de hacer nada. De pronto, en el desván de la memoria
se me han removido las viejas, sencillas y buenas costumres de antaño. Cuando no
se cerraba la puerta de casa, porque nadie entraba con malas intenciones. Había
respeto a los mayores y en las casas había diálogo. Se hablaba de cualquier co
-sa, pero nos relacionábamos ... (ver texto completo)