A veces, desde el más profundo
rincón de la memoria, aparecen fugazmente cosas
que casi estaban olvidades. Son vagos recuerdos, pero reales, no son producto de
un sueño. Aunque al estar tan lejanas en el tiempo, lo parezcan.
Es algo que ví siendo muy niño, antes de la macanización del
campo. Cuando se
necesitaba de la fuerza de los animales. Las
ferias donde los tratantes de
ganado, compraban y vendían, se realizaban en el recinto del
Castillo, cuando ya
sólo quedaban "cuatro
piedras". Había
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