Sacar las sillas a la puerta de las casas, para hablar y coser las mujeres. Por cierto, esto de hablar, me ha recordado al Cimbalillo. Para mi abuela era noticia de la buena si lo decía el Cimbalillo. ¿Seguirá existiendo? Creo que en los años 70 se llevó un premio Ondas y todo. A mi padre le encantaban las patatas con sebo, el chicharroo en escabeche y yo todavía sueño con las tabeas, uf... qué ricas. Una vez probé los titos y no entendí cómo se los comían, aunque me imagino que en otras épocas se ... (ver texto completo)