Yo creia que lo habia dicho S. Antonio Ferrer que vino a
Ocaña a predicar y en la
iglesia de Sta. Maria le robaron la capa y dicen que cuando salida de Ocaña se sacudio las alpargatas y dijo la famosa frase.
Aunque tambien he oido por ahí que en las
gasolineras habia un lupanar y que no era muy higienico y que aplicaban la misma frasecita.
Eso es lo que he oido por ahí, aunque creo que el que lo dijera se paso dos
pueblos ya que nos estigmatizo para los restos.
Saludos , una botijera.