Prestame tu vivir, remoto hermano,
Para que ponga en el lo que te falta:
El sabor de mi
pan, para tu hambre,
Para tu soledad mi compania.
De mi fibra el calor para tu frio.
De mi esperar, sosten para tus ansias.
De mi llorar, consuelo compartido.
De mi creer, oasis de bonanza,
De mi luchar, valor en tu
camino.
De mi enteder la luz que te haga falta
Y de todo mi amor balsamo tibio, que si vives en Dios, te ofrezco el mio.