Yo tambien añoro aquellos años.
Una de mis tias creo que daba clases a las chicas en esta
escuela.
Ya no cumplo los cincuenta pero os diré que mi abuelo tenía la
casa enfrente de este centro y lindando con esta casa estaba la del panadero, que tenía una hija de la edad de mi madre, este buen hombre nos acercaba desde la
estación del TRENILLO, no sin antes rezar un Padrenuestro en la
ermita del Salvador del Mundo por haber tenido un viaje sin incidentes.
Un cariñoso recuerdo para todos aquellos
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