Estaba claro que los dos nuevos catalanes, avanzaban en sus proyectos. También que no todo el monte catalán era orégano. Tampoco que a todos los perros los ataban con longaniza.
Los giros demostraban bien, que la fama de roñosos de los condabarceloníes, no era afabulación castellana. Y que por aquellas tierras de Cocaña, de coca poca. Cañas sí. Pero ni para pescar servían. El tiempo de espera alargándose, por cada tres cartas de los emigrados, una de Fermina se cruzaba en dirección a la Ciudad ... (ver texto completo)
Capítulo 6 - 20 de enero del 55. Diario.

Estuve en casa. Hay mucha necesidad, y mucha gente que han venido del pueblo, al cobijo de mis padres. No pueden con tanta carga.
Di clases de matemáticas, con el señor Campmany (O Alemany, no recuerdo bien) pues este trimestre, me suspendieron. Me confié demasiado en mi capacidad de aprender.
Ha habido algunas novedades. Por fin le hablé claro al P. García: Su consigna, “Rezar y esperar” Me alegró el día. Estoy algo taciturno y no lo entiendo; tantos ... (ver texto completo)
Los sacerdotes profesores que con su sola presencia procuran quietud y calma a aquella turba turbatorum, toman por costumbre de ir y venir por el pasillo central. Y como en este primer curso hay más grandotes turbulentos que pequeños, se los instalan a mano en los primeros pupitres de cada hilada, historia de poder distribuirle al guna que otra “clatellada” ¿Es necesario precisar que a Justo lo pusieron en uno de estos sitios preferenciales?

A los alumnos le divertía “la mar” Subir al tercer ... (ver texto completo)
Como las clases de piano que ha solicitado Justo, y que retrasa el profesor Queralt ad calendas, hasta que intervino D. Pedro a favor del olvidado postulante. Y otros más desplantes que Justo, “écorché vif” intenta olvidar sin que antes no le vengan al peto otros desprecios. Quizás exagera Justo, siempre perdido en su mundo de contradicciones... Acaso el sacerdote resentido no entienda o no quiera entender sus ansias de amistad.
Es costumbre entre los alumnos, de dejar los libros y objetos que ... (ver texto completo)
Todo el mundo sabe ya,
que los amiguitos del alma
no se pueden separar
ni en Valencia ni en Graná
ni en Madrid ni el Almendral.

Y yo que soy camaleón
con ojinos guiñainos
y un yerbas y un duendino
y tengo por tarro un melón, ... (ver texto completo)
La clase política y los cabreados, están y estamos recuperándonos de los últimos acontecimientos habidos en las calles barcelonesas entre guardias de la porra, políticos y mosqueados. Los más viejos sabemos que lo que pasó no debió de pasar, que no se deben hacer esas cosas porque te puede caer la del pulpo y encima, te pueden enchironar. De tres a cinco años siendo severos y en el mejor de los casos, de uno a tres. Pero poder se pueden hacer, a la vista está y además, siempre se han hecho y si no, ... (ver texto completo)
Que la gente está cabreada, más que presentirse se huele y en algunos casos como ayer hasta se ve.

Dice Artur Mas, el más Mas de Catalunya, que espera un castigo ejemplar para los alborotadores de ayer en las “rodalías” del Parc de la Ciutadella de la ciudad de los condes reyes, en cuyo recinto se ubica el edificio del Parlament. Y lo dice así....., como muy irritado.

No es que me parezca mal pero, muy bien tampoco; porque puestos a exigir castigos ejemplares, me permitiría sugerirle con el ... (ver texto completo)
No puedo estar más de acuerdo con lo que dices.
Eso de bloquear el parlamento está feo, pero... más feo está la jugadita que nos han hecho los banqueros de la manita con los políticos (y algunos más) y esos se van a ir de rositas. Ya me gustaría a mi ver esa serveridad que han manifestado los políticos juzgando a los "indignados", aplicada a todos los mangantes que se lo han llevado crudo en este país.
Mercantiles o mercachifles, inversores de ajenos caudales, asesores que siempre erráis, seleccionadores que seleccionáis siguiendo fiel los consejos de quien maneja vuestras hilos, especuladores tecnificados o más bastos que un serón de empleita, listillos vestidos con ropajes caros y lucís guantes y cuellos blancos, invasores que invadís sembrando la pena negra a medida que vais usurpando. Apologetas de las sin razones, propagandistas de las glorias de vuestros amos, señoras, señoritas y señores ... (ver texto completo)
Que la gente está cabreada, más que presentirse se huele y en algunos casos como ayer hasta se ve.

Dice Artur Mas, el más Mas de Catalunya, que espera un castigo ejemplar para los alborotadores de ayer en las “rodalías” del Parc de la Ciutadella de la ciudad de los condes reyes, en cuyo recinto se ubica el edificio del Parlament. Y lo dice así....., como muy irritado.

No es que me parezca mal pero, muy bien tampoco; porque puestos a exigir castigos ejemplares, me permitiría sugerirle con el ... (ver texto completo)
Hoy vuelvo al segundo volumen, que habla de la instalación de los Panduro en Barcelona.
Capítulo – 13 Manuel y su hijo Loly se van a la ciudad condal.

Y Así, como ya se ha dicho, un día de marzo de 1945, Cuando más bonito estaba el pueblo, las amapolas abiertas, entornando sus pestañas entre los verdes trigales, el sol sacando el vaho de las tierras con sus plateados rayos y los lugareños despertando del letargo invernal; en el tiempo de los fusiles de palmera, de los repiones y los aros, el ... (ver texto completo)
si te parece bien escribeme a guillem42@gmail. com y ya te contesto y ampliamos información Espero tus noticias
Hola, soy Ojuel, pertenezco al remplazo del 63. Soy uno de los fundadores de la P. M. en Barcelona y estuve en este cuartel. Me acuerdo del Teniente San Agustín, el sargento morcillo que estaba en repuesto. El cabo Castro. Ingresé en Mayo del 64 y provenía del 72 de artillería antiaérea.
Cap5
Capítulo. 5. Justo marchó al seminario.

Justo, se ha marchado ya, al seminario menor de Tiana. Eso está cerca de casa Antúnez. Bueno todo es relativo: Casa A. se encuentra cerca del mar, pero al sur oeste de Barcelona. Y La Conrería, está al Norte de Barcelona, después de Montgat, y pasado el pueblecito de Tiana. Hay que coger el tranvía 48 hasta la estación de Francia, allí un tren de cercanías, que echa el ciento y más en llegar a Montgat. Desde Montgat a Tiana, un tranvía de vía estrecha, ... (ver texto completo)
Hola Justo,

veo que sigue con sus escritos, no los puedo seguir pues tengo el ordenador en el taller, cuando me lo devuelban los leeré todos.

un saludo.
Hola Alfredo. Espero que las historias de los antepasados de Alconchel te gusten. Cuando llegue el momento, volveré a Barcelona y a las barracas de "Cantunis" Yo también me he cargado el ordenador del despacho! Pero como ya está bastante viejo, ya no pienso arreglarlo. De momento, sigo con el portátil.
Me gusta que intervengas, pues a veces me pregunto si alguien me lee...
Un saludo cariñoso, lector asiduo.
Bueno pues te diré que está junto a la Factoría de Acerinox, cerca de la del Rinconcillo en Algeciras, junto al Río Palmones del tér4mino de Los Barrios (Cádiz), tiene unos 800 metros y es de una arena muy fina y no tiene nada de peligrosa, si bajas por Andalucía no te vallas sin visitarla, es muy tranquila sobre todo por la mañana, también está muy cerca la de Guadarranque, (San Roque) y las de la Línea de la Concepción, en fin por aquí hay donde "remojarse". Saludos.
hola. haber hace años que no voy por andalucia. en que mis padres son de malaga y jaen. no conozco cadiz pero si voy ire haber la zona. siempre me ha gustado conocer sitios y sus gente. aqui en cataluña me gusta ir por la parte de tarragona sobre todo la zona del delta del ebro. saludos
Hola Justo,

veo que sigue con sus escritos, no los puedo seguir pues tengo el ordenador en el taller, cuando me lo devuelban los leeré todos.

un saludo.
Aquellas gentes no eran de las que se sientan a comer o hablar alrededor de una mesa: La candela de la cocinilla era más íntima. Y sentados en unos banquillos hechos a la azuela, cada cual arrimaba los carbones a sus zuecos. Y Porfiando y gruñendo, pasaban el rato entre comida y cigarro, hasta que Juana se levantaba con aire de cansancio y cara de sueño, cogía un candil y después de ir al pajar a ver “la piedra” que anunciaba la lluvia, desaparecía arrastrando sus zapatos claveteados por el empedrado ... (ver texto completo)
Capítulo tercero. Los Pequeños.

En aquella casa, a quien no gritaba, nadie le hacía caso. Los únicos que recibían algún mimo eran los niños. Y como bien se sabe, al último al que más. Por aquel entonces el que había llegado último, y, además, en plena guerra civil, lo llamaron Justo. Así le pusieron en memoria de un tío paterno, caído por Dios y por España, y porque se topó de frente con unos rojos que andaban buscando curas y guardias civiles, para limpiar la Patria, decían, que era más suya ... (ver texto completo)